Hagamos nuestra propia antología de relatos (hilo de comentarios)

Me parece bien. Además así puedo ahorrarme mirarlo por mi cuenta en el relato, porque sé que tú también lo haces y tienes mucho mejor ojo que yo. No hacemos las cosas dos veces y liamos menos a lyn.

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Antes que nada, me he fijado que los tres relatos tienen varias erratas, pero viendo el trabajo impecable de Eileen, y que esta semana voy pilladisimo de tiempo con mi vida en general (xD), voy a comentar mis impresiones y votar.

Suazilandia

Es un relato entretenido. Tiene muy buenas descripciones, la verdad. “Cuando subió al coche se encontró con una joven espigada que vestía un vestido blanco límpido como el cielo de verano, lo que hacía resaltar su piel de color caoba. Al mirarla se encontró con unos ojos negros tan profundos que no dejaban reflejar nada, realmente parecía que se tragaran toda la luz que llegaba hasta ellos. Se sorprendió a sí misma mirándola descaradamente sin educación.” Esta por ejemplo me gusta mucho. En los diálogos me da la sensación de que flojea algo más, y quizás la trama no me convenza mucho. Pero es agradable de leer, como dice Jowser.

La brisa del tiempo

Este relato es muy original. Creo que describes bastante bien toda la situación y las relaciones de los personajes. A mí me falla el ritmo del relato o la forma que tienes de narrarlo. Entiendo que es como si estuviese narrado por un niño, y realmente se siente así, pero quizás eso lo vuelva algo extraño a veces. Pero vamos, esta guay.

Más allá del arco iris

Este relato me ha encantado, Lyn. Me ha enganchado hasta el final. Tus descripciones de personajes son muy vividas. Quizas me hubiese gustado encontrarme alguna descripción más de escenario, pero no la he echado en falta. Me parece muy bien construida esa duda sobre si el capitán esta loco de verdad, o realmente tiene ayuda divina. Para mi, el voto va para este relato.

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Sobre La brisa del tiempo:

Me ha gustado, te agarra desde que queda claro que es una realiddad mucho más cruda que otras obras de premisas comparables (me viene a mente la serie de hace décadas, La Tribu). Por contra, la dicción de tono inocente vende bien el ocupar la perspectiva de un niño. Lo mejor es que se puede usar como excusa para cualquier error ortográfico que saque Eileen: decir que era intencionado :stuck_out_tongue_winking_eye:

Hay que decir que me ha gustado más la primera mitad. El párrafo “Desde ese día no ha habido ni rastro del viento (…)” daba a entender que era el final, pero resulta haber sido una confusión de tiempos verbales… con poco aspecto de intencionada :stuck_out_tongue_winking_eye: :stuck_out_tongue_winking_eye: Y quizás lo habría preferido como final, sin que el elegido sea tampoco terrible.

Sobre Más allá del arco iris:

Oño, otro sobre un niño en un entorno bruto. Lyn, admite que te inspiraron alumnos a los que les tenías manía :mag_right: :eyes: El relato se sostiene en dos sólidas piernas que son sendos personajes intrigantes, tanto como la relación entre ellos. Tal vez me ha gustado más por haber jugado hace poco al Return of the Obra Dinn, que recomiendo.

No he podido evitar ver en éste y en el de la bruja ciertos subtextos de homoeroticismo/bicuriosidad. Será que tengo la mirada turbia sucia.

Por cierto, no veo necesidad de poner el destripe sobre la condición al final. Ha sido un poco chocante leerlo sin quedar claro el primer momento que no era parte del relato; y, después de todo, al ser un destripe ya se asume que es para verlo después de acabar el relato.

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La semana que viene es el turno de mis relatos. ¿Podría ponerlos mañana por la tarde? Es que el lunes es mal día para mí, que aunque llevo desde marzo teletrabajando, los lunes me toca ir a la oficina, y además suelo acabar más tarde… :frowning: ¿Habría algún problema?

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Multa, cárcel e incluso muerte.

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Probablemente Lyn se cabrée y te reviente las piernas

Relatos leídos. En resumen, tenemos relatos que son muy Lyn y mucho Lyn. Casi podría hacer el mismo comentario de los tres, porque es que son muy parecidos. Lo cual está bien, porque significa que metemos sí o sí un relato que es muy Lyn en la antología. En todos he visto un elemento mágico que es casi secundario, pero da forma a todo el relato, casi realismo mágico. Luego los relatos se centran en la visión del mundo (normalmente algo tocada) de los protagonistas, todo con naturalidad, centrándose en los detalles (pero no ignorando la trama mayor) y con gran peso en los sentimientos, pero sin ser ñoño en ningún momento. Es el sello Lyn™.

He intentado aumentar un poco las cosas que encontró Eileen, pero si digo la verdad, llevo una semana revisando textos y yo ya no sé ni lo que es una coma. He perdido mucho la intuición con estas cosas y pondría comas en todos lados.

Mi voto va a ir para Suazilandia, y una semana más votaré a uno que no va a ser elegido, viendo los resultados. Es el relato más “simple”, pero también lo siento el más cuidado y que tiene más de Lyn en él. LA BRISA DEL TIEMPO podría gustarme más, pero el tiempo verbal elegido me parece un desastre. Y la trama de Más allá del arco iris no me ha atrapado demasiado.

Suazilandia

Lo dicho más arriba. Me ha gustado mucho. Es un relato muy de Lyn, cuando Lyn tiene un buen día. Mágico y sentimental, casi realismo mágico. Y todo el desarrollo está bien dividido y tal. El relato tiene una buena estructura, buena caracterización de los personajes y cuando acaba te da la sensación de un relato terminado y bonito, con un buen sabor de boca.

su voz le resultaba tan atractiva y envolvente que le dio la impresión de que el coche se había trasformado en una especie de nube tan suave y consistente que hubiera podido incluso tocarla si se lo hubiera propuesto

Esto me suena raro. No es que haya fallos, pero no me transmite lo que quieres que transmita, cuando salió la nube me confundió. Yo habría puesto algo así como:

su voz le resultaba tan atractiva y envolvente que le dio la impresión de que en vez de en un coche estaban en una nube, tan suave y consistente que hubiera podido incluso tocarla si se lo hubiera propuesto.

Cuando sonó el despertador se maldijo por haberse mantenido despierta hasta tan tarde

¿Quedado despierta no suena mejor?

la calidez de esa mano la arrastraba hundiéndola aún más entre las sábanas

Pondría una coma tras arrastraba, o algo así como “la calidad de esa mano la arrasrtaba entre las sábanas, hundiéndola aún más”.

Se incorporó a regañadientes mientras besaba a Jorge obteniendo a cambio un gruñido por respuesta

Jorge,

María se dirigió a ella con esa voz que tanto le perturbaba

Falta el punto final

Eso era, todo había sido fruto de la hipnosis y simplemente María era una persona con un fuerte carisma, divertida y excéntrica, pero no una bruja inmortal como pretendía

Creo que hay que poner “Eso era:”

Un día como otro cualquiera María se despidió.

Pondría coma tras cualquiera, pero es discutible

No habrían pasado ni un par de meses, cuando estando con su marido en casa, este le comentó una noticia del periódico que estaba leyendo.

No habrían pasado ni un par de meses cuando, estando con su marido en casa, este le comentó una noticia del periódico que estaba leyendo.

¿Quizás?

LA BRISA DEL TIEMPO

No me gustan los títulos en ALLCAPS, pero es manía personal.

No me parece que a este relato le pegue el presente, y tampoco creo que esté bien utilizado. Por ejemplo, cuando relatas cuando a Pat le llega la regla está en pretérito. Es mejor mantener todo en presente, e ir contando las escenas una a una avanzando en el tiempo, salvo algo que muy necesariamente tenga que ser un flashback. Bueno, es que la mezcla de presente y pasado es un follón en el relato. Va cambiando según escena, y hay más de una parte donde el tiempo verbal no me gusta nada. Yo es que lo reescribiría entero en algún tiempo verbal en que te sientas más cómoda, porque vaya desastre.

Aunque si quieres hacerlo en presente, hazlo totalmente en presente. La división en escenas está bien: primero llega el viento, descripción de cómo viven juntos, se van a explorar Pat y John, después muere… Tendría que ser todo en presente, con una sucesión de escenas que indique que ha pasado el tiempo. Igual la introducción del viento no, pero lo demás sí. No entiendo por qué la exploración está en pasado

Por lo demás, me gusta la historia y cómo la viven los pequeños. Y me gusta cómo está metido el viento, de nuevo algo sutil y mágico, que no importa en la trama pero le da forma. Todo mágico y sentimental; pero es solo una capa sentimental por encima, está lejísimos de ser ñoño. Es el sello Lyn™. Es una historia que podría ser grande y épica, pero se centra en las cosas pequeñas, sin que parezca que está ignorando los problemas grandes, la trama global o algo por el estilo.

y de los cinco es la más mayor

Más mayor no está bien dicho. Debería ser mayor, a secas.

De hecho, ese es ahora su objetivo, llegar a su antigua casa y trabajar en la granja.

A Eileen no le gustan los dos puntos, pero a mí sí: pondría uno después de objetivo bastante claramente.

Un buen rato después, casi al anochecer, una puerta se abre lentamente y un niño sale de la casa acercándose a él

Coma tras casa. Porque se acerca el niño, no la casa.

—Tengo nueve y mi hermana siete ¿Y tú?

Punto tras siete.

Antes de acostarse le suplica a algún Dios, que ni Will ni Jessica lleguen nunca hasta allí

Creo que dios debería ir en minúscula, no? Dios con mayúsculas es el dios cristiano.

Más allá del arco iris

Este me parece algo más flojo que los anteriores. Normalmente la parte mágica es muy sutil, casi ni importa, y se centra más en la visión particular del mundo de los protagonistas. Aquí me parece que tiene bastante más relevancia de lo normal. Y no me parece que tenga un final tan bien cerrado como los anteriores. Estoy un poco decepcionado porque el capitán no haya muerto y el niño haya crecido, se haya hecho capitán y se imagine las respuestas del hada.

un barco pirata, La Mariana

¿Igual en cursiva?

de la Mariana

Y aquí el la está en minúscula. Según si el “la” es parte del nombre tendría que ir siempre en mayúsculas o no, pero hay que ser consistente.

—Muchacho… —miró de reojo por si alguien estaba escuchando y continuó en voz baja—. Muchos dicen que ha hecho un pacto con él

Esta es jodida. Veo dos opciones: o el miró en mayúscula o quitamos el punto al final (o cambiamos pon dos puntos?) y muchos en minúscula. A mí la que menos me gusta es la tercera.

—Muchacho… —Miró de reojo por si alguien estaba escuchando y continuó en voz baja—. Muchos dicen que ha hecho un pacto con él
—Muchacho… —miró de reojo por si alguien estaba escuchando y continuó en voz baja— muchos dicen que ha hecho un pacto con él
—Muchacho… —miró de reojo por si alguien estaba escuchando y continuó en voz baja—: muchos dicen que ha hecho un pacto con él

—¿Has oído Jack?

Falta coma ahí, antes del vocativo.

Enfundó su espada y me puso la mano en el hombro

Y punto al final de esta oración.

—Solo tú sabes cómo soy. Jack también lo cree. —Miró detrás de mí, se apartó un mechón de pelo de la frente y guiño un ojo a la noche; seguramente ahí estaba Jack. Continuó hablando—: Me acaba de decir que algún día te presentará un hada —y me dedicó esa sonrisa inocente e íntima que todos adoraban.

Esta es la versión corregida de Eileen. Yo terminaría con: “te presentará un hada. —Y me dedicó esa sonrisa inocente e íntima que todos adoraban.” Aunque con todo el lío que llevamos de diálogos yo ya no sé qué está mal y qué no, y me gusta la sonoridad de no poner un punto entre medias, porque parece que todo va de seguido, que la sonrisa está ligada con la oración. Yo no sé ya.

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Ya en serio, aquí manda Karamazov, pero yo no creo que haya problema.

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Ojo, que la tiene. La escribí poco después. Te lapongo por aquí para que tu y l resto, si quiere, se la lea. No hace fata coregirla, ya hacéis mucho, joder. Leedla y disfrutarla sin más.

Arco iris
"Si lo puedes imaginar, lo puedes conseguir.
Si lo puedes soñar, puedes serlo"
William Arthur Ward.

Bill se levantó dolorido de su hamaca. La batalla de ayer se alargó demasiado e incluso habían perdido a varios hombres. Pero le tocaba turno de guardia y tenía que estar en su puesto. Era hora de ponerse otra vez a trabajar, pensó. Esa noche el cielo estaba despejado y las estrellas parecían brillar más que otras veces. La Mariana se mecía tranquila sobre las aguas, parecía igual de cansada que el resto de la tripulación. Bill se acercó a donde estaba su compañero para sustituirlo en la guardia. Iba a tocarle el hombro para avisarle cuando se dio cuenta que estaba mirando fijamente a la proa del barco. Antes de decirle que estaba ahí miró en esa dirección y vio al capitán, aferrado a la barandilla mirando al horizonte, a lo más profundo del mar.

—¿Qué crees que está mirado con tanto interés?

Bill se sorprendió al escuchar la voz de su compañero. Desde el principio se había percatado de su presencia, seguía siendo igual de astuto el viejo Harry.

—Lo de siempre, el fin del mundo. Quiere llegar hasta el final de todo, ya lo sabes. Tú lo conoces desde mucho antes que yo.

—Es cierto, Bill. Lo conozco desde hace muchos más años. Él era casi un crio cuando se convirtió en el capitán pirata de La Mariana , y yo ya era viejo por entonces. Solo sigo aquí por él, su determinación es fuerte y su sueño es el nuestro. Mi cansancio puede esperar, incluso mi muerte. Pero estoy tranquilo, Jack siempre le acompaña, es el demonio que guía a nuestro capitán, nos ayuda —se giró para mirarlo afectuosamente—. Bueno, pero eso ya lo sabes, lo conoces muy bien. Por eso estáis tan unidos el capitán y tú. Sois iguales.

—Sí. Somos iguales, Harry…

—A mi no me da miedo Jack —continuó Harry— Puede ser un demonio y el capitán ir al infierno con él. El resto de la tripulación quiere creer que cuando mueran irán al cielo y por eso se alejan de él. Tienen miedo, pero son piratas, Bill ¿Dónde crees que irán cuando mueran? Pues al infierno como él. Son estúpidos pero fieles, recuérdalo siempre.

Bill esperó a que Harry se levantara trabajosamente y se marchara a dormir antes de acercarse al capitán.

—¿Cómo están tus heridas, Billy? —El capitán era el único que seguía llamándole Billy. Para el resto él ya era un hombre, un pirata curtido en muchas batallas, un asesino. Pero el capitán seguía viéndolo como un niño. Eso reconfortaba su corazón y lo desarmaba.

—Bien, solo eran heridas superficiales.

El capitán lo miró con esa sonrisa inocente e íntima que Bill detestaba ya que siempre le pareció una máscara.

—Billy, mientes muy mal. Lo sé yo y lo sabe Jack.

Jack, otra vez. Siempre era Jack. Bill ansiaba poder verlo como hacía el capitán y no lo conseguía. Eso lo colocaba, para su disgusto, junto al resto de la tripulación.

— A mi eres incapaz de mentirme, eres sincero, por eso te dejé vivir cuando no eras más que un grumete y llegaste a este barco. ¿Lo recuerdas tú también, Jack? —El capitán hizo una pausa sin dejar de mirarlo atentamente, suspiró y continuó hablando— O sea que es eso. ¿Sigues sin poder ver a Jack, Billy?

Bill se mordió el labio, frustrado. El resto de la tripulación pensaba que él era especial como el capitán, pero no lo era, era como todos. Les engañaba, a todos menos al capitán.

—Algún día podré verlo como haces tú. Tú mismo me lo prometiste. ¿No es cierto?

Bill se arrepintió de formular la pregunta con tanta intensidad, se podía oler su desesperación a millas de distancia.

—Sí, claro muchacho. Algún día podrás.

Dijo la frase mirando otra vez al horizonte y con tal desgana, que Bill volvió a su puesto de guardia abatido mientras sentía como el capitán iba alejándose cada vez más de él sin moverse un ápice de la proa del barco.

***

La vida en el barco pirata La Mariana continuaba sin novedades. Bill bajaba al puerto con el resto de la tripulación cada vez que se presentaba la ocasión. Se divertía con todos mientras el capitán se aislaba cada vez más y se relacionaba cada vez menos. Una tarde Bill sin que nadie se percatara se coló en el camarote del capitán mientras él aún estaba en el puente. Desde que llegó al barco habían pasado muchas veladas enteras juntos hablando y bebiendo como auténticos camaradas pero, desde hace un tiempo, cuando limpiaba el camarote terminaba deprisa para evitarle su presencia. Cuando el capitán entró, Bill se escondió y esperó agazapado los acontecimientos. El capitán al entrar se sirvió una copa antes de sentarse en el sofá. Fue entonces cuando habló:

—Sí, Jack, ya lo sé. No hace falta que me lo repitas.

Como siempre el capitán hablaba con alguien más, con Jack, pero por más que escudriñara la habitación no conseguía verlo. Lo peor de todo para él, era saber que había decepcionado al capitán. Esa certeza hacía que aún se alejara más de él. Se avergonzó de estar escondido como un niño y se dispuso a salir de su escondite cuando el capitán dijo estas palabras:

—Lo sé, por eso no consigue verte. Es demasiado listo, en realidad el resto cree que puede verte e incluso imaginarte, y por eso me temen. Billy no, nunca podrá. Lo que hace especial a Billy es la curiosidad no la fe. Los dogmas están hechos para el resto, no para él ni para mí.

Bill se quedó paralizado, no lograba entender del todo las palabras del capitán, pero la desazón en el pecho que tanto tiempo había sentido empezó a remitir. Se quedó en la misma posición toda la noche hasta que al día siguiente el capitán salió a cubierta y abandonó el camarote. Bill pudo salir entonces sin problemas.

***

Fueron solo unos meses más tarde cuando el capitán cayó enfermo. Harry fue el primero en morir. Unas fiebres se apoderaron del barco cuando estaban en alta mar. Seguramente algún marinero la trajo del último puerto donde estuvieron. No enfermaron muchos, pero la muerte de Harry y la gravedad del capitán sumieron a los tripulantes de la Mariana en el silencio. La preocupación por la vida del capitán hacía que muchos marineros murmuraran y flaqueara la confianza en él. «¿No había hecho un pacto con el diablo?» «¿Por qué enferma entonces?» «Estamos perdidos».

Bill, recordó las palabras que había dicho el capitán a Jack aquella noche y se enfrentó a todo aquel que pusiera en duda el mando del capitán. En ese momento además de ser respetado empezó también a ser temido por el resto. Destripó sin miramientos a un pirata que llamó al capitán viejo loco, e hizo arrojar sus cuerpos a los tiburones a aquellos que habían murmurado del capitán. Sin darse cuenta, empezó a dar las órdenes oportunas para continuar el viaje y descubrió con asombro que su autoridad era acatada sin ninguna queja. Cuando podía se acercaba al camarote del capitán y echaba al resto de allí. Lo cuidaba él mismo y le hablaba afablemente, pero la fiebre no remitía. El capitán empeoraba por momentos y desvariaba. Le llamaba a gritos aunque estuviera a su lado y no paraba de parlotear con Jack de cualquier cosa. Bill sabía que el capitán moriría en cuestión de horas. Cuando se acercaba el momento de su muerte, el capitán dejó de hablar. Bill le cogió de la mano y se la apretó. Por fin después de varios días sin reconocerlo, miró al muchacho sonriéndole con esa máscara que era su sonrisa y que al final Bill había terminado por amar tanto.

—Hola Billy. Te he echado de menos estos días.

—He estado todo el tiempo aquí, en esta misma silla.

—Lo sé Billy, he sido yo el que estaba muy lejos, pero por fin he vuelto. He traído invitados. —Levantó los brazos pesadamente hacia el techo y cerró los ojos— Míralas, han venido. Son las hadas, han venido a llevarme por fin tal y como Jack me prometió.

—Es verdad, las veo, capitán, incluso hay un arco iris en el cielo.

El capitán rió con dificultad.

—No mientas Billy, ya sabes que lo haces muy mal. Tú y yo somos diferentes y eso es lo que nos acerca tanto. Yo veo a Jack y a las hadas, y tú ansías hacerlo también pero te resistes. En realidad te enfrentas a mi por lo que crees, como yo mismo, y eso es lo que nos une y nos hace iguales, nuestros sueños. Ambos se cumplirán pronto, Billy. Yo partiré junto a ellas y tú te quedarás aquí con ellos, te obedecerán incluso más que a mí.

Bill no pudo contestarle, siguió mirándole y apretó su mano hasta que el propio capitán dejó de apretar la suya. Cuando el capitán murió. Bill se levanto y se asomó a la ventana del camarote. Le hubiera gustado ver un gran arco iris en el cielo, pero no había nada salvo alguna pequeña nube en el cielo azul. Le pareció una ironía que no hubiese ni una prueba de su marcha, pero sabía que al capitán le daría igual, nunca le preocupó que le llamaran loco, entre otras cosas porque nadie se hubiera atrevido a decírselo en su presencia. Cuando salió a cubierta ya no era Bill, todos le recibieron con saludos llamándole capitán.

***

Años después La Mariana fue de los barcos piratas más temidos, y de su capitán se contaban, y se siguen contando hoy en día, historias increíbles y terribles. Billy el loco , fue uno de los piratas sobre los que más proezas se han escrito de todos los siete mares.

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XD ¿quién sabe? :smirk:

Querá trasmitir la confusiónde la protagonista y sus dudas. Yo tambien dudé al leer la noticia ¿Era real lo de las brujas? ¿Era real que en Suazilandia creyeran en brujas? Eso debía trasmiirlo la protagonista en un contexto español. Por eso me reodeo ahí al describirlo.

Ya puse el enlace a la noticia real. Todo es posible en este mundo, Will. Incluso una pademia mundial con guión de serie B de Antena 3 :smirk:

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La verdad es que en este relato cuidé mucho las sensaciones que producen y sienten los personajes. me alegra que en este caso funcionara.

Quizás lo de los verbos sea eso lo raro. Si sale elegido este, reformaré todo los tiempos verbales tal y como me ha comentado @Tarquin y lo pondré en presente.

Me alegra que sea el que más te guste. Yo le tengo mucho cariño a este relato, no sé. Podía haber elegido otro con un registro más diferente en contraposición a Suazilandia y La brisa del tiempo, pero puse este porque quiro mucho a eso personajes. De hecho hice una segunda parte, si te apetece leela justo en uno o dos mensajes anteriores la tienes :wink:

XD Puede ser, pero como te digo, siento fascinación por los dramones así de sufrir mucho internamente. Casi con una pose de mano en la frente xD, por eso pongo a mis personajes en situaciones jodidas para probarlos, para ver sus reacciones, y esas reacciones siempre son muy humanas, es decir, terribles y jodidas muchas veces xD, pero hay ternura y amor, siempre hay de eso. Si no, si que la vida sería una mierda y mis relatos no la podrían soportar. De ahí que haya una esperanza “triste” en muchos de mis relatos.

Bueno, hay una delgada línea entre la amistad mas pura/fuerte y el amor :laughing:

Toda la razón ahí. Me hice un lío con los destripes y al final me cansé y ese se quedó así xD

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En esta opción 2 de 3 que has dado, habría que poner una coma al reanudar el diálogo, porque el muchacho sería una suerte de vocativo. Si decidimos que los puntos suspensivos no equivalen en punto, entonces han de equivaler a coma:

—Muchacho… —miró de reojo por si alguien estaba escuchando y continuó en voz baja—, muchos dicen que ha hecho un pacto con él

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:heart_eyes:
Pues sí, es así.

Lo cambiaré si sale elegido. A mi el de Suazilandia me gusta mucho también. Este tiene también su segunda parte, por cierto.

Bueno, bueno, tampoco es tan desastre. Es un niño , entiéndelo xD

Lo haré así y veré como queda.

Lo puse así porque es lo que diría un niño. ¿Si lo dice el narrador no puede decirlo mal? ¿Tendría que ir en cursiva? ¿No puede estar así de ninguna manera?

Vale, me pones ceros de vez en cuando, me votas bajo la mayoría de las veces… Pero joder, ¿cómo no te voy a perdonar?
:hugs:

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Suazilandia

Me he sentido todo el principio del relato perdido, porque no sabía ni dónde estaba (en el relato, no voy tan borracho… aún; sé que estoy delante del PC). Deberías mencionar la autoescuela mucho antes, porque si no, no tengo ni idea de qué clases, alumnos y prácticas hablas, y mi mente se ha imaginado lo más básico: un colegio.

También me parece que al relato le falta un repaso para dejarlo fetén, en general (expresiones, puntuación, todo eso que releyendo y revisando un par de veces, queda todo mejor).

Me ha gustado. Un relato feminista, pero sin ser de esos que te lo tiran a la cara y resulta más panfleto que historia. También me gusta el enfoque nostálgico y de “nunca es tarde” que acaba teniendo el relato. El final me ha dejado muy buenas sensaciones.

LA BRISA DEL TIEMPO

No estuve allí, pero recuerdo que pusiste el enlace a este relato en uno de los torneos, diría que en el primero que participé, porque me gustó cómo plasmabas a una niña en una historia. Creo que se te da bien el roleo de niños. La historia es un poco como aquél cómic que siempre se me olvida el título, casi podría ser un spinoff, pero no es algo malo, el relato cuenta una buena historia.

Más allá del arcoiris

El relato me ha gustado. Tiene buen ritmo y la historia despierta verdadero interés por ver cómo sigue. Me gusta que el sátiro sea una alucinación propia de un esquizofrénico.

En general, a los relatos les fallan los guiones de diálogo, imagino que Elieen o Tarquin los habrán apañado en comentarios anteriores, si no ya les echaré un ojo más tarde.

Voy a votar por el primero, aunque los tres me han parecido muy buenos relatos.

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Ah, se me olvidaba comentar que Suazilandia me lo he imaginado en el universo propio de Nicky la aprendiz de bruja, pero ambientado a principios del siglo XXI.

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Hostia, otro relato que voto (y deja de copiarme escogiendo relatos, Tarquin) y otro que se va a quedar a las puertas de ser escogido.

A ver si más gente se anima, que han votado 4 gatos mal contados de momento, y los relatos bien merecen ser leídos por todos.

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Yo no, pero también pensé en Kiki durante el relato. ;PP Y, sí, también coincido en lo que dices de que se tarda demasiado en saber que es una autoescuela, yo al principio también pensaba en un colegio, y por ello sonaba todo bastante extraño. Parecía como que tenía tutoría con alumnos conflictivos o algo. ;DD

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¿Vas a votar tú también, @Lyn? ¿O no puedes decidirte entre tus tres retoños? :))

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Bueno, si es a propósito vale. Yo no suelo ser fan de machacar el lenguaje para imitar patrones del habla, pero a gusto del escritor. También eso es lo único que he visto que sea con expresiones infantiles. El relato sí tiene alguna cosa que refleja que es un niño, pero más centrándose en cómo ve el mundo más que en cómo habla.

No sé ya. Si equivalen a una coma, la coma ya está, ahí después de muchacho como tres puntos (Muchacho… muchos dicen que). No tengo claro que haga falta replicarla después del inciso… Casi que lo pondría en mayúscula para ir sobre seguro.

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En verdad está hecho a conciencia. A veces me gusta juguetear con esas cosas, lo de no desvelar quién es o a qué se dedica. Con la profesión de la profesora de autoescuela igual.

Puesno sabía que podía.Me esperaré a ver si vota más gente. Me resulta díficil decidirme, aunque a la brisa del tiempo le tengo mucho cariño

Bueno, se puede ver como feminista, yo no lo entiendo así. Aunque pueda entenderse un poco como Thelma y Louise.

Encontré la continuación se Suazilandia. La pongo por aquí, por si uerés saber qué fue de Maria, ya adelanto que su relación con la española no funcionó del todo xD. Los párrafos están mal puestos, pero bueno los dejo así.

El viaje

Estaba tan acostumbrado a escucharlos que esta vez no les hizo caso y siguió a lo suyo, por lo que recibió un picotazo que le dolió de verdad. Intentó atrapar al pájaro mientras lanzaba maldiciones al aire, pero esté se zafó sin problemas de sus manos haciendo una pirueta en el aire para desesperación de Rolihlahla , que les gritó mientras se alejaban:

—Sois unos pesados, como volváis a acercaros os lanzaré una piedra ¡Dejadme en paz!

El pájaro le contestó en tono burlón:

—Inténtalo. Ya que ni siquiera puedes volar, por lo menos harás honor a tu nombre. La próxima vez no nos ignores, arrojador de “flores”.

A Rolihlahla no le hizo gracia que le llamará así. Pensó que quizás ese pájaro fuera más listo de lo que pensaba. En xhosa, el idioma de su familia, su nombre significaba arrojador de palos . No podía decirle a nadie que no le gustaba porque sería una ofensa a sus antepasados. Aún con todo, lo prefería antes que llamarse Nelson o John. Esos nombre se los ponían los hombres blancos a cualquiera que se acercase a una de sus misiones, y al final terminaban acostumbrándose olvidando su verdadero nombre.

Se dio cuenta de que ya estaba atardeciendo y se alegró de estar solo, así podía ver tranquilamente el espectáculo desde lo alto del árbol donde se había encaramado. Le gustaba ver esa parte del parque Kruger, la gran reserva africana, desde ahí. En un instante el sol se transformó en una gigantesca bola amarilla y los rojos y naranjas empezaron a cubrir todo el cielo. Muchos animales gritaban, ya sea por el miedo a la próxima oscuridad, o por la alegría al reencontrarla, a esa distancia no llegaba a entender del todo lo que decían. Eso aliviaba su angustia ya que así no parecía tan distinto de las demás personas, se sabía diferente ya que nadie, salvo él, entendía a los animales y mucho menos hablaba con ellos como un igual. Ensimismado con el paisaje, fue viendo cómo el cielo se oscurecía y el rojo sangre iba pasando a gris oscuro en cuestión de minutos. En esa semioscuridad le pareció escuchar gritos de hiena, y eso le convenció de que lo mejor era irse a casa. Las hienas siempre tenían hambre, además eran desconfiadas y traicioneras, de tal manera que discutir con ellas era absurdo. Su labia no funcionaba, y no podía depender de que un león o un leopardo aparecieran para salvarle el culo como otras veces. Así que lo mejor era desaparecer lo más rápidamente posible.

Cuando llegó a casa se subió a su hamaca y esperó a que el sueño le atrapara. Por suerte ya había cenado, los cuidadores del parque lo habían medio adoptado porque les venía bien llevarlo en sus visitas al parque, ya que su “intuición” con los animales, así llamaban ellos a su poder, les venía muy bien. Mientras oía a su madre cantarles a sus hermanos para que se durmieran y luego sus gemidos al hacer el amor con su padre, se preguntaba por qué solo él era capaz de escuchar los pensamientos de los animales. Así poco a poco iba distanciándose de las personas y eso le daba miedo por si incluso olvidaba cómo hablar con ellas. Su madre no le hablaba más de lo necesario, y su padre prefería no hacerlo por si le contagiaba su “mal”, como él lo llamaba. Se preguntó cuál sería el día en que ya no volvería a entrar nunca más en su casa. Podría ser mañana mismo, un día normal como otro cualquiera. Esperaba que la causa fuera que ya no le molestaría ser diferente, ni sentirse solo y abandonado por esa razón.

Al día siguiente se marchó al amanecer. Por el camino se encontró con el jeep de los guardias del parque. Rolihlahla saltó sin dudar, acomodándose entre ellos. En verdad lo necesitaban, ya que los animales acudían a su llamada sin problemas y, de esta manera, las propinas de los turistas se triplicaban.

Cuando recogieron a los turistas, se fijó especialmente en la única que era africana, su vestido blanco hacía resaltar aún más su belleza y lo que más le sorprendió es que llevaba una escoba como si de su bolso más preciado se tratase. Le hizo gracia y pensó que sería una turista rica y excéntrica más. Pero para su sorpresa ella no dejó de mirarle durante todo el tiempo que duró la excursión ni pronunció ni una sola palabra, eso intranquilizó al chico y más aún cuando el resto no parecía darse cuenta de lo extraño de la situación. Ni siquiera se molestaron, cuando en todo el día no apareció ni un solo animal para ser fotografiado. Rolihlahla por más que se esforzaba en llamarlos, no obtenía respuesta, solo escuchaba sus gritos, y su negativa a dejarse ver.

Cuando regresaron al atardecer, Rolihlahla, bajó del jeep y corrió sin mirar atrás internándose en la maleza para llegar lo antes posible a su casa. Cuando entró en un claro se paró en seco al observar como ella bajaba del cielo montada en la escoba.

Rolihlahla no se movió, sabía que sería peor ya que enfadar a una bruja era lo último que quería. Ella aterrizó sin problemas y se sacudió el polvo del vestido tranquilamente. Cuando se acercó a él, la bruja se agachó hacia delante para mirarle directamente a los ojos. Con ese gesto él no pudo más que estremecerse al sentir el calor que desprendía su propio cuerpo al comprobar a esa distancia tan corta la abundancia de los pechos de ella. Se relajó cuando el miedo se mezcló con la excitación, y comprobó que ya no sentía terror, sino algo muy distinto que también le producía un sudor frío.

—Así me gusta, chico, que no me tengas miedo. Mi nombre es María, encantada— Y le tendió la mano amigablemente

Él le apretó la mano, respondiendo a su gesto. La bruja ya no le parecía tan peligrosa y se avergonzó un poco por haberse puesto tan nervioso.

—Yo soy Rolihlahla ¿De verdad eres una bruja?

Ella le miró complacida para contestarle inmediatamente después:

—Desde luego que lo soy —en ese momento su voz cambió completamente, sonaba tan desagradable que no pudo evitar hacer el gesto de taparse los oídos. María chasqueó los dientes y en tono condescendiente le dijo:

—Está bien, hablemos sin palabras, ya he comprobado que puedes escucharme sin problemas —la voz volvió a sonar normal, y entonces Rolihlahla se fijó en que esa vez ella no había movido los labios. No podía creer que tuviera tanta suerte. Su alegría iba en aumento mientras las reticencias hacia ella disminuían.

—¿Cómo eres capaz de hablar con la mente como yo? ¿Quién eres?

—Bueno, solo soy una bruja triste que acaba de despedirse de una buena amiga. De eso venía cuando me topé contigo de casualidad. Eso ha sido lo único bueno de tener que subirme a ese jeep apestoso para comprobar tu poder. Pero al final ha merecido la pena.

Rolihlahla, no entendía muy bien a lo que se refería, solo sabía que la bruja cada vez le caía mejor. En realidad se sentía feliz porque ella mostrara tanto interés por él.

—Tu amiga ¿Es de por aquí? ¿La conozco?

—No, imposible. Vino desde su país solo para verme y pensé que quizás pudiera servirme, y yo a ella. En verdad la apreciaba, pero éramos muy distintas. No estaba hecha para África. No hacía más que quejarse del calor y de los bichos, y solo le gustaba ir en coche cuando yo lo odio. Decía no sé qué historias de la libertad y de que yo le hacía sentirse ella misma. Ni que decir tiene que nos cansamos la una de la otra en menos de un año. Volvió a su país hace dos días —frunció los labios disgustada y prosiguió — ¿Sabes? Pensé que ella podía “escuchar” como tú y yo, pero fue incapaz de usar su poder.

A Rolihlahla se le aceleró el corazón al escuchar ese “tú y yo” saliendo de los labios de la bruja. En ese momento se sintió mucho más unido a ella que a cualquiera, hombre o animal. María seguía hablando sin al parecer percatarse de la felicidad de él:

—Yo creo que ella se negaba a escucharme, no podía entenderlo. —Tras estas palabras volvió a acercarse para mirarle fijamente, y prosiguió— Es curioso, a ti, como a ella, tampoco puedo obligarte a obedecerme. Puedes oírme, pero tampoco eres manipulable. Muy poca gente se me resiste, la verdad. —Hizo una pausa quedándose pensativa— ¿Sabes? Puede funcionar. El problema con ella es que era blanca, era imposible que entendiera algo que no fuera lógico y racional, por eso lo negaba. —Miró hacia su escoba un tanto abatida— Imagínate que ni siquiera creía que yo fuese una bruja de verdad… —A Rolihlahla le sorprendió descubrir que alguien en este mundo dudara siquiera un momento de que ella no lo fuera.

—Bueno, basta de hablar del pasado. Quiero hacerte una proposición, arrojador de palos — él sonrió feliz al comprobar que si era ella quien lo decía, su nombre le encantaba.

—Me gustaría que me enseñaras a hablar con los animales. Soy incapaz de hacerme oír, y solo consigo asustarlos. Llevo siglos intentándolo y hasta ahora no había conocido a nadie que pudiera hacerlo tan fácilmente como tú. Menos mal que te he encontrado antes que nadie. El resto de brujas se retorcerá de dolor en cuanto se enteren, y me envidiarán hasta morir —abrazó a su escoba mientras reía, bailando y cantando en medio del claro. En ese momento le pareció estar frente a una niña emocionada pero desvalida. Viéndola de esa guisa y tras escuchar todo lo que ella le había dicho, la única conclusión posible era que ella lo necesitaba, y eso era algo que no estaba dispuesto a dejar pasar.

—Está bien —le contestó decidido— Pero quiero que a cambio me enseñes a leer las mentes de las personas como lo haces tú. Llévame contigo y te ayudaré.

Tragó saliva al pronunciar esas palabras. Luego miró a la bruja de reojo y vio cómo ella había soltado su escoba, perpleja. Inmediatamente después se abalanzó hacia él sin darle casi tiempo a reaccionar. Ante su abrazo cálido, él solo pudo aferrarla con fuerza, hundiendo la cara entre su cabello. En ese momento supo que nunca más volvería a cruzar la puerta de su casa, y cómo esperaba, más que tristeza, se sintió liberado al fin.

Cuando sus cuerpos se separaron, ella le cogió de la mano y le dijo con firmeza:

—Nuestro viaje durará años. ¿Estás preparado?

Rolihlahla asintió e inmediatamente después vio entusiasmado cómo el suelo se iba alejando de sus pies. Mientras ascendía su mente estaba ocupada pensando la mejor manera de propinarle un buen susto a ese pájaro maleducado. Estaba ansioso de demostrarle, cuando volvieran a encontrarse en el cielo, que él también podía volar.

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