Octubre: la historia de la Revolución Rusa, de China Miéville

Hacia tiempo que me había leído este libro y la verdad, tenía ganas de comentarlo con vosotros/as, ya que cuenta cosas sobre lo que ocurrió en Rusia, que pasó de ser la “Rusia de los Zares” a ser la Rusia comunista que con el tiempo, fue rival y adversario de los nazis primero, y de los EEUU después. Un libro escrito por China Miéville y publicado por la editorial Akal, contando con la traducción en los textos de Antonio José Antón Fernández. Un libro interesante por varios motivos y del cual quiero hablaros.

En el libro se nos cuenta como el pueblo ruso o mejor dicho, campesinos a las órdenes de los zares anteriores a Nicolas II, ya estaban pensando o mejor dicho, tenían sueños o ambiciones de ser los gobernantes de Rusia por la fuerza, y ya en el Siglo XIX, hubo ataques, si bien en principio, contra gente de la autoridad (se cuenta el caso de Vera Zasúlich que disparó al jefe de policía de San Petersburgo en 1878 y que tras ser detenida, fue absuelta por el jurando, huyendo a posteriori a Suiza…), para posteriormente, ir a por el zar Alejandro II, al cual acaban desmembrando tras hacerle salir de su carruaje blindado con bombas parecidas a los cócteles molotov de ahora. Ese era el “cariño” que los campesinos rusos, alentados por sueños de grandeza, tenían por sus zares.

Eso sí, Alejandro III tampoco es que fuese mejor que su antecesor, ya que organiza una serie de purgas y masacres con el fin de meter miedo y vengar la muerte de Alejandro II, reorganizando a la Ojrana, conocida como la policía política, haciéndola mas dura y temible que antes.

Con el tiempo, en las clases obreras, aparecerían gente como Lenin, Marx y Engels… que van fraguando la conocida “utopía comunista”, calando profundamente en las zonas rurales primero y luego en el resto de la diferentes clases sociales del país, que van generando sindicatos, movimientos, grupos de acción radical como las Centurias Negras… en fin, todo un caldo de cultivo que con el paso de los años y tras participar en la Primera Guerra Mundial, pues bueno, los zares no tendrían un final feliz como conocemos.

La autora nos va contando, a través de meses, como una serie de catastróficas desdichas van guiando al pueblo ruso a su destino, el de prescindir de una figura de autoridad como es un Zar, para ser gobernados por el comunismo mas atroz que pudo tener nunca un país (siendo superado en longevidad por países como Cuba o China…). Todo ello contando detalles de la vida en aquellos sitios, donde las caricaturas pornográficas burlándose de toda clase dirigente eran motivo de alegría en determinadas poblaciones, como símbolo de resistencia, y lo mejor: no omite detalles sobre las muertes de políticos, policías o gente influyente cercana a los zares, como Rasputín.

Un libro al cual le doy un 5, ya que cuenta de una manera, si bien algo cruenta en determinados aspectos, cómo un país como Rusia pasó de ser el “orgullo del Zar”, a ser un país gobernado por un sistema utópico pero letal, que con el tiempo acabó disolviendo casi por completo a la Unión Soviética.

Sinceramente, si esto es lo que se dice en el libro, la autora no tiene ni reputísima idea de la realidad social e histórica de la Rusia zarista.

Y es una verdadera lástima porque esa realidad, unido al contexto histórico, es lo que explica el cómo, en dos décadas, la última nación europea absolutista, con una sociedad ultraconservadora y con un masivo atraso cultural, tecnológico e industrial, se convirtió en el primer estado socialista de la historia.

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