[ShowMeYourReview] - Turok: Dinosaur Hunter / Turok 2: Seeds of Evil - Remasters

 

Vuelta a Lost Land

Los que tengáis cierta edad conoceréis de sobras la saga Turok, o deberíais, ya que en su momento fue uno de los shooters con mayor personalidad del panorama. Un escenario virtualmente prehistórico pero con la presencia de civilizaciones, razas monstruosas, y tecnología extraterrestre. Así era Lost Land, y nosotros encarnaríamos a los Turok, aquellos que se encargarían de mantener la paz en esas hostiles tierras. Night Dive nos tiene acostumbrados a revivir estas viejas glorias trayéndolas de vuelta adaptándolas a las últimas tendencias técnicas, pero manteniendo su aspecto original. ¿Les habrá pasado factura el tiempo a estos juegos?

 

TUROK: DINOSAUR HUNTER

La primera entrega de Turok vió la luz tanto en Nintendo 64 como en PC, pero fue en la consola de Nintendo donde su nombre se pronunciaría con especial resonancia. Los chicos de Iguana Entertainment empezaban a mostrar maneras en un shooter en primera persona que tuvo que enfrentarse en proximidad cronológica a toda una bestia parda como fue Goldeneye 007, y sorprendentemente salieron bien parados gracias en buena medida a un planteamiento totalmente distinto del juego de Rareware. Si aquel era un título de acción metódico, donde realizar misiones con éxito, empleando sigilo y atino eran claves, este era un FPS de corte mucho más clásico, directo y frenético, haciendo de la violencia gráfica un estándar, el diseño de escenarios y enemigos un sello de identidad, y los niveles largos, retorcidos y llenos de secretos que nos llevaría a buscar por los rincones las llaves que nos permitían avanzar en la aventura.  

 
El título que nos ocupa coge las raíces del personaje creado para la línea de cómics en la que se basa, pero esto es básicamente un uso básico de su premisa, pues el juego no se para en barras para desarrollar argumento alguno. Todo depende de nuestro avance a lo largo de los 8 niveles que componen el título, donde tendremos que conseguir llaves que abren los siguientes portales de los distintos de niveles,a demás de las piezas del Chronoscepter, un arma de enorme poder que será determinante en un momento dado del juego. A menudo se ha considerado a Turok como un clon de “Doom/Quake”, consecuencia de la herencia de estos dos títulos a todo el género de los shooters en primera persona, pero el caso es que Turok: Dinosaur Hunter sabe destacar tanto en su puesta en escena como en su desarrollo, con un estilo que hace un uso más pronunciado de las plataformas y la exploración, y a medida que se avanza los niveles aportan mayor complejidad y dificultad, en conjunción con los enemigos que se nos presentarán, muchos de ellos en forma de humanos, pero también con otras bestias que van desde dinosaurios a especies de aspecto alienígena o cibernético.

Night Dive ha actualizado el juego en lo que se refiere a opciones técnicas, resolución, frame rate…, pero el juego sigue intacto en el plano audiovisual, y es donde se le notan más las costuras al título de Iguana Entertainment. Visualmente está claro que dos décadas no pasan en balde, y hasta cierto punto es razonable que a nivel de texturas, geometrías, diseños… se haya quedado anticuado, pero aun así sigue destacando con solidez para lo que fueron las primeras generaciones 3D de videojuegos. Donde más se empaña el juego visualmente es, quizás, en la repetitividad que provocan los diseños de escenarios en la primera mitad del juego, abusando de entornos boscosos, pierden identidad estos niveles y eso puede disgustar a algunos jugadores que no verán en el uso de túneles o zonas sub-acuáticas (dos constantes del juego) como elementos suficientemente distintivos. Afortunadamente, a partir del ecuador del juego, el diseño se centra en entornos más cerrados, distintas localizaciones, o arquitecturas atípicas, como es el caso de The Village Treetop, un escenario donde el uso de la verticalidad es una sorpresa agradable de cara a darle más variedad al juego.

 
También destaca para bien su arsenal, con un buen surtido de armas, en algunos casos con modos de disparo secundarios, y la presencia de jefes finales en algunos niveles que además añaden un componente de imprevisibilidad al conjunto. Desgraciadamente no se puede decir lo mismo del aspecto sonoro. A nivel de efectos se nota arcaico, pero la banda sonora está varios niveles por debajo. Ya no es solo que las composiciones suenen redundantes y sin chispa, sino que la calidad del audio es atroz en estos momentos. Es un componente que suena “viejo” y totalmente desactualizado. Por suerte, el componente técnico es el que menos va a influir en la decisión de jugar a este juego por parte de muchos, y es el aspecto jugable el que decantará la balanza a un lado u a otro. Desde mi punto de vista, Turok: Dinosaur Hunter es un título al que le pesan los años, pero que también presenta un planteamiento con personalidad propia y que hoy en día no está tan explotada en este formato. Conserva buenos mimbres jugables y acción a raudales con grandes toques de exploración o plataformas que le dan mayor empaque jugable. Definitivamente, si te gusta visitar clásicos históricos, no puedes rechazar este título incluso con sus peros.

 
 
 

TUROK 2: SEEDS OF EVIL

Si Turok: Dinosaur Hunter fue en su día muy bien recibido, y hoy en día conserva aún argumentos para una revisita, Turok 2: Seeds of Evil es todo eso elevado a la enésima potencia. La joya de la corona de forma casi indiscutible, excepto por todos aquellos que quisieron meterse un tiro en la sien por este juego, que no fueron pocos precisamente. Y es que Turok 2 está a un nivel por encima de su anterior entrega en casi todos los aspectos, y eso incluye algunos que no gustaron tanto a la afición, pero con retrospectiva, hacen de este juego una obra aún más especial de la que ya fuese en su día. Repitiendo de nuevo Iguana Entertainment, ahora en plena desbandada de personal después de que el propio jefe del estudio abandonase la empresa para fundar Retro Studios, y firmar uno de los grandes títulos contemporáneos en su ópera prima: Metroid Prime. No es tan de extrañar si vemos este Turok 2 las conexiones que hay con el juego de Samus Aran.

 

 

En Seeds of Evil, tenemos un nuevo protagonista en el papel de Turok, de nombre Joshua Fireseed. En una primera escena cinemática, que ya nos da más detalles argumentales que en todo el anterior juego, se nos encomienda la primera misión y se visualizan las primeras diferencias respecto al anterior juego. En Turok 2, ya no tendremos que limitarnos a alcanzar el final del nivel consiguiendo todas las llaves de niveles que encontremos a nuestro paso. Ahora tenemos que cumplir una serie de objetivos que nos detallarán al principio del nivel, y no podremos abandonarlo hasta haberlos cumplido todos. Aparte de estos objetivos, que pueden ir desde un rescate múltiple de personas a destruir armas de enemigos o la defensa de un tótem energético, tendremos que cumplir otra serie de objetivos implícitos. Conseguir llaves para acceder a nuevos niveles es algo que vuelve a escena como ya se tuviese que hacer en el anterior juego, igual que la recolección de las llaves para el jefe final, pero también tendremos que conseguir una serie de plumas que nos otorgarán habilidades especiales, y para ello tendremos que localizar portales especiales, activarlos, etc. En definitiva, en Turok 2 el nivel de complejidad en el número y resolución de objetivos se ha elevado notablemente.

 


 
Esto puede hacer que en una primera instancia Turok 2 no se sienta un juego tan “rápido” como lo fuese el primer juego, pero aunque la acción sigue siendo totalmente visceral y dinámica (con un mayor grado de violencia que en la anterior entrega), se han acentuado enormemente los elementos de exploración, y las plataformas siguen vigentes sin tener que recurrir en esta ocasión a diseños absurdos como podía ocurrir en la primera entrega, que en ocasiones complicaban las cosas con secciones marcadas por una acentuada falta de naturalidad en su diseño. Sin embargo, Turok 2 no solo destaca por mejores decisiones en el diseño general, sino que la arquitectura de los 6 enormes niveles de los que se compone está varios pasos por delante del visto en Dinosaur Hunter, con escenarios seccionados y conectados por portales, cada nuevas sección es un pequeño rompecabezas para el sentido de la orientación, y es extremadamente fácil perderse y dejarse objetos y objetivos por el camino.

 

 

Conscientes de ello, en Night Dive han preparado ayudas para los jugadores menos avispados y pacientes, con el beneficio de que podrán orientarse mejor y no dejarse objetivos por el camino. Sin embargo puede ser una pequeña forma de adulterar uno de los rasgos más característicos de la obra original, algo que crispó los nervios a más de uno, sobre todo por el hecho de que para conseguir todos los objetos necesarios para alcanzar el final, es necesario recurrir al backtracking y acentuar la exploración que, ya de por si, es estratosférica en un juego de diseños laberínticos. Además por lo general este remaster cuenta con más opciones y posibilidades que el del primer Turok, pero me gustaría destacar la absurda decisión de traducir el juego al castellano y no implementar subtítulos en los diálogos. No es algo que mate al juego, pero ya que se tomaron la molestia de explotar un poco más el lore del juego, con la presentación de varias razas, localizaciones y su contexto en Lost Land, pues habría sido de agradecer.

 

 

Aun así Turok 2: Seeds of Evil remasterizado es un producto potente, y más aún gracias a que el juego original contaba con unos valores de producción netamente superiores al primer juego. El plano visual se siente más sólido, con mejores diseños, y entornos más ricos y variados. Sorprendentemente, esta entrega ignora por completo los entornos selváticos de los que abusaba Dinosaur Hunter, y presenta zonas que van desde zonas urbanas atacadas, pantanos, cuevas subterráneas, o localizaciones de aspecto extraterrestre. La variedad es considerable teniendo en cuenta que son menos niveles que el anterior juego, y el diseño interno está lleno de detalles visuales, un mejor empleo de los colores y los efectos visuales… Luego está el apartado sonoro, que está a años luz de la primera entrega, algo que se nota desde la primera fase, con el fondo de Port of Adia marcando el ritmo como los preparativos previos a una intensa y violenta guerra de un solo hombre contra un mundo despiadado.

 

 

Un mundo que para la ocasión ha renunciado de los enemigos humanos para presentarnos toda una variedad de criaturas, algunas reminiscentes del anterior juego, otras totalmente nuevas y originales, y que hacen de esta una fauna digna del mejor infierno, desde dinosaurios y reptiles modificados, a nuevas especies que pueblan los distintos niveles, cada uno con un marcado sentido territorial y una función concreta dentro del argumento del juego, y que aparte de añadir identidad al conjunto complejo, hace que cada nuevo nivel nos proponga nuevas estrategias de combate a la hora de movernos, ya que nos toparemos con distintas armas y atacantes que nos obligarán a adaptarnos de forma activa y de forma mucho más marcada que en anterior juego, y eso incluye a los final bosses que, en esta ocasión, son muchísimo más intimidantes, gigantescos, y a los que habrá que enfrentar con distintas estrategias buscando puntos débiles y usando las armas idóneas, unas armas que en esta ocasión suben una marcha respecto al anterior juego, y nos presenta una enorme variedad de estas, con nuevos añadidos y algunos que se convertirían en iconos de la franquicia, como el Cerebral Bore, una locura sacada de una mente retorcida amante del gore.

 

 

Turok 2: Seeds of Evil es, en esencia, un título superior a su predecesor, incluso si hay quienes prefieren el ritmo más rápido y directo de Dinosaur Hunter, en cuestión de diseño, misiones, apartado audiovisual, arquitectura de niveles, variedad de entornos y enemigos, duración, dificultad, armas…, simplemente está un nivel por encima, y personalmente lo considero una de las más destacables obras del género, con cierto estatus de culto, y el pico de la franquicia. Un juego perfecto para los que quieran experimentar lo más parecido a un “metroidvania” en forma de FPS, sin recurrir a la propia franquicia de Samus, y no le espante ponerse a los mandos de un título de hace casi dos décadas que, sin embargo, no solo se conserva mucho mejor que su primera entrega, sino que hoy en día sigue teniendo la capacidad de dar algunas lecciones.

 

 
 
 

¿Y para ti cual fue el mejor Turok?

  • Turok: Dinosaur Hunter
  • Turok 2: Seeds of Evil
  • Otro Turok

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Una buena excusa para rejugar a ambos.
Seré sincero y diré que el que más me atrae es el 1 por ser el que menos pude disfrutar mientras que el 2, si bien nunca me lo pude pasar, si le dí una caña infinita.

De todas formas, hay que admitir que si bien Turok 1 es un juego muy notable (incluso hoy en día), Turok 2 es uno de los mejores shooters que se han hecho y pocos juegos pueden rivalizar con éste en cuanto a diseño de niveles y dificultad.

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