México. Masacres, fosas comunes, amenazas narco: La violencia que AMLO no logra mitigar

México. Masacres, fosas comunes, amenazas narco: La violencia que AMLO no logra mitigar

Por Cecilia González, Resumen Latinoamericano, 23 de junio de 2020

La guerra narco en México no se puede terminar por decreto. Tampoco con abrazos en lugar de balazos, la recurrente frase que usa el presidente Andrés Manuel López Obrador para resumir una estrategia que intenta ser opuesta a la que siguieron sus antecesores Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y que implica que la violencia no será promovida desde el Estado.

Año y medio después de que López Obrador asumiera como presidente, el desafío es cada vez más evidente. La posibilidad de alcanzar la ansiada pacificación del país parece lejana. A veces, incluso, utópica. Y la solución excede por mucho a un gobierno.

La última semana fue un claro ejemplo del terror que está incrustado en México. La violencia se dispersó en varios estados y se tradujo en el asesinato de un juez, balaceras, cadáveres arrojados en carreteras, fosas comunes con cuerpos no identificados, policías acribillados, detenciones de narcos en operativos que generaron reacciones extremas y la exhibición de un video en el que un capo no se inmuta para lanzar amenazas.

Y todo, en medio de una pandemia que agrava la precaria situación de millones de mexicanos y que aumentará la pobreza y el desempleo, indicadores que son el perfecto caldo de cultivo para que engrosen sus filas las organizaciones criminales que disputan mercancías, negocios y territorios a sangre y fuego, en plena complicidad con actores estatales corrompidos. Porque ya se ha demostrado que, a veces, narcos y funcionarios son sinónimos.

Crímenes de Estado

El martes pasado, el juez federal Uriel Villegas y su esposa Verónica Barajas fueron asesinados a tiros en la ciudad de Colima, en donde opera el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones narco más poderosas de país y que está enfrentada con el Cártel de Sinaloa.

Villegas participó en el proceso judicial que, en febrero pasado, culminó con la extradición a Estados Unidos de Rubén Oseguera González, alias ‘El Menchito’, hijo de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del CJNG, uno de los criminales más peligrosos de México y por quien la DEA ofrece una recompensa de 10 millones de dólares.

Arturo Zaldívar, ministro de la Suprema Corte de Justicia, fue contundente al calificar el doble homicidio como un crimen de Estado. Un crimen que vuelve a encender las luces de alerta en torno a los riesgos de las y los funcionarios judiciales involucrados en las investigaciones contra el crimen organizado.

El fin de semana, el panorama empeoró. La Guardia Nacional capturó en Celaya, una ciudad ubicada en el estado de Guanajuato, a 26 personas acusadas de formar parte del Cártel Santa Rosa de Lima que tiene influencia, sobre todo, en el centro del país.

Entre las detenidas se encuentran la madre, la hermana y la prima de José Antonio Yépes Ortiz, alias ‘El Marro’, líder del Cártel. Las mujeres están acusadas de ser las operadoras financieras de la organización. El operativo provocó una oleada de violencia, ya que los narcos respondieron con bloqueos en carreteras, vehículos y locales incendiados y detonaciones de granadas en negocios.

Las redes sociales se inundaron de fotografías y videos que demostraban el caos en las calles y el pánico de los ciudadanos.

Se colmaron, también, con la reproducción de videos en los que ‘El Marro’ anunció venganza. Desde su condición de prófugo de la justicia, y al borde del llanto, el jefe narco agradeció el apoyo para su familia, pidió más respaldo, insultó a quienes se atrevieron a detener a su madre y advirtió que no tiene miedo y que está dispuesto a aliarse con el Cártel de Sinaloa para enfrentar al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Mientras Guanajuato se incendiaba, la atrocidad se hacía presente, de nuevo en Sonora. El sábado, una decena de cuerpos fueron descubiertos tirados, semidesnudos y amontonados en una carretera. Los automovilistas que transitaron por el lugar se encargaron de replicar videos del hallazgo.

La noche previa se había registrado un enfrentamiento armado en la ciudad sonorense de Caborca. La versión más difundida es que se trató de un episodio más de la disputa entre grupos antagónicos manejados por los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y por su exsocio Rafael Caro Quintero. Los habitantes padecieron una noche de espanto, con disparos, persecuciones e incendios a casas, negocios y vehículos. El saldo fue de por lo menos 12 muertos.

¿Quiénes son?

El horror siguió recorriendo al país.

Durante este fin de semana, la Fiscalía de Jalisco reveló el hallazgo de tres fosas clandestinas con 75 bolsas que contenían restos de un número indeterminado de personas ejecutadas. En lo que va de este año, en ese estado ya se encontraron 215 cuerpos. En Puebla, el domingo también descubrieron dos bolsas con restos humanos.

Ahora viene el complejo proceso de identificación que se complica por la crisis forense que la violencia por la guerra narco desató en México, en donde no hay capacidad suficiente para hacer los análisis correspondientes que permitan reintegrar nombres y apellidos a las víctimas que han sido localizadas en más de 2.000 fosas y que forman parte de los más de 60.000 desaparecidos reconocidos oficialmente por el gobierno.

Más al sur, en el estado de Guerrero, seis policías estatales murieron asesinados y cinco fueron heridos de gravedad. Las autoridades responsabilizaron de la masacre al cártel conocido como La Familia Michoacana.

La violencia se dispersa tanto como los nombres y el poder de las organizaciones criminales, que ya no sólo producen y trafican drogas ilegales, sino que encontraron nuevas fuentes de ingreso en la extorsión, los secuestros y el robo de combustibles.

Apenas la semana pasada, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, había reconocido que había una «mínima alza» de homicidios dolosos durante el gobierno de López Obrador.

Los informes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que en el último año y medio fueron asesinadas 53.628 personas. Son, en promedio, 100 víctimas diarias. Con esas cifras, no sorprende que seis de las 10 ciudades más violentas del mundo sean mexicanas. El problema, además, es que el número oficial de homicidios dolorosos supera, por mucho, los reportados en los primeros 18 meses de gobierno de Calderón (15.158) y Peña Nieto (26.633)

Con López Obrador la violencia está en alza. Por los altos niveles de degradación que ya existían al comienzo de su gobierno, era imposible, irreal, pensar que esta tragedia social que él no provocó sería de fácil y pronta solución. El reclamo hubiera sido injusto, pero existía la esperanza de que, por lo menos, los crímenes fueran aminorando y la pacificación asomara en el horizonte.

El problema es que está ocurriendo todo lo contrario.

Fuente: RT.

El video parece una partida de Call of Duty: Warzone. Te ponen la ametralladora en primera persona y hasta sale un pick-up truck chocando contra un almacén por la fuerza, ésto último es algo que personalmente suelo hacer en las partidas online que juego.

pd: deberían añadir más etiquetas, porque a veces no sé cuales elegir. La mayoría son relacionadas a Europa/España. No hay de USA o Latinoamérica.

El viejo senil es digo representante de izquierda, demagogia pura, en su cabeza todo es maravilloso pero la realidad es otra.

Es que te tienes que reír o te sale un cáncer del enfado e indignación.

¿Ally alguno se llama George Floyd? Entonces a mi que mas me da.

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Cuidado con vampiro, ese wey no es un buen manito.

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Desde los 50 tratando de acabar el narcotrafico a punta de bala y no han podido.

¿De verdad se espera otro resultado sin cambiar nada?

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En tres días mueren las mismas personas que en todo un año en Españita.

Precisamente AMLO ha llevado una política más pacífica que sus predecesores.

Obviamente, ha fallado.

Como sus predecesores.

Nada nuevo si no se combate el problema de raíz.

¿Y ese es?

En la noticia misma pone que Peña Nieto fue más duro que AMLO, no lo digo yo. “Cómo sus predecesores” nada.

¿Y si se legalizara la droga allí? :thinking:
Supongo que seguirían con la exportación.

La misma noticia dice que se dedican a otras cosas. Cómo secuestrar, extorsionar u robar combustible.

Y la droga va a USA y Europa, no a México.

En ese caso Nuke y a fer la ma.

La guerra contra las drogas, la prohibición de las mismas. Por “salvar vidas” han inundado de sangre de las calles del sudamerica y centro america durante décadas

Tanto cuesta tener cojones y dar un puñetazo sobre la mesa?

Ejercito a la calle y a matar a todo narco/terrorista/comunista/podemita.

Una buena limpieza y a otra cosa…luchando con flores y abrazos es de hippie empadronao en el pais de la piruleta.

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Bien.

Pero como he dicho, eso de debe hacer en USA y Europa, dónde va la cocaína.

Y dos: como dice la noticia, los narcos tienen cada vez su negocio más diversificado.

Por supuesto, es lo que debe hacer Europa y EE.UU. Si no hay consumidor, no hay vendedor.

Si los muertos los estuviera poniendo EE.UU y Europa, hace rato ya hubieran legalizado todo y no tendríamos esta situación tan penosa que ya lleva 60 años.

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Cuesta miles de vidas, Colombia utilizo el ejercito para luchar contra los carteles colombianos y llevan luchando desde los años 60/70 hasta ahora, incluso con la ayuda de los EEUU y todavia siguen igual, aunque en menor medida, ya que ahora los carteles se han desplazado a Mejico, y despues de muchos años, con el ejercito combatiendolos no han podido acabar de raiz con el problema.
Lo mismo ocurre con las maras en Guatemala o el Salvador

¿Qué tal le ha salido a Colombia cortarle la cabeza a la serpiente?

El estado salió a “matar a todo narco” y cuando se dieron cuenta lo que ganaban los narcos, los buenos se volvieron malos, organizaron sus propias milicias y ahora andan de norte a sur adueñándose de terrenos para cultivar coca.

No hace mucho descubrieron un laboratorio de cocaína en una propiedad del embajador en Uruguay. Hace semanas se descubrió que la vicepresidente tiene un hermano que ella misma sacó de la cárcel por narcotráfico, por poner dos ejemplos. El mismo expresidente de Colombia, el que mas salió a “matar a todo narco” anda ahora matando a diestra y siniestra a todo testigo que diga algo en su contra sobre las alianzas y los negocios turbios que tuvo en sus 8 años de mandato.

“Tener cojones” no es la solución. Está demostrado.

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Colombia hoy en día es un país mucho más pacifico que hace varias décadas.

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