Los Ángeles ensanchó una autovía por $1.500 millones para matar los atascos. El resultado es El Horror

Uno de los principios más básicos del urbanismo contemporáneo es “la ley de hierro de la congestión”. Resumida de forma muy simple, explica el fenómeno de la demanda inducida : no importa cuántos carriles o nuevas carreteras construyas en un entorno metropolitano, siempre terminarán atascadas hasta el infinito. Ensanchar uno o dos carriles, durante un breve periodo, alivia la congestión. Después la expande.

El motivo es simple, y similar al de los carriles bicis (solo que con consecuencias inversas): si construyes una infraestructura, la gente querrá utilizarla. Y a medio plazo, la colapsará. Al parecer, Los Ángeles no era muy consciente de ello.

A principios de la pasada década el gobierno de la ciudad se planteó invertir, otra vez, en la célebre red de autovías de la gigantesca metrópolis. Los Ángeles se convirtió en un hito del urbanismo-siglo-XX gracias a su ingente cantidad de autovías de alta capacidad trasladando a sus habitantes periféricos (suburbios de bajísima densidad demográfica, paradigma del modelo de ciudad estadounidense) al centro, dirección sus trabajos.

¿La destinataria? La Interstate 405, alrededor de 115 kilómetros de circulación periurbana congestionada de forma muy regular. Fue la protagonista de aquel vídeo viral de hace algunos años en el que todos los carriles estaban atestados de coches en la operación salida de Acción de Gracias. Durante casi un lustro, la ciudad invirtió más de 1.500 millones de dólares en construir nuevos carriles que, a priori, deberían matar los atascos.

El resultado lo pudieron disfrutar hace unos días miles de angelinos por tercer año consecutivo: otro atasco infinito, de proporciones colosales, esparcido a lo largo (y ancho) de la 405.

Básicamente los 1.500 millones de dólares no habían servido para nada. ¿La fecha? Oh: Acción de Gracias . Los Ángeles se convierte en un infierno de la movilidad urbana cada tercer fin de semana de noviembre. Es matemático. Y ensanchar autovías sólo contribuye a empeorar el problema (un año después del fin de las obras, la circulación era un minuto más lenta que antes de las obras).

Sin embargo, el ayuntamiento parece tener otra opinión. Ni la ley de hierro de la congestión ni las muy gráficas imágenes de la ciudad colapsada año tras año han servido para tirar abajo definitivamente otro proyecto de ensanchamiento, en esta ocasión de la Interstate 710. La autovía se conoce como “el corredor de la muerte del diésel”, por las funestas consecuencias para la salud pública que el continuo circular de vehículos contaminantes plantea.

Junto a otras mejoras y ampliaciones de la red de autovías, la comisión de urbanismo de al ciudad planteó gastarse hasta 6.000 millones de dólares en un modelo que sabemos que no funciona (y no por meras hipótesis, sino por evidencias sobre el terreno). La fuerte oposición ciudadana, las nuevas reglas anti-contaminación de California, la preocupación por los problemas de salud y hasta la oposición del alcalde echaron atrás la idea.

Pero ahí estuvo: en pleno 2018. Resulta significativo que pese al teórico histórico apoyo de la gente a la movilidad basada en el coche y a la construcción de nuevas infraestructuras, Los Ángeles llevara décadas replanteándose el modelo. A partir de 1970 la ciudad cejó en su empeño de llenarse de autovías. En gran medida, fue la oposición pública y ciudadana a grandes proyectos mastodónticos (y por entonces ya conocidos como ineficientes) lo que congeló las autovías.

Desde entonces, sin embargo, ni Los Ángeles ni muchas otras ciudades han sabido diseñar modelos de movilidad diferentes , capaces de ofrecer una alternativa a los miles de conductores atrapados ayer en una congestión horrenda e interminable. Aquí va una pista de lo que se podría haber hecho en su lugar. El mapa ferroviario de LA a principios del siglo XX.

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Es que lo de USA con la cultura del automóvil es demencial.

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en algunas partes más residenciales es que ni existe transporte público, o el autobús pasa a más de un kilómetro de distancia de un hogar

allá está todo planificado para el empleo del automóvil privado, salvo las grandes metrópolis y centros urbanos

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El transporte público es de comunistas

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L.A tiene metro e iban a hacer el sistema más grande del mundo. No estoy seguro de las fechas pero fue en pleno expansionismo post Segunda Guerra Mundial.
La municipalidad le pregunto a los ciudadanos que querían y votaron masivamente a favor de ampliar el sistema de servicio público con el metro ya mencionado, tranvía, bus…
Goodyear al ver que ya no iban a llenarse los bolsillos compraron parte del la empresa que poseía el contrato con la ciudad para proveer el servicio de transporte público y desde adentro se encargaron de sabotear la empresa hasta quebrarla.
Resultado: tráfico infernal sin alternativa.
Gracias empresa privada :blush:

Pdt: el caso de LA no es único pero si el más sangrante. Por todo eeuu fueron las compañías o de neumáticos o de petróleo o de automóviles quienes se han encargado de joder al transporte público.

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Deberían de caminar más como en Francia

Y esto es en California, ojo, que son lo más izquierdoso que hay en los USA y parte de occidente, pero ni por esas ponen un sistema de transporte público mínimo…

El año pasado viví con un estadounidense y un día, volviendo de MAdrid en el cercanías le digo “oye, en EEUU tenéis estos servicios también?” y no se meo de la risa de puta suerte el tio. No paraba de dar vueltas por la zona de Madrid, Alcalá, Guadalajara, etc…

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Lo viví en mis carnes, puto horror con los coches y atascos kilométricos. A las 5:30 de la mañana no había problema de Nueva York a Washington D.C., pero hostia putísima cuando volvimos a la tarde… partimos justo después de comer y no llegamos creo que hasta las 12 de la noche (teniendo que levantarnos otra vez tempranísimo la mañana siguiente).

Putas-y-jodidas-ciudades coño, tanto coche tanta polla.

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¿Con un palo metido por el culo?

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Yo voy en moto o en coche a todos sitios, algunas veces me enfado por tardar 20 minutos en vez de 15 en llegar al trabajo o a casa, todo es cuestión de proporcionalidad… y estoy planteándome vivir en el centro para ir andando a la mayoría de sitios incluyendo el trabajo, eso si que es la auténtica salud.

¿Entonces, como conductor individual, la idea es elegir vias de menor capacidad y más largas para evitar el atasco y ahorrar tiempo?

Como conductor individual no puedes hacer nada, ya que el óptimo de la red sólo se puede alcanzar si todos los conductores cooperan o todos se ven influidos por tarifas de congestión.

Un saludo

LA tiene el sistema de transporte público mas desastroso que he visto en una gran ciudad, las paradas de autobús son papeles pegados a farolas/palmeras, los botones de parada son cables de los que tiras para que suene una campana (¿un sistema de más de 80 años?), por no hablar de que la gente que usa el transporte público son consideradas abiertamente lo más bajo de la sociedad, te encontrarás a vagabundos con problemas de movilidad que llevan toda su vida en carritos, y gente hispana que ha venido a disfrutar del “sueño americano”.

Si quieres ser tratado como un ser humano en esa ciudad, cómprate el coche más grande y que más contamine, así serás un igual.

Que les den a ellos y a su sociedad, para mí el sistema americano es un atraso del que inexplicablemente se sienten orgullosos.

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Más que en inversiones en carriles deberían potenciar el concepto de ciudad inteligente con señalizaciones en tiempo real para distribuir el tráfico según el estado de la circulación del momento.

Cuando te pasas el día viendo suburbios estadounidenses como yo te das cuenta de lo difícil que es que en ese país desarrollen sistemas públicos de transporte.

A secas.

Me caes bien.

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Como te ha contestado Ruben, como conductor individual no puedes hacer mucho a no ser que el resto quieran cooperar. Es como el dilema del prisionero o la tragedia de los comunes: desde un punto de vista puramente racional, el mejor resultado que puede obtener el individuo es mediante la no-cooperación.