Hannah Mouncey, una deportista transexual que rompe barreras (puede hacer historia si participa en el próximo Mundial de balonmano de 2019 después de haberlo hecho como hombre en el de 2013)

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Callum Mouncey disputó el Mundial masculino de balonmano celebrado en España en 2013 con la selección australiana . Seis años después podría volver a un campeonato del mundo , pero en esta ocasión, con el combinado nacional femenino , algo que de producirse, sería algo histórico en este deporte. Y es que en 2016 , la protagonista de esta historia decidió cambiarse definitivamente de sexo sin renunciar por ello a su pasión por el deporte.

Después de disputar 22 encuentros internacionales con Australia como hombre , Callum aprovecharía la disputa del torneo clasificatorio para los pasados Juegos Olímpicos celebrado en Qatar en noviembre de 2015 para comenzar con su transformación con un tratamiento hormonal . Un año más tarde, se declararía públicamente como mujer , adoptando el nombre Hannah . Pero su intención de seguir jugando al máximo nivel con su país no iba a ser precisamente tarea sencilla.

A pesar de estar muy por debajo de los valores de testosterona fijados por el Comité Olímpico Internacional (10 nmol/L), este organismo deportivo exige en sus estamentos doce meses de terapia hormonal para que una mujer transgénero pueda disputar competiciones femeninas . Por ello, la solicitud de Hannah para ser admitida en el combinado nacional de su país en octubre de 2016 fue denegada por la Federación Australiana de Balonmano ante el temor de ésta al no cumplir el tiempo exigido por el COI únicamente por tres semanas.

Sin embargo, su deseo de competir como mujer representando a su nación aún se haría de rogar un año y medio más . Porque aunque siguiera jugando a nivel de clubes, no sería hasta abril de 2018 cuando comenzó a entrenar con la selección femenina . Su sueño se cumpliría finalmente cuando l a Federación Internacional le permitió disputar el Campeonato Asiático celebrado recientemente en la ciudad japonesa de Kumamoto. Su debut oficial como jugadora internacional australiana no pudo ser mejor, ya que su selección finalizó en la quinta plaza, obteniendo una histórica clasificación para el Mundial de Japón en 2019. Hannah fue una de las más destacadas de su equipo con 23 goles anotados en este torneo.

La tremenda corpulencia de la actual pivote de 28 años del Melbourne Handball Club, gracias a sus 1,88 metros y 100 kilos , no pasaron desapercibidos para nadie, sobre todo para sus rivales, que tuvieron que lidiar con una rival muy difícil de defender gracias a su voluminoso y musculado físico . Un cuerpo que se esforzó en cultivar desde muy joven para tratar de destacar en el balonmano , algo que se convirtió casi en una obsesión motivada por un desorden interno. “Rara vez es una decisión consciente volverse híper masculino para cubrir las inseguridades que burbujean dentro de ti. Era una cosa subconsciente, una manera de protegerme, no sólo de los demás, sino de mis propios sentimientos de no ser lo suficientemente bueno, de no ser lo que me habían dicho que estaba destinado a ser. Esto se aplicó a todas las áreas de mi vida. Me pasé de la raya con mi agresividad en la pista. Me esforcé todo lo que pude para ser uno de los mejores (lo que fue un fracaso total) y siempre tenía que ser el que más levantara en el gimnasio”, reconoce Hannah en la web Playersvoice .

Todos esos conflictos emocionales no sólo se tradujeron en un primer momento en una máxima auto exigencia en el deporte . Más tarde su cuerpo y su mente dirían basta a finales de 2015 , abandonando por completo cualquier práctica deportiva. “Había seguido jugando e ignorando mis problemas de género durante demasiado tiempo y, para decirlo sin rodeos, era un desastre. No me había enfrentado a ellos de la manera en que debería haberlo hecho, y me aterrorizaba lo que iba a suceder”, explica la protagonista, quien incluso necesitó ser tratada en un hospital debido a sus problemas psíquicos entre finales de 2016 y principios de 2017.

Pero dejar de forma tan brusca el balonmano después de tantos años de trabajo y sacrificio, no sería precisamente l a solución a sus problemas. Todo lo contrario, porque esa difícil decisión fue contraproducente para hallar el camino hacia su bienestar mental. “No me di cuenta de lo mucho que necesitaba este deporte hasta que ya no estaba en él. Perderlo se sumó a lo que ya era un momento increíblemente inestable para mí. Y es por eso que volver a jugar a nivel internacional era algo tan importante, porque recuperé la estabilidad que necesitaba. Es, en muchos sentidos, la última pieza del rompecabezas para que las cosas volvieran a la normalidad”, expone la jugadora australiana, que ha vuelto a representar a su país hace unas semanas después de no hacerlo desde 2015 , cuando aún era un hombre.

Más trabas en el fútbol australiano

Sin embargo, Hannah tiene otra gran afición: el fútbol australiano . Pero para poder jugar a este deporte como mujer en Australia, las cosas fueron aún más complicadas . En 2017 , la Liga Australiana de Fútbol (AFL) no le permitió su participación debido a la Ley de Igualdad de Oportunidades Victoriana , que permite la discriminación de género “si la fuerza, la resistencia o el físico son relevantes”, aunque no superara con creces los niveles de testosterona fijados por el COI. Una decisión de la AFL que generó una amplia repercusión y también las críticas de algunos aficionados y de los medios . Una negativa que un año más tarde se tornaría en un histórico permiso de su liga para que la primera jugadora transexual pudiera competir en la Liga de Fútbol Victoriana Femenina (VFLW).

Ahora la deportista transgénero se siente en paz consigo misma y repleta de ilusión para seguir disfrutando del deporte como un modo de vida y de superación personal. Además, su lucha por volver a la élite como deportista tras su cambio de sexo, se ha convertido en todo un ejemplo para otras personas que se encuentran en su misma situación, hasta convertirse incluso en una figura mediática en Australia. “Nunca pensé que estaría en la primera y última página de los periódicos. Gracias a que me pidan que comparta mis experiencias con mucha gente, ya sea en privado o en público, a través de los medios o en charlas, he ganado muchas relaciones estrechas”, ensalza Hanna Mouncey , que puede hacer historia si participase en el próximo Mundial de Japón en 2019 después de haberlo también como hombre en 2013 .

“He representado a los equipos de balonmano masculino y femenino de Australia. Estoy muy orgullosa por lo que he pasado para llegar aquí”, finaliza la australiana, que al igual que sus compañeras, habrá pagado casi 4.000 dólares para pagar el viaje para disputar el Campeonato de Asia . “En Australia somos los primos pobres. Los jugadores de la selección sueltan entre 120 y 180 dólares para entrenar durante dos días al mes como equipo. Pagamos todas nuestras equipaciones y nos tenemos que financiar cada torneo en el extranjero. Este viaje a Japón costará alrededor de 3.700 por jugador”, finaliza una deportista transexual que rompe barreras.

Lo siento, pero con estas noticias me acuerdo siempre de esta escena…

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A ver, si es transexual y se siente mujer y quiere hacer el cambio y empezar a vivir como una mujer yo cero problemas con eso, que sea feliz.

Pero es que joder, miradle los brazos, miradle las piernas, miradle la constitución en general, encima de que tiene pinta de ser bastante alto… ¿A un armario así es justo dejarle jugar con mujeres con cuerpos de mujeres?

“Es que “él” también es una mujer”… Que vale, que sí, que no digo que no, que si es mujer pues es mujer… Pero es una mujer con la constitución de un hombre, y en un deporte no es justo que participe alguien que ya biológicamente tiene esa constitución…

La biología se ha cebado con ella y le ha dado un cuerpo que no le toca y no es justo, y lo siento por ella, pero tampoco es justo que con esa constitución pueda participar profesionalmente en deportes femeninos, no jodamos.

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La tolerancia bien hasta que te toque defenderla en un torneo y te arrolle :joy:

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Machista, una mujer puede tener el cuerpo de un tío si quiere y no puede ser discriminada para cumplir sus sueños de aplastar a otras mujeres con su superioridad física derivada de su errado origen masculino.

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Las transexuales se cargan el deporte femenino, es lo que hay.

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Pillo palomitas xD

Joer con el casting de she-hulk.

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Te mete una hostia y te viste de torero.

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Las barreras de género se han roto y ahora lo justo es hacer distinción física en función de altura, peso y constitución, independientemente del género.

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El posmodernismo como siempre trayéndonos realidades disparatadas.

Macho, en esa foto es un tío disfrazado de tía y ya está :joy::joy:

Espero que compita de esa guisa

Ahí, ahí, con dos cojones.

Es súper injusto para el equipo rival no me jodas. Como compiten con semejante mostrenco

Estoy seguro de que si a Usain Bolt le cortas la polla y le pones peluca, sería la mujer más rápida del universo.

Pues buscando a otro transexual de 100 kilos, porque no creo que haya muchas mujeres en el mundo capaz de defender a una pivote así.

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Al final poco a poco irán sustituyendo mujeres del equipo por transexuales hasta que todos los equipos lo sean.

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Yo entiendo que es una putada para el atleta transexual como el de este caso. De acuerdo en todo respecto a sus derechos. Pero hay que poner límites en temas como el deportivo, que además hablamos de alguien que ya iba con la selección masculina.

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Exacto.

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¿Se supone que debemos celebrar este desproposito progre o podemos hacer apologia del nazismoFrancofacharracistasmachistasVOXporno dando nuestra opinion honesta sobre que un hombre dispute el mundia femenino de baloncesto y las evidentes e inevitables injusticias que de la natural diferencia biologica (peso, masa muscular, velocidad, fuerza, altura) entre este hombre y las mujeres se derivan?