SUPERS: BIENVENIDOS A LOS NUEVOS ESTADOS UNIDOS MUNDIALES, por momone

La cena en la residencia presidencial no podía ser mas tensa: holoimagenes de una pareja de demonios llenan las paredes del salón donde el Presidente Fett, su hermano y su sobrino, cenaban, para después, cambiar a una amenaza mayor, la de la nave que salió de la base de Neoxon en la Luna y que al parecer, habría entrado en la atmósfera terrestre. La nave, para sorpresa del Presidente Fett, habría superado a los mejores droncazas, trazando un rumbo que va directo a la residencia presidencial, generando un gran destrozo en su aterrizaje, cargándose buena parte del frontal del edificio…

CAPÍTULO 36: ESTA CASA SÍ QUE ES UNA RUINA

En los hogares de todo el mundo ven desde sus holovisores como una especie de transbordador espacial ha aterrizado arrasando la entrada de la residencia presidencial de los presidentes de los Nuevos Estados Unidos Mundiales. Desde dentro, grietas comienzan a aparecer en diferentes estancias, mientras una gran cantidad de escombros cubre parcialmente el transbordador espacial. Las holocámaras transmiten imágenes de uno de los laterales del transbordador, revelándose el logo de Neoxon en él, lo cual vuelve a provocar indignación y odio al gobierno por lo de las medicinas con cadáveres de niños y adolescentes.

Alexander Fett es visible por varios heridos o supervivientes del ataque o aterrizaje, merced a la burbuja telekinética que activó para proteger a su hermano y a su sobrino de la caída de varios cascotes, los cuales continúan cayendo desde otras zonas de la casa, las cuales se van derrumbando progresivamente, dejando una gran nube de polvo y de humo en el entorno. Una vez que el polvo y el humo se han disipado, la burbuja telekinética se abre.

—Voy a cargarme a esos hijos de puta.

—Voy contigo, hermano. Vamos, Adam, ahora vamos a pelear de verdad.

Una de las puertas de acceso al transbordador sale disparada con fuerza gracias a un puñetazo lanzado por Kevin Powell: a sus 78 años, se ha convertido en todo un omega ocho anciano que puede presumir de haber estado en el espacio… y haber hecho un equipo con un preadolescente llamado Ralph y un viejo vecino suyo, el adolescente Cyrano Potter, que sale del transformador con una sonrisa en la cara, ya que por su parte, había ganas de revancha con el Presidente Fett.

—Qué, ¿Ha molado el aterrizaje?

Ralph sale medio mareado de la nave, después de haber tenido que hacer todo tipo de maniobras y movimientos de vértigo con el fin de hacer que los droncazas se chocasen entre ellos y fijar el rumbo que Cyrano le dijo, sin saber que era este lugar o edificio.

—Con el tren de aterrizaje dañado, hemos tenido suerte de salir vivos, pero… ¡Joder, ha molado!

De repente, una flecha con una luz marrón parpadeante se clava en un lateral del transbordador y poco después, explota, pillando por sorpresa tanto a Ralph, Cyrano y Kevin, que caen boca debido a la explosión. Una vez que logran levantarse, el trío llegado de la Luna ve delante de ellos al Presidente Fett y a su lado, un ser, mitad hombre, mitad animal.

—Un viejo, un adolescente y un niñato: parece un chiste de mal gusto.

—Pues a mí me hace gracia.

Cyrano lanza una gran cantidad de energía que llevaba bastante tiempo acumulando sobre el Presidente Fett, que logra contener gracias a su telekinésis, mientras Adam se va teleportando hacia donde está Kevin, tratando de golpearlo, pero se lleva una dolorosa impresión en sus garras, ya que Kevin tiene una constitución algo mas fuerte de lo habitual para un hombre de su edad.

—¿Duele mucho, chico? Veo que tienes bastante pelo.

Ralph, por su parte, detiene con su telekinesis alrededor de unas ocho flechas que Evan, desde una posición alejada, ha disparado contra él. De las ocho flechas, dos son explosivas el resto, adhesivas, empujándolas hacia donde está el Presidente Fett, que merced a un escudo telekinético, bloquea los efectos explosivos de las flechas, aparte del adhesivo.

—¿Tú también eres como yo, pequeño Arteron?

—Puede que sí, puede que no.

—¡Eso sí que tiene gracia! Veremos que encuentro en tu cerebro pequeño y gris… pero… un momento. Ni en el tuyo, ni en el viejo, ni en el de Cyrano…

Cyrano se teleporta al lado del Presidente Fett y le dice al oído:

—Se llaman neuroinhibidores, los hizo Ralph.

Un grito sónico pilla por sorpresa al Presidente Fett, arrancándole la cabeza del cuerpo debido a la fuerza y la potencia del grito. Adam Fett observa horrorizado, como el resto del mundo, como la cabeza de su tío va rotando por los escombros de la residencia presidencial, mientras del cuerpo va manando sangre cual río rojizo por las ruinas de la residencia presidencial. Evan, al ver lo que ha sucedido a su hermano, avisa a Adam por un micrófono:

—¡Plan B! ¡Plan B!

Adam se va teleportando a diferentes puntos o lugares en ruinas, siendo seguido por Cyrano, Ralph y Kevin, que van repeliendo buena parte de las flechas que Evan, en su huida, va disparando contra el trío perseguidor… hasta que finalmente, Evan se detiene ante un obstáculo difícil de salvar. Antes de que alguno haga algo contra el Hermano Sombrío que queda vivo, Adam se coloca delante de él y les dice:

—Si vais a matarlo, matadme primero a mí.

CONTINUARÁ…

¡El final de SUPERS ha comenzado! Del transbordador espacial aparecen Cyrano, Kevin y Ralph, que son recibidos por el Presidente Fett y su sobrino Adam, así como Evan, el otro Hermano Sombrío, que dispara una flecha que provoca una explosión. Hay una refriega entre todos, donde flechas, descargas de energía y telekinesis están a la orden del día hasta que Cyrano, con afán de venganza, decapita al Presidente Fett de un grito sónico. Presos del pánico, Evan y su hijo Adam se retiran, pero finalmente son emboscados por Cyrano, Kevin y Ralph. En un gesto de protección, Adam se ofrece a morir antes que su padre, ante los ojos de todo el mundo que a través de la holovisión, está viéndolo todo.

CAPÍTULO 37: AL DIABLO CON LOS DIABLOS

—¿Estás diciendo que prefieres morir antes que tu… padre?

Ralph coge del brazo a Cyrano para detenerlo.

—Dice la verdad: Evan Fett es su padre. Provienes de un lugar selvático oculto en Europa, tu madre es de tu especie y entre ella y tu padre hubo mucho amor, un amor que no fue del todo correspondido. ¿Me equivoco, Adam Fett?

—No, no te equivocas. Ella me ocultó quién era mi padre, llegándolo yo a sospechar por mi mismo hasta que mi tío, al cual habéis decapitado, me trajo hasta aquí, para disgusto inicial de mi padre.

De repente, dos grandes y demoníacas figuras aparecen en el lugar, ambas cogidas de la mano. Ralph y Cyrano reconocen a uno de los demonios, el rojizo, como el que atacó a Vestalia hace días, pero el de color rosa y aspecto femenino, es desconocido para ellos y para Kevin, que ignoraba que hubiese demonios.

—¿Más familiares, Adam?

Evan dispara varias flechas a los demonios, pero no les hacen nada, salvo llevarlas clavadas en sus cuerpos sin sentir dolor alguno en ellos.

Nuevos tiempos, viejas armas. Humanos…

Cabi levanta a Evan del suelo mientras Cyrano lanza rayos de energía al demonio rojizo, sin que se inmute o note nada. Ralph trata de leer las mentes de esos demonios, pero no puede, es como si sus mentes tuvieran una puerta enorme por la cual no se puede entrar, ya que no tienen cerradura. Petra, por otro lado, observa al Presidente Fett decapitado, salivando ver un posible premio o trofeo para su colección.

Eres amigo de Vestalia, lo noto, lo huelo. Si te rindes, tu muerte será rápida e indolora.

Adam, al ver al demonio levantar a su padre con un solo dedo de su mano, se teleporta encima del demonio, agarrándole del cuello con sus brazos peludos.

—Eh, demonio, suelta a mi padre o me teleportaré a otra parte con tu cabeza en mis brazos.

Cabi no puede evitar soltar una carcajada al ver que ese hombre bestia que tiene encima suya, dice ser hijo del humano al cual sujeta con un solo dedo. Petra no puede evitar tampoco reírse ante semejante amenaza dicha por semejante espécimen.

Vamos, hazlo. No tienes valor para eso.

Adam mira a su padre, y en un gesto de rabia y furia, con los ojos llorosos, Adam se teleporta con la cabeza del demonio en sus brazos, para después, aparecer en otra parte sujetando la cabeza ensangrentada… de un ser humano. Los demás ven como el cuerpo del demonio Cabi desaparece, apareciendo en su lugar el cuerpo decapitado de un ser humano, varón, a tenor de los genitales que pueden verse de su cuerpo desnudo. Petra, la diablesa, se horroriza al ver como su pareja ha desaparecido del mundo al morir su anfitrión humano, mientras Evan cae al suelo, dándose un fuerte golpe.

¡Cabu! ¡Cabu!

No hay respuesta para la llamada de Petra, la cual saca sus garras de acero, dispuesta a destripar al asesino de su amado.

¡Tú, bola peluda de carne y sangre! ¡Morirás por mi mano!

La diablesa se lanza a por un conmocionado Adam, que deja caer la cabeza que tenía entre sus manos, pero lo que ella no contaba era con que Cyrano se teleportase encima de ella, diciéndola:

—¡La que vas a morir vas a ser tú, puta!

Copiando a Adam, Cyrano agarra la cabeza de Petra, y antes de que ella se lo quite de encima, se teleporta junto al grupo, descubriendo, al igual que Adam en su momento, que lo que sujeta es una cabeza humana, en este caso, de mujer, viéndose un cuerpo femenino desnudo y decapitado en el suelo. Cyrano arroja la cabeza lejos de su cuerpo, cayéndola encima algunos cascotes que se caen por el impacto.

—¡Impresionante, usaban cuerpos de gente para ocultarse o poseerlos! Ahora si que creo que existe dios.

—¿Están muertos?

—Lo están, chico, lo están.

Adam acude a ver a su padre Evan, el cual está inconsciente, pero tiene pulso.

—Está vivo, tiene pulso, y respira, a tenor del movimiento de sus pulmones.

Kevin se da cuenta de que hay todo un enjambre de drones y de servocopteros transmitiéndolo todo lo que están haciendo, pasando así a la posteridad.

—Muchachos, el mundo nos está viendo. Debemos decirles unas palabras, ¿No creéis?

—Y qué les vamos a decir.

—Lo que necesitan escuchar, o al menos, eso pienso yo.

—¿Ralph?

—Kevin tiene razón, Cyrano: hay que decirles la verdad. Adam, ¿Quieres venir con nosotros?

—¿Yo? ¿Con vosotros?

—Defendiste a tu padre, chico, y eso no todos los hijos suelen hacerlo, salvo que quieran o amen a sus padres, sean o no villanos como el tuyo.

—Pero vosotros…

—Tu padre y tu tío, entre otros, se cargaron a los héroes y nos metieron en una dictadura durante treinta años, matando a gente inocente, usando cadáveres de omegas como yo, como Cyrano, como tú, como Kevin… para hacer medicinas que la gente se tomaba pensando que las hacían con neoalgas o neocompuestos nuevos. Ellos mataron a mis padres, Adam, y a los de Cyrano también.

—Yo no… no lo sabía. Dios mío, no lo sabía. Esperadme, voy con vosotros.

Así, Kevin, Ralph y Cyrano, junto con Adam, salen de lo que queda de la residencia presidencial, de la cual apenas queda algo, salvo escombros, y se dirigen a todos los medios presentes:

—Ciudadanos del mundo: la Liga de Villanos que gobernaba esta nación de manera dictatorial, despóticamente, engañando y manipulando a la población mundial, ha sido retirada del mando. Los que aquí estamos, renunciamos a todo gobierno o soberanía de los Nuevos Estados Unidos Mundiales, dejando a disposición de la gente la capacidad de decidir a sus gobernantes, siempre y cuando se respeten las reglas democráticas que antaño hubo y que hicieron grande al país. Anunciamos que se dejarán de producir medicamentos usando los cuerpos de omegas como nosotros, gente que nació con poderes mas allá de lo humanos, y que fueron separados de familiares, a los cuales se les ha matado. Omegas como nosotros que en algunos casos, han sido entrenados en el uso de sus poderes con el fin de afrontar, en ocasiones, misiones encubiertas para la Liga de Villanos, siendo responsables de varios incidentes internacionales conocidos por todos.

La gente observa a las cuatro figuras, ya sea en holovisores o en la holonet, sorprendiéndose de la información que esta diciendo el más pequeño y jóven de las cuatro figuras.

—Solo pedimos dos cosas a los gobernantes que dirijan el país una vez que la libertad y la democracia regresen: que se desclasifiquen todas las actividades que la Liga de Villanos ha hecho durante estos treinta años de dictadura y tiranía de manera encubierta e ilegal, y que los campos de entrenamiento de Omegas sean escuelas donde los Omegas no solo puedan entrenar y controlar sus poderes, sino que sean escuelas donde aprendan una educación y una formación alejada de todo uso militar o de combate. Hasta entonces, buenas noches… y buena suerte para el mundo.

CONTUNUARÁ… EN LOS EPÍLOGOS.

Bueno, espero que SUPERS: BIENVENIDOS A LOS NUEVOS ESTADOS UNIDOS MUNDIALES, haya gustado… o no, quien sabe. Ahora os dejo con los epílogos, que espero que os satisfagan, ya sea con una sonrisa o con una carcajada, al menos, uno de ellos. Vamos a ello.

EPÍLOGO 1: LA SELVA TERRIANA

Sofía siempre estuvo preocupada por Adam desde que fue raptado por gente de la Legión de Villanos, gente del gobierno, pero suspiró aliviada cuando lo comentaron que dicha Legión fue derrotada por un grupo de gente con poderes, viéndose en las holovisiones y holomedios de todo el mundo, la figura de alguien parecido o idéntico a Adam. Tres semanas después de dicha derrota, el mundo continúa siendo un caos, ya que en los Nuevos Estados Unidos Mundiales volverán a haber elecciones después de treinta años sin haberlas.

La gente de la Selva Terriana busca rehacer su vida después de que se llevasen a Adam de ellos, llegando a decidir expulsar a Sofía de la tribu por haber dado a luz a un mestizo como él, condenándola a no entrar en la tribu o en territorios cercanos a la misma… para siempre. Viviendo en un chamizo construido en un árbol cerca del río, Sofía se encarga de sobrevivir cazando o pescando, siempre con Adam en el recuerdo.

“Ojalá estuvieras aquí, hijo mío”, piensa Sofía, mirando su pálido reflejo en las aguas cristalinas del río… hasta que detrás de ella ve un gran fogonazo de color salmón y de él aparecer dos figuras, una de ellas más reconocible que la otra: su hijo Adam. Al girar la cabeza, Sofía ve la figura de su hijo Adam, y a su lado, la figura de un humano que conoció años atrás, algo más vieja, pero reconocible a través de viejos recuerdos del pasado, algunos mas agradables que otros.

—Ha costado encontrarte, madre, pero aquí estamos los tres.

Sofía va directa hacia su hijo, al cual se abraza, con lágrimas en los ojos, para después, mirar a Evan, casi con desprecio.

—Hola, Sofía.

—Tú… tu nunca me dijiste donde estabas, o lo que hacías… eras uno de los Hermanos Sombríos. Me engañaste, me utilizaste como tu hermano hizo con todo el mundo… no sé que haces aquí.

—He venido por ti y por Adam. Fue mi hermano y no yo quien te quitó a tu hijo de ti y me lo puso ante mí como si fuese un regalo o baratija que quisiera darme por mi cumpleaños. En el tiempo que estuve con él, hablamos de ti y de lo que pasó entre nosotros… y al final… después de lo ocurrido hace semanas… decidí volver aquí con él, para quedarme, para quedarme con él y contigo.

—¿Es eso cierto, Adam?

—Es cierto, madre.

Sofía mira a Evan y le dice:

—No has traído tu arco y tus flechas.

—Eso forma parte de un pasado que no quiero volver a tener presente. Quiero formar parte de un nuevo futuro, con un hijo al que nunca he tratado y con una madre que siempre mereció mas cariño que el que pude darle hace tiempo.

—¿Y cómo vas a ayudarme a cazar para sobrevivir?

—Tengo buenos maestros para enseñarme a cazar. Además, tengo mis trucos, ya lo sabes.

Evan y Sofía van a darse un beso cuando Adam los interrumpe:

—¡He recibido un holomensaje de Ralph, ya tenemos al nuevo miembro del grupo!

—¿Ralph? ¿Grupo?

Evan sonríe y le dice a Sofia:

—Adam ahora forma parte de un grupo de héroes, se llama “Los Reformadores”.

—Buen nombre.

Sofía y Evan se besan apasionadamente, recordando viejos tiempos de amor y ramas de árboles fuertes.

EPÍLOGO 2: SELECCIÓN DE NUEVO MIEMBRO DE LOS REFORMADORES

Después de lo ocurrido con el Presidente Fett y los demonios que asolaban el mundo, hubo un acuerdo entre Adam, Kevin, Cyrano y Ralph: habría una amnistía para todos ellos si lograban formar un grupo de gente con poderes que sería respaldado por el nuevo gobierno emergente tras las elección, llegando a fijar el mínimo de miembros del grupo… en cinco personas. Al ser cuatro los integrantes de Los Reformadores, pusieron varios holoanuncios y reclamos publicitarios buscando candidatos con poderes con el fin de hallar al quinto miembro del grupo… sin resultado.

A falta de un día para que expire el plazo, una persona, de casi metro ochenta de estatura y con una especie de tablet en el pecho, llama a la puerta de la sede que las autoridades habilitaron para los cuatro miembros del grupo, con el fin de que sea la sede definitiva del mismo. Tras pasar los controles, el voluntario entra a una sala donde delante tiene a Cyrano Potter y a Kevin Powell, quienes serán sus evaluadores.

—¿Michael Collins?

“ASÍ ES”

—Una pregunta: ¿Mudo de nacimiento, accidente?

“ACCIDENTE. CUERDAS VOCALES DAÑADAS”

—Bien. Tienes poderes, supongo.

“SI”

—Enséñanoslos.

Michael mueve sus manos, y sus “manos invisibles” golpean a Cyrano y a Kevin en sus mandíbulas, tirándolos de sus asientos. Los dos se levantan tocándose el rostro, volviéndose a sentar en sus sillas.

—¡Eh, eso no ha estado mal! ¿Alguna otra habilidad?

“SÍ”

Mike comienza a elevarse y volar, pudiendo moverse por el techo del edificio sin problemas.

—Otro volador… bien, estaría bien. ¿Algún otro poder?

“NO, QUE YO SEPA”

—Muy bien. Vamos a enviar la información a nuestro “experto” en la materia. Serán unos segundos.

Cyrano y Kevin envían las holoimágenes a Ralph, el cual está en el laboratorio subterráneo, trabajando con viejos biochips de elementos que la Legión de Villanos construyesen tiempo atrás. A los pocos segundos, reciben la respuesta:

“¡PILLADLO! ¡CON ÉL YA SERÍAMOS CINCO!”

—Tenemos buenas noticias para ti, Mike: eres oficialmente miembro de Los Reformadores. Dame la mano para sellar el acuerdo.

“¿NO DÁIS UN CARNET O ALGO?”

Kevin sonríe y dice:

—Estamos trabajando en eso. Con un apretón de manos bastará.

“ME PARECE BIEN”

Mike y Kevin estrechan sus manos, siendo Cyrano testigo del momento.

—Bienvenido a Los Reformadores, Mike. Habrá que hacerte un traje.

“NADA DE LYCRA”

—Tranquilo, nada de Lycra.

FIN

NOTA DEL AUTOR: Quiero dar las gracias a todos los que han leído parte de la historia o toda la historia, dando sus likes al respecto, o no, que coño. Solo espero que os haya molado algo, que haya cosas que sí o que no, y así saber que hacer si os gustaría algo así de nuevo en el futuro o no. Como siempre digo, depende de vosotros, yo tan solo soy un mero juntaletras.