La historia del Real Betis Balompié, en 10 momentos

El pasado 12 de septiembre el Betis sopló las velas de su 112 aniversario . El club sevillano de la popular Avenida de la Palmera, séptimo en antigüedad entre los que conforman actualmente la Primera división española, es uno de los nueve que han logrado ganar alguna vez en su historia el título de Liga de la máxima categoría y está en el top 10 de equipos en la clasificación histórica de puntos , con 2.028 puntos en 1.381 partidos, superando ya los 2.300 goles marcados.

Su historia, con tres títulos oficiales, ha vivido momentos de euforia, compartidos con una afición fiel hasta las últimas consecuencias . Una enorme masa social, con representación en cada rincón de la geografía nacional, que ha estado a las duras y a las maduras apoyando a los suyos, ‘manquepierda’, convirtiéndose en la base fundamental para superar momentos muy delicados que llegaron a situar a la entidad verdiblanca al borde de la desaparición.

El Betis es sinónimo de arte, simpatía, entusiasmo y pasión . Un club que se ha sabido ganar el cariño de los aficionados al fútbol de todo el mundo y ha derrochado talento, abrazando con las Trece Barras de su escudo a grandes entrenadores como Patrick O’Connell, Rafael Iriondo o Lorenzo Serra Ferrer , y auténticas figuras del balompié como Luis del Sol, José Ramón Esnaola, Rogelio Sosa, Julio Cardeñosa, Rafael Gordillo, Poli Rincón, Alfonso Pérez, Joaquín Sánchez o Rubén Castro .

Repasamos su centenaria historia en 10 momentos clave , repasando los títulos, épocas y futbolistas que han marcado su trayectoria.

Fundación y primeros años

En 1907, un grupo de estudiantes de la Escuela Politécnica de Sevilla , que cursaban estudios preparatorios para la carrera militar y medicina, fundó el Sevilla Balompié . Un club que no tardó en darse a conocer, proclamándose campeón de la primera edición de la Copa de Sevilla en 1910 , título que revalidó en 1911, 1912 y 1915. Sus colores eran el blanco y el azul, lo presidía Alfonso del Castillo y contaba con varios grupos de hermanos, como los Hermosa, Wesolowski, Castillo, Cascales y Gutiérrez.

De manera casi paralela, en 1909 nació el Betis Foot-ball Club, una escisión del Sevilla Foot-ball Club que, tras disolverse brevemente en 1913, se reorganizó un año después logrando que le fuera concedido el título de Real por parte de Alfonso XIII , gracias a la intervención del Marqués de Mochales. En 1914, el Sevilla Balompié y el Betis Foot-ball Club se fusionaron, con la participación decisiva de Herbert Richard ‘Papá’ Jones, dando lugar al Real Betis Balompié .

Esquivando varias veces la desaparición, el Balompié, como fue conocido durante años en el Campo de las Tablas Verdes del Prado de San Sebastián antes de pasar al terreno de juego del Patronato , ganó la Copa Spencer de 1926 y la Copa de Andalucía de 1928. Subcampeón de la Copa de España en 1931, siendo aún equipo de Segunda división, logró el título de la categoría de plata en 1932 convirtiéndose en el primer equipo andaluz en ascender a Primera división .

El título de Liga de 1935 con Patrick O’Connell

El 28 de abril de1935 , fecha de la que esta misma semana se cumplieron 85 años, el Real Betis Balompié, guiado desde el banquillo por el irlandés Patrick O’Connell , conocido popularmente como ‘Don Patricio’, conquistó el título más importante de su historia . Con una goleada por 0-5 al Racing de Santander en los viejos Campos de Sport de El Sardinero certificó la primera y única Liga de su palmarés.

Con un once titular formado por Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Saro, Adolfo, Unamuno, Lecue y Caballero , con Timimi, Rancel, Varela y Espinosa completando la convocatoria, los verdiblancos tocaron la gloria en pleno sábado de Feria de Abril superando por un punto al Madrid (que al igual que el Betis había perdido su ‘condición’ de Real al encontrarse España en plena Segunda República).

Aquella generación de campeones terminó fracturándose por los exilios, cuando poco después comenzó la Guerra Civil Española, pero dejó para el recuerdo una temporada inolvidable, que convirtió al conjunto verdiblanco en el cuarto de la historia, tras Barcelona, Real Madrid y Athletic Club, en ganar la Liga . Una gesta celebrada durante semanas en la capital hispalense y que el club rememora todos los años, cada 28 de abril.

Los años del ‘manquepierda’

La Guerra Civil pasó factura al Betis , que cinco años después de su título liguero, y tras perder a su técnico, Patrick O’Connell, que firmó por el Barcelona, y a la mayoría de sus jugadores, por el exilio o problemas económicos, terminó descendiendo a Segunda división . Y aunque dos años después, en 1942, regresó brevemente a Primera, la temporada siguiente volvió a bajar y se despidió de la máxima categoría durante tres lustros .

El 13 de abril de 1947, en Santander, donde había logrado su mayor éxito, el Betis descendió a Tercera. Una tragedia deportiva que habría supuesto la desaparición de muchos equipos pero que, sin embargo, sirvió para que los verdiblancos encontraran la seña de identidad que aún les acompaña . Durante siete años consecutivos el Betis vivió su particular travesía por el desierto, un tiempo en el que la sensación de pertenencia se acrecentó entre su parroquia al grito de “¡Vivar er Beti manque pierda” .

El poeta palaciego Joaquín Romero Murube describió así esa etapa: "El Betis llegó a formar una inderrocable moral a prueba de derrota s. Pero en vez de adoptar esa inexplicable renunciación que hemos aplicado, para nuestra desgracia, a tantas adversidades -la de subirnos los hombros en vez de subirnos de corazón-, el Betis, tras la hecatombe, arremetía todas las tardes con más entusiasmo hacia la conquista de su gloria". Así, hasta regresar a Segunda división en 1954.

El mandato de Benito Villamarín y el mito Luis Del Sol

Aquel fue el comienzo de una década de bonanza para el Betis. Con Benito Villamarín en la presidencia, los verdiblancos regresaron a Primera división en 1958 . Y su reentrada en la élite del fútbol español no pudo ser mejor: en el segundo partido de la temporada, primero a domicilio, que servía además como estreno del Ramón Sánchez-Pizjuán, nuevo estadio de su eterno rival, ganaron 2-4 desterrando, al menos por un tiempo, el famoso ‘manquepierda’ .

Fueron tiempos de cambio en el Betis, que logró por fin adquirir su estadio en propiedad, lo remodeló e inauguró su iluminación eléctrica . Una etapa marcada por Benito Villamarín en los despachos y por un joven futbolista criado en su cantera, hijo de un maquinista de ferrocarril soriano afincado en el sevillano barrio de Los Jerónimos, en el césped. Nos referimos, cómo no, a Luis del Sol, una de las grandes leyendas de la entidad heliopolitana .

Del Sol jugó siete temporadas en el primer equipo antes de ser traspasado al Real Madrid, en 1960. En 1962 hizo las maletas, rumbo a Italia, donde vistió los colores de la Juventus de Turín, ocho temporadas, y de la Roma, dos, antes de emprender el camino de regreso a su casa, para retirarse a los 38 años como verdiblanco . Después, fue Secretario Técnico del club y entrenador. Su nombre está inmortalizado por el Betis en su Ciudad Deportiva.

Campeones de la Copa del Rey de 1977

El Betis encontró en Rogelio Sosa, otro de sus mitos de siempre, el sustituto ideal para Del Sol . Y en 1964, por primera vez en su historia, se clasificó para jugar en Europa. Pero la desgracia se cruza en su camino. En diciembre de 1965 Benito Villamarín abandona la presidencia, aquejado de una grave enfermedad . El club se tambalea y termina descendiendo de nuevo a Segunda, poco antes de que su histórico presidente, que hoy da nombre a su estadio, fallezca el 15 de agosto de 1966 a los 49 años de edad.

Arranca ahí una etapa de inestabilidad en la entidad, con varios ascensos y descensos, pero en la que empieza a gestarse un equipo campeón . A Rogelio se van sumando futbolistas como José Ramón Esnaola, Francisco Javier López, Julio Cardeñosa, Sebastián Alabanda, Francisco Bizcocho o Rafael Gordill o, entre otros, que guiar al Betis hacia el segundo título de su historia: la Copa del Rey de la temporada 1976-77 .

La final, disputada el 25 de junio de 1977 frente al Athletic Club en el estadio Vicente Calderón de Madrid, fue una película de suspense con el final soñado para la fiel afición verdiblanca. El equipo formado por Esnaola; Bizcocho, Biosca, Sabaté, Cobo, López, Alabanda, Cardeñosa, García Soriano, Megido, Benítez, Eulate y Del Pozo , después de un 1-1 en los 90 minutos reglamentarios y un 2-2 tras los 30 de prórroga, se decidió a favor del Betis en una tanda de nada menos que 22 lanzamientos de penalti que ganó por 8-7.

El Eurobetis de Esnaola, Gordillo y Cardeñosa

Como parece estar escrito en la historia bética, después de un gran éxito, llegó una gran decepción: la temporada siguiente, en la que jugó la Recopa de Europa, volvió a descender a Segunda . Pero la década de los 80 comenzó con un nuevo regreso verdiblanco a la máxima categoría, esta vez para empezar a situar al club heliopolitano más cerca de lo que su entregada afición mercería.

Guiados por Esnaola, Gordillo y Cardeñosa, a los que se fue sumando una nueva generación de futbolistas entre los que se encontraba Poli Rincón, primer y único Pichico bético de Primera división, con 20 goles en la temporada 1982-83 , el Betis volvió a Europa en 1982 y 1984 para jugar la Copa de la UEFA, acogiendo como simpatía la denominación de Eurobetis .

Fueron años importantes para el club, que renovó su estadio, una de las sedes del Mundial de España de 1982 , albergó el histórico 12-1 de la selección española ante Malta, que le dio a los de Miguel Muñoz el pasaporte para la Eurocopa de Francia, de 1984, y fue subcampeón de la Copa de la Liga en 1986 . Una etapa gloriosa que concluyó con un nuevo descenso, en 1989.

La conversión en S.A.D. con Lopera, en 1992, y la llegada de Serra

Los verdiblancos regresaron rápido a la máxima categoría, aunque volvieron a perderla un año después. Un momento muy delicado de crisis económica y deportiva, en pleno Plan de Saneamiento para la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva . Un proceso en el que los béticos se volcaron, aportando su granito de arena para la compra de acciones, y que, cuando se temía seriamente por la supervivencia de la entidad, terminó convirtiendo a su vicepresidente económico, Manuel Ruiz de Lopera, en accionista mayoritario de la entidad tras un rocambolesco movimiento de dinero investigado años después en los juzgados.

Después de tres años en Segunda división irrumpió en la vida del club Lorenzo Serra Ferrer para convertirse, primero, en protagonista del ansiado ascenso, en Burgos , y después, en líder absoluto de uno de los proyectos deportivos más brillantes de la historia del Betis. Una etapa que convirtió a los verdiblancos en el equipo revelación de la temporada 1994-95, primera de su retorno a la máxima categoría, en la que terminaron en tercera posición.

La final de la Copa del Rey de 1997 y el Betis de las estrellas

El curso siguiente, el Betis jugó en Europa y se consolidó en la zona media alta de la clasificación. Y en la 1996-97 fue de nuevo cuarto en LaLiga, logrando una vez más el billete continental. Además, disputó la final de la Copa del Rey, en el Santiago Bernabéu, un partido que tenía ganado a cinco minutos del 90 , después de un agónico gol de Finidi que ponía el 1-2 en el marcador, pero que terminó perdiendo por 3-2 en la prórroga privando del título a una generación de estrellas.

Porque bajo la batuta del balear, y ya con Lopera en la presidencia, el Betis había construido un plantel sencillamente espectacular, con futbolistas del nivel de Jarni, Vidakovic, Alexis, Finidi, Alfonso y Pier . A ellos, tras la marcha de Serra Ferrer del banquillo, se fueron sumando estrellas de LaLiga como Benjamín, entre otros, y quien se terminaría convirtiendo durante muchos años en el fichaje más caro de toda la historia del fútbol.

El 30 de julio de 1998, dos días después de que Luis Aragonés dimitiera como técnico por su negativa a la contratación, fue presentado Denilson de Oliveira, por quien el Betis pagó 5.300 millones de pesetas , superando así los 4.000 que había abonado el Inter de Milán por Ronaldo o el Barcelona por Rivaldo. Denilson firmó un contrato de 10 temporadas, de las que cumplió siete, con una cláusula de rescisión de 65.000 millones de pesetas.

Campeones de Copa en 2005 y estreno en Champions, con Joaquín

La acumulación de talento no le salió al Betis como esperaba, y terminó descendiendo dos años después, justo cuando acaba de inaugurar la primera mitad de su renovado estadio, que en esta etapa fue rebautizado como Estadio Manuel Ruiz de Lopera, tras una votación entre los socios. Y de nuevo en la adversidad, volvió a surgir otra joya de la cantera para devolver a los verdiblancos rápidamente a Primera, Joaquín Sánchez, a cuyo alrededor se empezó de nuevo a construir un equipo campeón que terminaría dándole a la entidad el tercer y último título de su historia.

El Betis, como de costumbre, retornó a la élite a lo grande, clasificándose para jugar en Europa de la mano de Juande Ramos. Y en la temporada 2004-05, en la que arrancó la segunda etapa de Serra Ferrer en el banquillo, se sacó la espina de la final de 1997 conquistando su segunda Copa del Rey. De nuevo en el Vicente Calderón, como en 1977 , y otra vez con un final agónico, con Dani marcando el gol de la victoria en el minuto 115 , a cinco del final de la segunda parte de la prórroga.

Esta misma temporada, el Betis había logrado la cuarta posición en LaLiga, convirtiéndose así en el primer equipo andaluz de la historia en clasificarse para jugar la Champions . En agosto certificó su acceso a la fase de grupos, con un inolvidable gol de Oliveira en el Stade Louis II frente al Mónaco, abriendo las puertas del Benito Villamarín a grandes equipos como Liverpool, Anderlecht o Chelsea . Buenos tiempos que terminarían tras el adiós de Joaquín y Serra con una nueva decepción…

El Betis de los béticos y el récord goleador de Rubén Castro

El 15 de junio de 2009 , nada más consumarse el descenso a Segunda división, más de 60.000 béticos salieron a la calle para manifestarse públicamente contra la gestión al frente del club de Manuel Ruiz de Lopera . Ese día empezó a gestarse el que, años después, pasaría a conocerse como el Betis de los béticos. La cuenta atrás del empresario de El Fontanal en el club heliopolitano.

El club aún hubo de sufrir una extraña venta a Luis Oliver, una intervención judicial, un concurso de acreedores y otro descenso, pero no tardaron en sentarse las bases del Betis del futuro. Un interminable proceso judicial contra Lopera y sus colaboradores llevó a la entidad a la Audiencia Provincial de Sevilla , y tras un primer intento por parte de Juan Carlos Ollero, llegó el ansiado pacto para lograr un Betis de los béticos.

Con Ángel Haro y José Miguel López Catalán al frente, el Betis logró convencer a Lopera y Oliver para que las acciones del club retornaran a los béticos, que se lanzaron en masa a adquirirlas ampliando a más de 14.000 el número de propietarios del club. Con la ansiada estabilidad alcanzada, la entidad comenzó su proceso de reconstrucción: renovación del estadio, nueva grada de Gol Sur, fichajes de nivel, regreso a las competiciones europeas… Unos años marcados por tres nombres: Pepe Mel, protagonista de dos ascensos y una clasificación europea, Rubén Castro, máximo realizador de la historia del club, y Quique Setién , entrenador que llevó por última vez al Betis al Viejo Continente.

https://www.marca.com/futbol/betis/2020/05/02/5eaae36722601df3178b4606.html

Y tú @Dante, ¿con cuál de los momentos históricos descritos en ese artículo, te quedarías?

  1. Y el cierre del campo del Bétis.

Entrar en champions y copa del rey.

Apenas guardo recuerdos de la copa del rey que perdimos con el Barcelona. Mala suerte, se nos lesionó el bueno de Finidi con el equipo agotado y se nos fue el partido.

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  1. Joderle al madriz la liga de este año
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