La princesa y el trasgo, de George MacDonald

La princesa y el trasgo, o bien La princesa y el duende, es una novela cortita (la he leído en una noche), escrita por el reverendo anglicano George MacDonald, George MacDonald (según el traductor de mi edición, << de los MacDonald de toda la vida >>, dicho en serio). Además de descender de una familia importante, un hombre apasionado por la religión y la literatura, moviéndose en un círculo muy destacable. Fue amigo de Lewis Carroll (los hijos de MacDonald fueron los primeros lectores y críticos de Alicia en el país de las maravillas), y protegido de la viuda de Lord Byron (ella los mantuvo a él y a su familia durante un tiempo).


George MacDonald

Aunque escribió sobre más temas, sus obras más destacables fueron cuentos infantiles, impregnados con una fantasía que influyó en Tolkien y otros autores, y muy especialmente en C.S. Lewis (aunque Tolkien también era crítico con McDonald).


En realidad el título con << los trasgos >> en plural es más adecuado que no en singular.

The princess and the goblin fue publicado por entregas en una revista para niños, con tanto éxito que fue inmediatamente publicado como libro, y posteriormente tuvo una secuela (La princesa y Curdie). Además ha sido adaptado a otros medios (que yo sepa, hay al menos una película animada, cómics, un episodio de televisión).

La novela trata sobre la princesa Irene, de ocho años, quien es huérfana de madre y ha sido recluída por su padre en una casa en el bosque, donde es cuidada con mucho amor. Está recluída porque aunque puede salir de la casa por el día, por la noche corre peligro debido a los trasgos, una raza de seres humanos que se exiliaron al subsuelo, donde mutaron y desde donde planean maldades y trastadas que hacerle a los humanos, especialmente al rey y su familia. Una trama sencilla y bien escrita, se deja leer agradablemente por los adultos, aunque el público objetivo sean los niños.

Por tanto, la pequeña princesa es la protagonista, una protagonista que en repetidas ocasiones el narrador pone como ejemplo (positivo o negativo) para todas las niñas, ya que la primera destinataria del cuento debió ser la hija del autor, también llamada Irene.

Pero hay otro co-protagonista, Curdie, otro niño más mayor (y que trabaja de minero con su padre). Curdie es un chico valiente y resolutivo que vive en un entorno duro (un entorno minero en el que hay unos trasgos que pueden llegar a ser muy peligrosos), y tiene más edad. Así que es ḿas maduro y ya no se cree cualquier cosa. Lo que nos lleva al tema principal de la obra: la fe.

Se trata de una obra llena de simbolismos, con un substrato religioso muy fuerte. Así, la princesa representa a la fe, a creer ciega y plenamente, pero también a las dudas que inevitablemente tendrá el creyente. Mientras que Curdie representa la tensión entre racionalismo y misticismo. Además es destacable otro personaje, la tatarabuela de Irene. Es extraordinaria, misteriosa, bondadosa, mágica y muy poderosa: una manifestación de la divinidad (nunca explicitada) que orienta y ayuda a los niños, y que debió ser un influjo muy importante cuando C.S. Lewis creó a su Aslan. Aunque con la diferencia de que la tatarabuela Irene (se llaman igual ambos personajes) es un personaje misterioso que a lo largo del cuento podría ser varios personajes, aludiendo directa e indirectamente a la Santísima Trinidad.

En resumen, se trata de una obrita infantil ligera, que se deja leer y al mismo tiempo tiene un subtexto potente. Una obra que ha inspirado al género fantástico, y como tal tiene alguna pequeña sorpresa.

6 Me gusta

Gracias por la recomendación y el post. No conocía ni el autor ni la obra. Me lo apunto.