Sonic Frontiers, mis impresiones tras pasarme el primer mundo

Allá cuando salió Sonic Adventure por 1998, yo era demasiado pequeño para vivirlo y sentir el salto que fue para Sonic en su momento. Igual me ocurrió con Super Mario 64 y algunas revoluciones similares en la industria. No llegué a tener una Dreamcast de milagro, pues mi padre estuvo a nada de comprarla como mi primera consola, pero apostó por PS2 por recomendación de una tienda. Mi primer Sonic fue así Sonic Heroes, y de ahí, jugué tanto los posteriores como anteriores. Se puede decir que el personaje me encanta, y aún hoy, tantos años después, mi correo vinculado a todas mis cuentas importantes incluye el nombre del erizo.

Pues bien, si bien no viví la revolución de Sonic Adventure en su momento, he sido afortunado de haber podido hacerlo con Sonic Frontiers.

El juego tiene un montón de defectos, sin duda: tiene un popping demencial, el control de las fases del ciberespacio peca de inconsistencias continuadas de cámara o colisiones, hay algún que otro bug pequeño, visualmente podría ser mejor…y, sin embargo, todo parece funcionar. Aquí se nota que Sonic Team ha pensado muchísimo el diseño del bucle jugable, que esencialmente consta en lo siguiente:

-Vence jefes para conseguir engranajes.
-Usa estos engranajes para obtener llaves en portales.
-Usa estas llaves para conseguir Chaos Emeralds.
-En el mundo, puedes obtener también fragmentos de recuerdos.
-Estos fragmentos te desarrollan trama y te dan Chaos Emeralds.
-Entre medias, obtienes mejoras de stats para Sonic, y desvelas el mapa.
-Hay un minijuego de pesca que básicamente acelera el progreso anterior.
-Una vez tienes las 7 Chaos Emeralds y mejoras suficientes, enfrentas al jefe con musicote.

El control en la Open Zone (mundo abierto) es PERFECTO. Y ojo, no me refiero perfecto como tal, sino perfecto para Sonic. Nunca ha sido tan controlable, cuadrando todo y haciendo todo el tiempo exactamente lo que quieres. Exploras el mapa de punta a punta en 0,3 segundos, todo es rápido, y aunque aparentemente parece un mapa lleno de pegotes sin sentido, cada elemento del diseño en el mismo está en su sitio, llevándote exactamente a lugares específicos, desarrollando combates con escenarios lógicos, planteando puzzles coherentes temáticamente…incluso se permite florituras como escalar torres y llevarte por secciones de plataformas super medidas, algo en lo que Sonic siempre ha fallado, y sigue fallando en las fases del ciberespacio.

Estas fases, aunque pecan del clásico lío de cámara y colisiones, tienen un diseño de creciente dificultad, siendo interesante sacarles el rango S de tiempo explotando sus diversas rutas, obtener los 5 rings rojos (a mi juicio muy fácil por ahora) o acabarlas con suficientes rings. Particularmente 1-5 me encantó la de variantes que tenía y su musicote:

Es una vergüenza que esta OST no esté nominada, por otro lado.

En definitiva, mi primera impresión del juego (4 horas para completar la 1º zona, quedándome alguna cosilla) es fantástica. No porque sea un juego perfecto, que no lo es, sino porque, como juego de Sonic, es un paso hacia delante brutal y una clara revolución en la saga, que entiende lo que es un mundo abierto y no se limita a clonar a Ubisoft, sino que lo adapta perfectamente al erizo haciendo lo que parecía impensable: que todo esté bajo control pese a ir a toda pastilla. La trama, además, parece mucho más adulta de lo habitual, si bien apenas he rascado la superficie.

En definitiva: gracias por tanto, Sega.

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Este fui yo hoy tras vencer al 2º boss:

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