Harley-Davidson, el rugido americano en vías de extinción

“Harley-Davidson tiene un problema importante encima, y cuanto más estudias las soluciones, más huele a una de esas marcas condenadas a desaparecer”. Lo dice con tristeza Bill Miko, ex vendedor de harleys , mecánico experto y gran conocedor del mundo de las legendarias motos estadounidenses, sumidas en la actualidad en un grave problema de ventas que ha encendido todas las alarmas.

De momento, la compañía con sede en Milwaukee anunció la semana pasada el cierre de una de sus plantas de producción, la de Kansas City en Misuri, después de confirmar que sus ingresos netos descendieron un 82% en el cuatro trimestre de 2017 hasta los 8,3 millones de dólares. Tan solo los mercados internacionales parecen estar manteniendo a flote la marca, donde la nostalgia por la cultura Easy rider , la mítica road movie protagonizada por Peter Fonda, Dennis Hopper y Jack Nicholson, aún parece funcionar.

En Estados Unidos, donde aún se ven con regularidad por las carreteras grandes harleys con sus barbudos y barrigudos propietarios , la situación está cambiando. “No están siendo capaces de atraer a nuevos motociclistas”, sentencia Miko en una conversación con EL MUNDO desde Arizona. “Sus grandes motos son demasiado caras para los millenials , a los que parece que nos les interesa su modelo y todo lo que implica la marca”.

También se refiere al hecho de que los llamados baby boomers -las generaciones nacidas entre 1940 y mediados de los 60- “se están muriendo y a sus hijos ya no les interesa montar en moto. Prefieren una Ducati o una marca similar con más tecnología , otro estilo más moderno y asequible”.

Desde Harley la estrategia pasa por reducir los costes de producción para poder encarar el futuro con solvencia. “La decisión de consolidar nuestras plantas de ensamblaje se tomó después de una consideración muy cuidadosa teniendo en cuenta nuestro actual panorama de negocios”, indicó Matt Levatich, presidente de la corporación, quien también anunció esta semana que la empresa llamó a revisión 175.000 motos con problemas mecánicos en sus frenos.

Es evidente que no corren buenos tiempos para las Harley. El cierre de una de sus cuatro plantas de producción en EEUU supondrá la pérdida de 800 empleos con la esperanza de ahorrar entre 170 y 200 millones de dólares en los próximos dos años. Aun así, parece difícil que puedan revertir la situación negativa de ventas que llevan experimentando en los últimos años.

Desde 2006, cuando alcanzaron un pico de 252 millones de dólares en ingresos netos en un solo trimestre, todo ha sido cuesta abajo, tocando fondo durante la crisis financiera y sin lograr que la recuperación fuera suficientemente sólida en los años posteriores. Se mantenían, sin embargo, hasta que las ventas del año pasado obligaron a tomar la decisión de recortes drásticos.

"Durante años, la industria de las motos de gran tamaño en Norteamérica creció a un ritmo de doble dígito gracias a los tipos de interés bajos, una economía fuerte, un mercado de valores al alza y los baby boomers ", dice Robin Dietrich en un análisis para la firma Edward Jones Co. “Sin embargo, en años recientes y de ahora en adelante, esperamos un patrón de crecimiento mucho más lento para la industria del motociclismo en EEUU”.

Dietrich cree que la seguridad es un factor clave , ahora que muchos de esos dueños sobrepasan los 60 años de edad. Por eso, esperan que “ciertos mercados internacionales, particularmente Asia y Sudamérica, tengan mayores cifras de crecimiento en motos de gran peso que EEUU”.

Competencia feroz

Claro que en esos mercados la competencia de marcas como Yamaha o Honda es feroz. Su flexibilidad, capacidad de producción y oferta es mayor, frente a Harley, que se niega a bajar los precios de sus motos pese a la crisis de ventas que enfrenta, según los expertos.

“Ningún millenial se va a gastar 35.000 dólares en una moto. Para eso hay marcas con mucha mejor oferta que conectan más con las nuevas generaciones”, analiza Miko. Tampoco cree que la idea de una moto eléctrica, como ya se viene hablando desde hace algún tiempo, vaya a ser una buena solución de futuro para la empresa.

En enero, Levatich confirmó que siguen firmes en su intención de sacar al mercado una moto sin gasolina antes de 2020, un movimiento que cree que puede ilusionar a futuros clientes. “El mercado de las motos eléctricas todavía está en la fase de infancia, pero creemos que las motos de Harley-Davidson ayudarán a contagiar el entusiasmo y la participación global”, dijo a sus accionistas en un comunicado.

Miko no comparte su visión. " La cultura Harley-Davidson está asociada al ruido, al humo, al olor a gasolin a, y si eso se elimina perderán el atractivo de sus clientes. Para esa clase de propuesta pueden recurrir a cualquier otra marca". Este experto tampoco ve claro el futuro de la empresa de Milwaukee una vez que se implanten en el mercado de forma masiva los vehículos autónomos sin conductor. “No me imagino un mundo de coches automatizados compartiendo la carretera con el espíritu rebelde de los moteros de Harley. Creo que les van a subir el seguro por las nubes”.

Se vislumbra el ocaso de uno de los grandes iconos de la cultura popular americana, una empresa fundada en 1903 por William S. Harley y por los hermanos Davidson en un pequeño cobertizo . Aunque creció en plena proliferación del mundo de las dos ruedas a nivel nacional, pronto comenzó a distinguirse y fue una de las dos marcas -Indian es la otra- que lograron sobrevivir al crack económico de 1929.

Después de eso, experimentaron sus años de gloria. Durante la Segunda Guerra Mundial llegaron a vender 90.000 unidades al ejército americano , gestando lentamente su leyenda y siempre con su particular estilo de motor V-Twin, compuesto por dos cilindros en V, en un ángulo de 45 grados, con orientación de cigüeñal transversal. El rugido del motor, inolvidable, ha sido inmortalizado hasta la saciedad por Hollywood.

Hoy parece que ni siquiera esa nostalgia resulta suficiente.

Que la fiesta no pare

Pese al declive de sus números, la fiesta en Harley continuará este verano con motivo de su 115 cumpleaños. Al fin y al cabo, ése ha sido siempre uno de los grandes pilares del márketing de la compañía, los clubes de amigos de Harley por todo el mundo. En Milwaukee es la cita de este año. Será entre el 29 de agosto y el 2 de septiembre con conciertos, comida callejera y el consabido desfile de motos por las calles de esta ciudad.

https://amp.elmundo.es/economia/2018/02/17/5a7d8775ca474154458b464c.html

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Tranquilos, han enviado a alguien del futuro para ayudarlos:

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Vamos no me jodas

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Tener ese avatar y no poner el nombre debería ser delito penal

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Yo he dicho en algun hilo que es un escote aleman llamado Chloe.

no creo que el problema sea que no se atraiga a nuevos motociclistas, muchos “jovenes” llevamos soñando con una Harley desde los 12 años.

El problema es otro.

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Pero Chloe qué hijo de puta

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Esa eres tú.

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Gracias a Dios, el ruido se lo metería por el… A sus conductores

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y no lo sabes.

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https://www.youtube.com/watch?v=IZucxuXq3bM

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Adaptarse o morir

Eso de asequible una Ducati…xd
Hace años ya las Yamaha R1 estaban por trece mil euracos.
Ahora como no montes una eléctrica o una mierda de motor a pedales para pagar poco de rodaje

Joder Agumon, el artículo es de 2018 :rofl:

Creo que su situación no ha mejorado, pero vamos, ellos mismos tienen la culpa. Motos carísimas, lentas, pesadas y sin tecnología. Obviamente no pueden competir con las motos japonesas porque son completamente distintas, pero resulta que Indian y Triumph hacen customs mejores en todos los sentidos.

Esta gente vende únicamente por el nombre.