The Question N8 (1987)

Muchas veces se habla de Rorscharch como “el detective sin rostro”, cuando otros hace ya muchos años hacían esa labor. THE QUESTION nació de la mano de Steve Ditko cuando se fue de Marvel y recaló en Charlton Comics, perfilando el personaje de Vic Sage, quien aparecería como complemento de BLUE BEETLE en 1967. Su origen incial (un periodista de investigación que gracias al invento de un amigo científico, puede llevar una máscara que oculta sus facciones, así como un gas que hace que el color de pelo y su ropa varíe su color…) ha ido cambiando, sobre todo desde que allá por 1983 los personajes de Charlton fuesen adquiridos por DC Comics, hasta llegar a cambiar de personaje en el rol (Renee Montoya llegó a llevar la máscara de Sage durante un tiempo…).

El cómic del cual voy a hablaros fue dibujado por Denis Cowan y Rick Magvar contando con el guión de Dennis O´Neil, veterano guionista de DC y autor de grandes cómics, en especial, varios con Batman con personaje estelar.

El cómic nos muestra como hay un psicópata suelto por Hub City, alguien que va matando a gente de maneras atroces: desde arrancar carne de los huesos con precisión quirúrgica, o quemar a alguien con agua hirviendo. Dichos crímenes parecen estar conectados al ser gente que por alguna razón han tenido parientes o familiares que han sufrido dolores o problemas parecidos. Eso hace que Vic Sage investigue quien es el responsable de esos crímenes, sufriendo en sus propias carnes el descubrimiento del asesino, el cual es un sanitario que con una máscara oriental y sus conocimientos de medicina y de drogas, se encarga de impartir lo que él denomina “justicia”.

Un cómic no recomendado para menores (de hecho, se recomienda para “lectores maduros”…) donde podemos ver maltratos físicos o psicológicos del hombre a la mujer (una escena en la cual un hombre asquerosamente cebon se harta de comer mientras deja a su mujer y sus hijos sin tomar bocado, hasta que la lanza a ella un plato de spaguettis con albóndigas a la cara…) o como el villano busca matar a nuestro héroe con una dosis letal del opiáceo que usa para paralizar a sus víctimas. Hay peleas callejeras contra vendedores de drogas, investigación… y un final que deja las cosas bastante abiertas de cara a futuras apariciones del villano.

Un cómic que por cierto, nos llegó a España cuando DC era aún publicada por Zinco.

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