Halladas decenas de tumbas sin marcar en otro antiguo internado para niños indígenas en Canadá

Canadá sigue topándose con los estragos del colonialismo. Líderes de la reserva indígena de Williams Lake (habitada por miembros del pueblo shuswap) anunciaron este martes el hallazgo de decenas de tumbas sin marcar en terrenos del antiguo internado St Joseph’s Mission, ubicado en la provincia de Columbia Británica, a unos 500 kilómetros de Vancouver. En rueda de prensa, Willie Sellars, jefe de esta reserva, señaló: “Hubo reportes durante décadas de negligencia y abuso en este internado, y lo que es peor: hubo reportes de niños que murieron o desaparecieron”. Sellars agregó: “No se les dio credibilidad alguna”.

El internado St Joseph’s Mission fue fundado en 1886 por los misioneros oblatos de María Inmaculada. Cerró sus puertas en 1981 y fue demolido 26 años después. Esta institución formó parte de los internados para niños indígenas que operaron en Canadá de 1883 a 1996. El financiamiento de esta red corrió a cargo del Gobierno federal, mientras que su administración estuvo en manos de comunidades religiosas (católicas en su mayoría). Unos 150.000 menores autóctonos vivieron por la fuerza en estos centros para su asimilación.

Whitney Spearing, responsable del equipo de investigación, indicó que las pesquisas se llevaron a cabo en 14 de las 470 hectáreas vinculadas al antiguo internado, en una zona que fue designada como “de interés” para estos trabajos, tras consultar archivos y escuchar diversos testimonios. Ahí fueron halladas 93 “tumbas potenciales”. Spearing dijo que algunos de estos descubrimientos pueden estar relacionados con un viejo cementerio, pero que al menos 50 parecen no estar asociados al camposanto. Los hallazgos fueron posibles gracias a un radar de penetración terrestre y sensores LIDAR. La experta afirmó que será necesario llevar a cabo excavaciones para una plena confirmación. Willie Sellars expresó que su comunidad está consciente que muchos de los restos de los niños que murieron en el internado jamás puedan recuperarse. “Sus cuerpos fueron arrojados al río, abandonados en el fondo de lagos, lanzados a incineradoras como basura”, declaró.

En 2019, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación estableció que 4.134 menores fallecieron en estos internados. Sin embargo, algunos expertos calculan más de 6.000 decesos. El hallazgo en St Joseph’s Mission es el cuarto de su tipo. El pasado mayo, 215 tumbas sin marcar fueron descubiertas en Kamloops (Columbia Británica). En junio, se anunció el descubrimiento de 751 en el antiguo internado de Marieval (Saskatchewan). Pocas semanas después, se sumaron 182 en terrenos de St. Eugene’s Mission (Columbia Británica). Todos estos descubrimientos han sido resultado de iniciativas de comunidades indígenas. El Gobierno federal y algunas provincias han puesto a disposición recursos para estas tareas, aunque expertos los catalogan como insuficientes.

Tras el anuncio de este martes, RoseAnne Archibald, jefa de la Asamblea de Primeras Naciones de Canadá, declaró: “Seguimos presionando a todos los niveles para que se rindan cuentas y se actúe para ayudar a traer justicia y sanación a nuestros pueblos”. Justin Trudeau, primer ministro canadiense, reaccionó en Twitter. Dijo que la noticia es sumamente dolorosa, pero que es necesario proseguir por el camino de la reconciliación y sacar a la luz “las verdades que los pueblos autóctonos conocen desde hace tiempo”. Algunas comunidades efectúan actualmente trabajos de búsqueda en otras instituciones que formaron parte de la red federal. Trudeau afirmó en julio pasado: “El mayor error que ha cometido este país es la asimilación forzosa de los menores indígenas a través de los internados”.

Ingleses matando indios. Nada nuevo

Canada dando lecciones de moralidad al mundo actualmente y hasta hace nada hacian esto.

Los políticos suecos son igualmente hipócritas, hicieron perrerías a los gitanos hasta los años 70.

Peeero oye, que son los más chachis pistachis del mundo dando consejos de buena conducta a los demás!

Algo habrían hecho.

Pero los malos fuimos los españoles.