[Hilo de partida] Campaña "En busca del camino"

Hola chicos, en primer lugar las reglas:

  • Los mensajes de historia serán escritos por mi y los jugadores (de no ser necesaria una decisión o interacción del grupo) deberán confirmar su lectura de alguna forma (preferiblemente por MP o con un “me gusta”) para que la historia continúe. A ser posible mantengamos este tema unicamente para la partida.
  • Los jugadores siempre podrán interactuar salvo que exista un post de historia “en desarrollo”.
  • La interactuación deberá ser pública salvo excepciones concretas que puedan afectar a otros personajes (en ese caso MP).

Los mensajes que requieran de una decisión de grupo deberán ser consensuados y publicada la decisión en menos de 48 horas.

Los mensajes que requieran de la acción o decisión de uno o varios jugadores de forma independiente tendrán 72 horas para notificarla.

  • PROTOCOLO DE BATALLA:
    El protocolo de batalla será el siguiente, el Master advertirá de la existencia de una batalla y solicitará tiradas de iniciativa a los personajes implicados. Cuando esas tiradas de iniciativas estén completadas, el master de la partida marcará con un post el orden del turno, para toda la batalla.

  • Cuando se active el protocolo de batalla deberá quedarse en un horario común para realizar todo en el menor tiempo posible. Ej. un sábado a las 5 de la tarde.

  • OFFTOPICS:

Quedan terminantemente prohibidos los post con solo temática offtopic. El uso del Off topic deberá ser limitado a temática aclaratoria.

Para todo aquel que no pertenezca a la partida y quiera comentar, por favor, dirigios al hilo externo.

Si tenéis dudas de alguna regla o veis que falta alguna dirigios a ese mismo hilo, por favor.

Intervienen @Tractor, @ZozioEjecutor, @Mefistofenes, @DrPingas_SgtKeroro, @NAFF y @Napias

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Tiempos oscuros, un relámpago centellea en la oscuridad iluminando la arquitectura de una posada. En ese mismo instante, un elfo abre la puerta de esa posada. Su forma de caminar y su vestimenta denotan su procedencia noble.

 - No son horas para un noble de su porte - le dice un hombre del lugar.
 - Ni un lugar adecuado, pero aquí hemos de estar, Zarlazar - completó el noble elfo.
 - Necesitas encontrar un grupo que investigue el suceso, pero ¿qué locos se encaminarían a tamaña locura? - comentó Zarlazar
 - Una locura...con buenos incentivos, viejo amigo. Además, ya tengo algunos candidatos. - Respondío con una ligera sonrisa - Solo falta ver como se llevan. Se supone que deberían estar al llegar. 
<<<<FIN DE LA PRESENTACIÓN>>>>

La he dejado bastante abierta para permitiros enfocar como llegáis a este enclave.

Tiempo máximo de respuesta: 48 horas. Los que no podáis responder a tiempo tendréis que enlazaros conforme a la historia avisándome previamente de en qué momento responderiais.

Intervienen @Tractor, @ZozioEjecutor, @Mefistofenes, @DrPingas_SgtKeroro, @NAFF y @Napias

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Solsjaer se encontraba parado frente a la puerta de la posada. Estaba indeciso, todavía estaba a tiempo de dar media vuelta y largarse. Palpó inconscientemente su vacío bolsillo y recordó que era lo que le había traído hasta allí.

Desde el primer momento que vio al culo-estirado había deseado estrellar su puño en su estupida cara y borrar aquella sonrisa condescendiente. Todavía no sabía cómo había dado con él, es verdad que hace un tiempo tuvo que hacer algún trabajo como mercenario, pero llevaba varios años vagabundeando por ahí. El “señorito” no le dio ningún tipo de respuesta, simplemente siguió parado frente a él mientras sonreía hasta que se dio por vencido y se calló. Aprovechando el momentáneo silencio el noble le invito a pasarse por la posada, en la que ahora se encontraba, al cabo de una semana si buscaba un trabajo bien remunerado. Solsjaer inicio de nuevo su batería de preguntas pero este simplemente hizo una leve reverencia con la cabeza, se giró y se marchó por donde había llegado. Tuvo que hacer acopio de toda su voluntad para no dispararle una flecha por la espalda.

Un relámpago le sacó de su ensimismamiento. Suspiro, maldijo su mala suerte y empujo la puerta.

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La puerta se abrió de improvisto, cuando se vio a un joven elfo de ojos verdes, pelo largo y moreno, ataviado con una armadura de cuero

- Mira parece que empiezan a llegar -Susurro el noble
- Demos tiempo a todos a reunirse y veamos que tal encajan... - Terminó el hombre que respondía al nombre de Zarlazar

El explorador entro en la posada saludando con un ligero movimiento de cabeza al noble y a su compañero. Avanzo hacia donde se encontraban y se sentó frente a ellos.

-Puede mi Lord dar a este humilde servidor ya agunas respuestas? –Pregunto Solsjaer imitando de forma ridícula las maneras de los nobles de la zona.

Drarlier:

Hace unos días que me visitó aquel señor bien vestido y aquí estoy, en frente esta posada vieja y sucia. Aquí no hay nadie que pueda apreciar mi magia ni nada que me vaya a enseñar algo.

No tenía pensado venir pero, puede que saque algo de todo esto, a ver que dice el señor. Al menos va bien vestido, eso me hace creer que no es uno de esos muchos brutos que no apreciarán el arte de la magia ni aunque les golpeara en las narices. Creo que empiezo a echar de menos a mis libros. No me molestan y lo que es mejor, solo me golpean cuando se me caen encima. Bueno, el camino ha sido demasiado tranquilo y si he aprendido algo es que eso nunca es bueno. Al menos el señor parecía un buen tipo. Además, parado nunca llegaré a ser un gran mago.

Miro la puerta otra vez y dudo, “menudo tugurio” pienso.
Bueno, a ver con que botarates me voy a juntar… Digo en voz no muy alta. Abrí la puerta con más dudas que decisión con el único incentivo de la curiosidad por saber de que trata el trabajo.

Imperius había tenido días malos, pero pocos como este. A mitad de camino de la posada a la que se dirigía, un atronador sonido proveniente de la tormenta en la que se encontraba hizo que su caballo se encabritara, haciéndole caer al suelo. El caballo, atemorizado, huyó entre la tempestad, así que le tocó proseguir a pie.

Su vestimenta se le hacia cada vez más pesada a medida que se mojaba más y más, y el frío le calaba hasta los huesos. “Otra vez voy a llegar tarde a mi destino”, pensó. Cuando llegó al lugar y vislumbró la posada sintió como una sonrisa se dibujaba en su cara. No era la mejor posada del mundo, pero había estado en sitios peores, y un refugio ante esa tormenta era mejor que cualquier cosa. “Espero que esto merezca la pena” se dijo para sí mismo. Se encaminó hacia la puerta y entró dentro de la posada.

La pregunta del joven elfo sorprendió al noble, pese a lo elegante de su pregunta, nadie JAMÁS había osado abordarle de esas formas y Zarlazar echó mano a la empuñadura de su espada:
- Por favor, disculpa a mi Maestro de Armas, es muy nervioso y su abordaje joven ha sido algo brusco. Las preguntas caballero, como todo, a su debido tiempo, de momento solo está vd. - Dijo el noble dibujando una sonrisa en su rostro.

Justo cuando terminó la frase se volvió a abrir la puerta. Primero entró un elfo de piel clara, un pelo castaño claro y unos ojos verdes como el bosque. Equipado con una vara, casi tan alta como él, dejaba a las claras que no era un hombre de acción normal. Poco después entró un joven humano, con cabello liso un poco arremolinado bañado de color castaño, del mismo modo que sus ojos.

    -Como ves Zarlazar, el grupo se empieza a juntar y alguno parece tener mucha prisa por empezar esta aventura - Dijo el noble
    -De momento son 3, falta la mitad y no daría un duro por su supervivencia, mi señor. - Comentó Zarlazar

Las risas del noble retronaron en la posada atrayendo la mirada de los pocos hombres que se dejaban caer por ella en ese momento.

Nota del Master: Quedan 3 por “llegar”.

Drarlier:

Entro a la posada y ahí está, el elfo bien vestido. Al lado suya parece que está su guardián, parece otro bruto más. Aunque se nota que al menos dinero no le falta.

Parece que no soy el primero… Mirando por la posada veo a alguien que parece un explorador elfo. Parece que la cosa quedará entre elfos a este paso.

Buenas a todos. Digo en voz alta.

Hago una reverencia al elfo bien vestido y digo: Mi señor.

Después, me siento. Intento calmar mi curiosidad, ya que supongo que nos tendrá que hablar del trabajo antes de empezar. Espero que en el grupo tengamos algún bruto, así podré hacer magia tranquilo. El otro elfo tampoco parece muy duro.

Echo un vistazo rápido a los dos nuevos invitados. Otro elfo estirado ¿En serio le ha hecho una reverencia? ¿“Mi señor”? seguro que si el noble le acaricia la cabeza empezará a mover el rabo como un perro. El segundo es mucho peor, es un humano lleno de barro y calado hasta los huesos. Seguro que ese idiota se ha resbalado con la lluvia. Los humanos son tan torpes, me desesperan.

Levanto el brazo chasqueando los dedos llamando la atención del tabernero.

-Tabernero, ponme un plato de asado y una jarra de cerveza para regarlo.

Miro al Mago y le comento:
-No sé de dónde serás tu amigo pero en mi aldea cuando tienes invitados les agasajas con comida y bebida- Moviendo la cabeza de izquierda a derecha lentamente, me giro para volver a mi posición original y sin mirar a nadie comento en voz baja para que solo escuchen los sentados a la mesa- ¿Cómo no va ir mal el mundo si se están perdiendo todos los valores? De aquí a unos siglos seremos tan barbaros como los humanos.

Me coloco una servilleta al cuello como un babero, sonrío pícaramente al noble mientras le guiño un ojo y espero pacientemente mi comida mientras tarareo la melodía de alguna canción subida de tono que esté de moda.

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Drarlier:

Miro al explorador, si bien algo brusco, coincido con lo de la cerveza. Pienso.

Nunca como los humanos. Le respondo.
Tabernero, algo de vino y de comida para mi también. Le digo al tabernero.
Me puedes llamar drar. Vuelvo a decirle al explorador.

Espero que vengan más elfos. Pienso para mi mismo.

Sorprendido miro al mago, parece que le he juzgado mal.

-Un placer Drar- Le hago una reverencia con la cabeza- Soy Solsjaer, puedes llamaeme Sols.

Drarlier.

No tienes que hacer ninguna reverencia Solsjaer, no soy ningún noble. Le respondo.

A ver si viene el resto, tengo curiosidad por este trabajo. Le digo.

Tabernero, por favor, la comida. Vuelvo a insistir al tabernero.

-Drar, amigo mío, las reverencias no se hacen en función de los títulos, se realizan a los dignos de tal acto sea cual sea su origen.- Le respondo mirando de soslayo al noble y al maestro de armas.-Respecto al resto de invitados, mientras nuestros anfitrión mantenga las jarras y los platos llenos que se demoren lo que haga falta. Además tengo el presentimiento que un humano no es lo peor que nos va a acompañar en esta mesa.

Drarlier.

¿Peor que un humano?. Respondo.

Bueno, actúa como quieras pero hay que llevar cuidado a quien enfadas, no cuesta nada una reverencia. Le respondo a Solsjaer en voz baja.

Da gusto tomar algo de comida y bebida lejos de los caminos y bajo un techo. Digo en un tono de voz más normal.

Piensa en los libros Drarlier, la magia es un arte y hay que perfeccionarlo en alguna aventura. Pienso para mi mismo.

“Esto no pinta bien” pienso al ver la mirada que me arroja uno de ellos al entrar. Allí se encuentra un elfo que encaja en la descripción de la carta, por lo que comprendo que es mi objetivo. Me acerco a la mesa para saludar, con la mala suerte de que dos de ellos estaban en medio de una conversación no muy amistosa sobre los humanos. Hoy no es mi día, ya que yo soy uno de esos humanos
-Saludos camaradas- respondo timidamente mientras tomo sitio en la mesa

  • Aunque me duela reconocerlo mi lengua ha sido, ocasionalmente, el mayor peligro para mi vida.-chasqueo la lengua- está bien, por el momento me comportaré-le susurro. En un tono más alto comento- Ya veras, antes de que entren en la posada lo podremos oler y oír.

Los podremos oler y oír, jajajaja. Le digo a Solsjaer.

Buenas humano, me puedes llamar Drar. ¿Como te llamas?

-Es un placer Drar, mi nombre es Imperius. ¿A quién más esperamos?- respondo con algo de curiosidad.

-Yo soy Solsjaer, un placer Imperius. Pide bebida y comida el señor invita.