Memorias de un troll adolescente. El primer flechazo

Otoño en Moraira. El año, 1996. La profesora de francés ha organizado un viaje allí, para los estudiantes de todos sus cursos; unos treinta en total.

Es el final del primer día, anocheciendo tras visitar varios lugares que hace mucho que ya no recuerdo, y volvemos todos juntos, andando. Empieza a hacer frío, para una tarde de octubre, y casi todos vamos en manga corta. Pero ya hemos salido del pueblo y paseamos por una calzada amplia, aunque desierta, a pocos minutos de lo alto de la colina donde se encuentra el albergue.

Yo apenas conozco a un par de estudiantes de mi propia clase, puesto que soy el único alumno de mi antiguo colegio que cursa BUP en este nuevo instituto. Pero hay una chica, unos pasos a mi izquierda. No sé quién es, tan solo que estudia en algún curso superior, y juraría que me ha mirado varias veces mientras caminamos. Es muy guapa, pienso mientras la miro de reojo, y tiene una voz melodiosa, que sigue resonando en mi cabeza cuando deja de hablar con las amigas que la acompañan.

Y cuando todavía estoy pensando en ello, ocurre: se gira, mira en mi dirección y, cuando alzo la mirada para alcanzar la suya, se vuelve rápidamente, agachando la cabeza, como azorada.

Noto un ligero cosquilleo en el estómago, que intento disimular sonriendo ante algo que me está diciendo mi compañero, mientras reduzco el paso para no adelantarnos. No sé muy bien por qué lo hago, y lo cierto es que no consigo identificar esa sensación que me invade poco a poco, a medio camino entre el nerviosismo y la feliz expectación.

De súbito, unos chicos del grupo de los mayores, que caminan por detrás de nosotros, empiezan a cantar unas estrofas muy divertidas, mientras saltan y se cogen de los brazos. Pronto nos alcanzan, se mezclan con las chicas y forman una fila mayor y más ruidosa, con los brazos entrelazados. Ella sigue en el extremo, a dos metros de mí, y descubro que estoy feliz por tener una excusa para poder mirarla, mientras sonrío.

Entonces, sin previo aviso, se vuelve, me mira directamente a los ojos y dice: “¡ven conmigo! ¡Hay sitio aquí!”, al tiempo que me ofrece su brazo.

El cosquilleo del estómago se transforma al instante en un pandemonio, y noto cómo la sangre se agolpa en mi cara. Con expresión embobada, dejo a mi compañero a mitad de una frase y recorro la distancia entre nosotros, que de repente parece mucho más larga de lo que era unos segundos atrás.

Cuando la alcanzo, cruzamos nuestros brazos. Al contacto con su piel, la miro tímidamente; ella me devuelve la mirada esta vez, acompañándola de una sonrisa, que yo replico. Seguimos andando unos segundos, mientras nos miramos, y me doy cuenta de que no estamos cantando con el resto. “Me llamo Noemí”, susurra. “Trolle”, respondo yo.

Y tan rápido como llegó, el rubor se desvanece, mi estómago se calma y las piernas recobran sus fuerzas. De repente, estoy caminando sobre una nube, libre de mi propio peso.

Un viento agita los árboles a los lados. “Es curioso, ya no tengo frío”, pienso. Y es cierto. Cosas de un adolescente enamorado.

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Ya no tienes frío ¿y qué? ¿Y QUÉ?

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No tenías frío por el calor radiante de tu verga palpitante.

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En octubre de 1996 el amor todavía era casto e inocente, señor mío. Habría que esperar a noviembre para eso que usted sugiere.

No ha entendido usted nada.

Pregunto.

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Pero tú en 1996 serías ya cuarentón.

Afirmo.

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Me espero a la secuela

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Al final cayó la profe de frances verdad?

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Creo que te has equivocado, esto no es el concurso de relatos.

@Tarquin aquí hay uno que se te ha extraviado.

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Bonita historia.

Ahora por no desviar por estar en el off-topic entramos en faena:

Diarrea.

¿Ves como era diarrea?

Supongo que quisiste decir “pene” en lugar de “cara”, a todos nos puede pasar.

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Me espero a la adaptación de Netflix con Trollenegra.

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Pensaba que acabaría en denuncia por acoso… Menos mal que me equivoqué.

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En el 96 Irene Montero tenía 8 años y aún no era la feminazi que estaba destinada a ser.

Hubiera sido realmente curioso que se hubiese llamado Blanca en vez de Noemí :stuck_out_tongue_winking_eye:

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Viene en DLC, si queréis la continuación…

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Todo esto para decirnos que eres viejo

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es que van provocando

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La referencia estaba ahí, no lo vamos a negar.

La profe, su madre y su hermana. Las 3.

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y monica naranja que hacia autostop

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Exquisito.

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