Hallado el cadáver del pequeño Gabriel Cruz


#264

No me lo creo. Yo me pongo en la situacion de dicho padre, donde yo sospecho de ella y la Guardia Civil tambien como principal sospechosa, y a la minima contradiccion que le pillara la mato (no sin antes sunsacarle con malas arte que ha hecho con mi hijo).

La Guardia Civil no hace participe a las victimas de sus investigaciones.


#265

El padre sospechaba pero no estaba seguro, al igual que la Guardia Civil… Es decir que podría no haber sido ella, y ni los unos ni los otros lo sabían. Lo que hizo la GC es decirle que se mantuviera como siempre y que no levantara sospechas. Según el programa este, ya te digo que igual lo han adornado un poco para darle amarillismo al asunto, que eso ya no lo sé.


#266

Es que aunque el padre fuera a la Guardia Civil a decirles que sospechaba de ella, la Guardia Civil no le diria ni que ellos tambien sospechan ni que no, le dirian que se fuera para casa a descansar y que las sospechas se las dejara a ellos.

Creo haber oido en la TV que la Guardia Civil sospechaba de la mujer con el tema de la camiseta por una camara situada en un punto importante hacia donde ella supuestamente la habia encontrado, eso y que en el momento de la desaparicion del niño ella tambien andaba cerca.


#267

La verdad es que no suena muy profesional que la policía actúe asi, más aún estando la investigación abierta y no pudiendo descartar que el padre estuviese involucrado

O que este matase a la novia tras saber que la policía tiene sospechas.

Hay demasiadas posibilidades arriesgadas.


#268

Tal vez sería para que no se fuera de la lengua ni actuara por cuenta propia… Algo como: “La estamos investigando pero no hay indicios claros, así que le rogamos que vaya a su casa y no le comente nada de todo esto, y que actue como siempre respecto a ella. Y como no hay nada seguro déjenos el resto a nosotros…” Yo que sé, puestos a especular. Lo que no creo que fuera en plan: “Ahora usted forma parte del equipo de investigación…” como en las películas. :sweat_smile:


#269

A mi me dicen “la estamos investigando pero no hay indicios claros” “no le comente nada y actue como siempre” y entro en modo padre coraje porque me estan indicando que algo hay.

Es como dice @charismatic.mood . Seguro que la policia al sospechar de la mujer automaticamente pensaron que el padre podria tener algo que ver.

No se, no creo que la policia tenga ese proceder. Y se a lo que te refieres con la ultima referencia, por eso edite mi anterior comentario, era muy exagerado compararlo con una situacion de serie de TV, vamos que te entendi a posteriori de comentar, sorry.


#270

Pues parece que que si que sabían algo de mano de la policia.

Herrera la ha entrevistado por la mañana, y la mujer decía que tenían que dejar que la investigación continuase pero que lo tenían bastante claro.


#271

http://www.levante-emv.com/sucesos/2018/03/12/padre-gabriel-cruz-sospechaba-pareja/1690263.html


#272

Me salgo del tema para decir solamente que ese zasca se ha oído en toda España


#273

#275

Difícil que no le hierva la sangre a uno con algo así.


#276

Viendo el historial de la tía, está claro que o está zumbada, o es basura inhumana. No hay más opciones, caballeros


#277

Prefiero no pensar en como murió y eso porque me hieve la sangre de tal forma que iría allí rifle de francotirador en mano a esperar que salga.

Mejor que acabe ya todo, que lo dejen descansar en paz y la zorra al corral.


#278

Ana Julia Quezada ya tenía una hija pequeña en la República Dominicana cuando llegó a España. La niña, de nombre Ridelca Josefina y nacida el 22 de agosto del 91, tenía dos años cuando la mujer regresó a por su hija, con la que se trasladó a vivir en Burgos. Su padre era Santiago Gil. La pequeña tenía cuatro años cuando se precipitó por una ventana interior de la casa desde un séptimo piso. Murió en el acto. En el momento del accidente, en la casa estaba también una segunda hija de la mujer, Judith, la pequeña tiene ahora 24 años y sigue residiendo en Burgos con su padres.

Estos últimos días se la ha visto en las Hortichuelas, apoyando a su madre y a los padres de Gabriel. La muerte de la pequeña Ridelca Josefina, como se llamaba la hija de Ana Julia, se cerró en su momento como accidente tras una investigación de la Policía Nacional. Pero ahora, tras la detención de la mujer por su implicación en el crimen del pequeño Gabriel Cruz, la Policía Nacional ha decidido revisar ese sumario.

Hacía días que las redes sociales ardían con menciones e informaciones variadas sobre el accidente de Burgos y la implicación de la sospechosa en el suceso. Habían versiones dispares del suceso, pero los vecinos de la calle del Camino Casa La Vega, 41, recordaban bien a la mujer. Fue en ese inmueble donde sucedió el suceso de la pequeña.

Este lunes, el propio ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, confirmó el suceso, que dató en 1996, añadiendo además que se va a revisar no sólo ese atestado, sin que se pretende reconstruir con detenimiento todos los pasos de la mujer en España, desde que llegó de la República Dominicana.

Se sabe ya, que en sus primeros tiempos en Burgos, la mujer trabajó en un club de alterne de donde fue “rescatada” por un camionero que se enamoró de ella. Este hombre es el que a día de hoy sigue viviendo en Burgos, junto con Judith, intentando recomponerse al impacto emocional de las últimos acontecimientos.

Un amplio grupo de periodistas se concentran a última hora del domingo en Casa de La Vega, la zona en la que vivía Ana Julia Quezada durante los años que residió en Burgos. Muchos de los vecinos todavía la recuerdan. Una de las hijas de la presunta asesina de Gabriel Cruz se cayó por la ventana que da al patio de luces en el año 1996. “A día de hoy, todavía recuerdo el ruido de la niña al caer”, relata una de esas vecinas.

El atestado policial quedó sobreseído. La pequeña, nacida en República Dominicana, tenía cuatro años cuando falleció. Por aquel entonces, Ana mantenía una relación con Miguel, un transportista de Salas de los Infantes (Burgos) con el que se había casado y con el que había tenido a su segunda hija. Esta niña tenía dos años cuando falleció su hermanita. Ahora es una joven de unos veinte años y todavía vive en Burgos.

Además de la hija, en Burgos también reside una hermana de la detenida con la que “no se hablaba”, según afirma una de las personas que la conoce. Cuenta que fue compañera de trabajo de Quezada durante unos tres meses en el bar Iruñako, pero ambas nunca llegaron a congeniar: “Acabé discutiendo con ella porque era una caradura”. Según relata, los desacuerdos se debían principalmente a que “ella no echaba una mano, se largaba y me dejaba con toda la faena”.

Ana trabajó en una carnicería y en varios bares. También mantuvo una relación con un hombre de origen burgalés que regentaba varios bares en la localidad y que falleció debido a un cáncer en 2012. Uno de los hijos del fallecido relata que a partir de entonces, a Ana Julia “sólo le interesaba el dinero” e incluso afirma que “dejó limpias las cuentas” bancarias de su padre. Él mismo llegó a interponer una denuncia por el robo de joyas y movimientos extraños en las cuentas.

Ana intentó una boda por el juzgado antes de que su pareja falleciese, según publica El Diario de Burgos, un enlace que nunca llegó a celebrarse, pero sí fue beneficiaria de un seguro de vida que acabó cobrando.

Poco después entabló una relación con un trabajador en un taller de impresión, Sergio. Ambos se trasladaron a Almería y montaron un bar en un centro comercial. La relación no iba bien y acabaron rompiendo. Entonces, Ana conoció a Ángel Cruz. Tras una relación de año y medio aproximadamente, Quezada fue detenida ayer como presunta autora de la muerte del hijo de su pareja, el pequeño Gabriel.


#279

No sabía que había sido puti… Anda ya, éstas tías han vivido cosas terribles. Pero no, nada justifica el asesinato de un niño inocente.


#280

http://www.elmundo.es/andalucia/2018/03/12/5aa64bfdca4741e60c8b4581.html?cid=SIN12201

El 10 de marzo de 1996, una hija de la presunta asesina de Gabriel, Ana Julia Quezada llamada Ridelca se precipitó a través de una ventana con contraventanas desde un séptimo piso del edificio donde residía en Burgos. El padre adoptivo de la niña llamó al 091 informando del hecho y los servicios de emergencia y la Policía Nacional no tardaron en aparecer. Los agentes no llegaron a tomar declaración a la madre por sufrir “una fuerte excitación nerviosa”. Ana Julia había llegado a principios de los años 90 a Burgos procedente de República Dominicana y comenzó a trabajar en un bar donde conoció a un camionero burgalés, que fue quien se encontró a la niña muerta. Con este último, tuvo una hija que se encontraba en el domicilio en el momento en que se cayó su hermanastra a través de la ventana.

Según el atestado policial al que ha accedido en exclusiva EL MUNDO, los agentes pudieron “comprobar que en el interior del patio de luces de la vivienda, se encontraba muerta en posición decúbito supino con los brazos y las piernas flexionadas y abiertas, el cuerpo de una niña como de unos cuatro o cinco años, que vestía pijama color blanco con rayas color rosa, situada como a unos tres metros de la pared, y próximo al cadáver un muñeco de peluche de color azul, de los llamados ciempiés, observando cómo la ventana del piso séptimo se encontraba abierta”.

El padre adoptivo de la niña, que era fruto de una relación anterior de Ana Julia con un domininano, manifestó a la Policía Nacional que “sobre las siete y treinta” de aquel día cuando se levantó, se asomó a la habitación de sus hijas comprobando que la mayor no se encontraba en la cama, por lo que se dirigió al cuarto de recreo de las niñas, “observando que la ventana de doble hoja y que da acceso al patio interior de la ventana estaba abierta”. A través de la misma, vio a su hija “tendida en el suelo del patio”.

Según su testimonio, el hombre bajó rápidamente al primer piso a través del cual se accede al patio y como no tenía la llave rompió la puerta delante de los efectivos de la Cruz Roja a los que había llamado para tratar de reanimar a su criatura.

El padre adoptivo también manifestó que tres semanas antes su madre Ana Julia se la encontró desvanecida cuando fue a despertarla para ir al colegio y fue trasladada urgentemente al hospital, quedando ingresada, donde no encontraron nada anormal.

Un funcionario de la Policía Científica se personó en el lugar de los hechos para hacer un reportaje fotográfico y el juzgado de guardia ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Anatómico Forense.

El padre adoptivo aseguró a los agentes que desconocía la hora en la que se acostaron sus hijas y la madre, a la que no tomaron declaración porque había sufrido “una fuerte excitación nerviosa”.

Se desconoce si en algún momento posterior se llegó a interrogar a Ana Julia. Lo que sí se conoce es que el caso se cerró como una muerte accidental. Ahora los agentes de la Guardia Civil quieren reabrir el caso después de su implicación en la muerte de Gabriel.

Talueeeeeeeeee


#281

Si lo que parece a primera vista es lo que parece…tiene pinta de que simplemente veía a los niños como una especie de obstáculo en la relación.


#282


#283

¿Lo de la hija fallecida entonces es verdad? Había leído que era un bulo.


#284

Menuda pieza la Anita.