Israel se convierte hoy en el cuarto país en posar una nave sobre la Luna (parece que se ha estampado). Streaming en directo!

https://www.youtube.com/watch?v=__6VjYd2dHM

Si todo sale bien, hoy a las nueve de la noche hora peninsular española una sonda israelí aterrizará sobre la Luna. Israel se convertirá en el cuarto en conseguirlo, después de tres potencias como EE UU, Rusia y China. Además, será la primera misión de este tipo impulsada por una empresa privada, aunque ha contado con apoyo gubernamental. La llegada se podrá seguir en directo a partir de las 20.45 en EL PAÍS.

El origen del proyecto, según la versión de sus líderes, se puede trazar hasta una noche de copas de hace casi una década en un bar de Jolón, una ciudad al sur de Tel Aviv (Israel). Los jóvenes Yonatan Winetraub, ingeniero espacial, Yariv Bash, experto en ciberseguridad, y Kfir Damari, fabricante de drones, se fueron calentando con el paso de los tragos y acabaron diseñando un plan para colocar una nave espacial sobre la Luna. A diferencia de lo que suele suceder con estas fantasías etílicas, la convirtieron en realidad.

Para desarrollar su proyecto, en 2011 fundaron SpaceIL y anunciaron su participación en el Lunar X Prize, un concurso de Google que ofrecía 17,7 millones de euros para el primer equipo que lograse llevar un robot explorador a la Luna capaz de recorrer al menos medio kilómetro sobre la superficie del satélite y transmitir a la Tierra imágenes o vídeo de alta definición. El último plazo fijado por Google expiró en 2018, pero el grupo israelí, que trabajaba junto al contratista de defensa propiedad del Gobierno Israel Aerospace Industries (IAI), continúo con el trabajo.

Beresheet , como se ha bautizado el proyecto (en hebreo significa “génesis”), ha tenido un coste de unos 89 millones de euros, en su mayoría aportados por filántropos judíos. Los dos principales inversores son el magnate estadounidense de los casinos Sheldon Adelson, que ha aportado 14,5 millones de euros, y el empresario israelí Morris Kahn, que preside el consejo de SpaceIL y ha invertido ya más de 35,5 millones de euros. La Agencia Espacial Israelí ha aportado 1,8 millones de euros, la única cantidad de origen estatal.

Como reconocen sus propios impulsores, el principal objetivo de la misión era, una vez que se descartó ganar el Lunar X Prize, demostrar que un equipo como el suyo era capaz de llevar una sonda a la Luna y tomar unas cuantas fotos. Finalmente, el investigador del Instituto Weizmann Oded Aharonson convenció a los directivos de SpaceIL para que incluyesen algunos instrumentos científicos, con el objetivo principal de medir el magnetismo de la corteza lunar.

Más allá, Beresheet pretende ser una fuente de inspiración para despertar en los niños israelíes a los ingenieros del futuro, y, como suele suceder con las gestas espaciales, una fuente de orgullo nacional. La sonda llevará a la Luna una cápsula con información sobre Israel y el pueblo judío, memorias de un superviviente del Holocausto o una copia completa de la Biblia.

Según cuenta Ofer Lapid, representante de la Agencia Espacial Israelí en la Universidad Internacional del Espacio, aunque no hay apoyo estatal en forma de dinero, todo el país se ha volcado en la gesta, con charlas sobre el proyecto que han llegado a más de un millón de niños y cientos de voluntarios que han aportado su trabajo de forma desinteresada. En las pantallas del aeropuerto Ben Gurión, junto a un vuelo proveniente de Madrid y otro desde Londres, se incluye la llegada de la sonda israelí a la Luna.

La vida de Beresheet una vez que esté sobre nuestro satélite será breve. El aterrizaje se producirá al amanecer lunar, cuando la temperatura es aún benigna. Sin embargo, con el avance del día, la temperatura puede alcanzar los cien grados centígrados, y las cámaras de la sonda israelí no están diseñadas para soportar más de 90. Si sobrevive al calor, la llegada de la noche, con temperaturas inferiores a los -150 grados, la rematará.

Entre las particularidades de este hito espacial se encuentra el tamaño de la nave. Con el tamaño de un coche pequeño y 585 kilogramos de peso en el lanzamient,o y 160 sin contar con el combustible, es el artefacto más pequeño que jamás se ha posado sobre la Luna. Las circunstancias geopolíticas de Israel han influido en el esfuerzo de los ingenieros de este país en la búsqueda de la eficiencia. Rodeado de enemigos, no lanza sus cohetes hacia el este para aprovechar el impulso de la rotación de la Tierra. Los lanza en sentido opuesto, hacia el Mediterráneo, perdiendo casi un tercio de su capacidad. En el caso de Bersheet , la sonda no partió hacia el espacio desde su país de origen. Lo hizo a bordo de un Falcon 9, un cohete creado también por una empresa privada, SpaceX, desde Florida (EE UU).

Este tipo de detalles técnicos serán importantes en la nueva etapa de exploración lunar, en la que ganará terreno la iniciativa privada. La NASA ha anunciado que acepta propuestas para transportar pequeños robots a la Luna a través de compañías privadas con la intención de comenzar en 2020. La experiencia de Beresheet colocará a SpaceIL entre los competidores mejor situados en esta nueva carrera espacial.

Vi el lanzamiento en directo su día, y ya se me había olvidado lo de esta misión xDDD

Parece que se ha piñado.

BAIA.

Bueno, al menos llegar han llegado :kappa:

6 Me gusta

Se la ha pegado¿?

Ha besado el cráter.

Eso han dicho. Solo ha quedado la imagen de justo antes de perder la telemetría.

Ahora a ver si hoy se deciden por fin a lanzar el falcon heavy de una vez. Noche espacial.

A las 12 de la noche, no?

A ver si es verdad, nunca me canso de estos cabrones.

A pesar del piñazo lo celebran como si hubiesen ganado la Champions.

00:35 según el streaming.

https://www.youtube.com/watch?v=TXMGu2d8c8g

Esta vez solo les queda no estrellar el propulsor central. :hirairisa:

Que sutil lo de posar. :hugs:

¿Minuto del hostión en el video?

Nada, ya lo he encontrado, la telemetría marcaba 134,2 m/s de velocidad vertical en el momento del aterrizaje :roto2::roto2: Ni yo en el Kerbal hoyga :rofl::rofl::rofl:

4 Me gusta

Este selfie, a 20 kilómetros de altura, fue tomado poco antes de que la sonda ‘Bersheet’ se estrellase contra la Luna AFP

1 me gusta

Como les gusta a los judíos lanzar misiles.

4 Me gusta

Siempre dije que eran unos lunáticos

2 Me gusta

Ha sido un alunizaje, pero de los de estampar el coche contra un escaparate.

10 Me gusta

Al carajo.

Se ve que no les bastan los asentamientos ilegales en Cisjordania que tienen que ir a la Luna.

9 Me gusta

Ahora tienen un pequeño cráter nuevo al que ponerle nombre.