Empecé otro run a Hollow Knight el domingo pasado y el juego sigue descubriéndome cosas

Qué grande y qué mentiroso es Hollow Knight.

Es el segundo run que hago del juego, nunca lo había empezado una segunda vez. No por nada en particular, sino porque todo mi tiempo lo invertí en completar la primera partida (que comenté por aquí):

En esta segunda partida, me han sorprendido varias cosas, algunas de ellas connaturales a los souls like bien hechos (subgénero que también toca Hollow Knight):

Aproveché para empezar la partida en Soulsteel Mode. Dado que mi primera partida la terminé sobre el 21 de Julio de 2020 y no jugué más de 1 mes después de ello, hacía aprox. un año que no tocaba el juego.

Pese a todo, el sistema de combate es tan reminiscente de los Souls-Like y está tan conseguido que nada más empezar de cero la partida y trastear un poco con los botones, al minuto sentía que nunca había dejado de jugar. Manqueaba, pero porque había, pasado el año, perdido la memoria del ritmo de los combates y necesitaba recuperar las sensaciones. Así fue que pese a que Destello y Grimm cayeron a la primera, no sin recibir algún golpe (esto fue completamente en frío, mi partida de hacía un año se había quedado en el Panteón), necesité de 4 intentos para vencer al Grimm Ascendido.

Habiendo recuperado un poco las sensaciones, empecé el run en Soulsteel mode. Esta vez tiré por la izquierda desde Bocasucia y utilizando el salto llegué adonde no debía antes de haber conseguido ningún poder. También fui a por los Señores Mantis directamente. Lo que me sorprende del juego es algo que en la primera partida pasa inadvertido, pero tiene que ver con lo simple que es.

Hollow Knight, en el fondo, no propone apenas reglas nuevas a medida que progresas por el mapa. Siempre se basa en lo mismo, pero lo disimula tan bien artísticamente que sientes que cada interacción es única. ¿Cuál es la diferencia entre las plantas que lanzan esporas explosivas o los rayos láser rosas de la cueva de cristal? ¿Qué diferencia hay entre los gusanos que salen y entran de la tierra, o las plantas carnívoras que hacen lo mismo, o los gusanos reptantes que hacen lo mismo? En el fondo, es la misma idea, y el juego no se la juega mucho a salir de ahí. No apuesta por poderes o habilidades que te hagan reconsiderar lo que conoces del juego a una escala importante, sino que todo resulta una reiteración de lo que ya conoces, enmascarado con un enfoque distinto.

En este aspecto, comparte muchas bondades con Dark Souls. Es un juego que sabe vender muy bien lo que hace, y ocultarte todo lo que realmente no es para tanto. No es sino hasta que lo juegas con el enfoque de conocerlo previamente, dos o más veces, que te percatas de este tipo de trucos en el diseño, en la gestión y reutilización de las mecánicas. Y esto no es algo malo de por sí, todo lo contrario, pues a diferencia de Dark Souls, Hollow Knight no decae en ningún momento. Es sólido como una roca. No tiene áreas flojas ni puntos de inflexión críticos.

Con los jefes ocurre algo muy similar, y esto se hace especialmente notorio en el Panteón. ¿Con cuántos volverías a batirte? En mi caso, con una minoría. Tiene una buena cantidad de jefes interesantes, pero también mucho jefe que, en el fondo, es el mismo jefe con una idea cambiada. Esto es algo que debe examinarse en profundidad, porque los buenos juegos consiguen que no sea aparente. ¿Por qué siempre se habla de que, por ejemplo, Dark Souls repite tres veces al Demonio del Asilo, pero no se cae en que el Demonio de Tauro y el Demonio de Aries son, a nivel de proposición, el mismo jefe? Si le quitas los perros, ¿qué tienes? Una bestia sin misterios, sin trucos, que pega golpes fuertes y lentos, en vertical y horizontal, y hasta comparten un mismo golpe (el de salto hacia adelante machacando el suelo que te aplasta). Hollow Knight hace esto continuamente, pero lo enmascara tan bien que te lo comes, porque todo el juego es tan fluido y artísticamente sabe marcar tan bien las diferencias que cualquier cosa parece nueva.

Es un gran juego, estoy deseando regresar para seguir jugando. Un gran juego que sabe venderse aún mejor, pero sólo los más grandes dominan estas artes del engaño.

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HK es de esos juegos que como te haya gustado, es OBLIGATORIO darle otra run un tiempo después. Principalmente para flipar más por tanto cuidado al detalle en cuanto al diseño y lore del mundo, y experimentar con otro camino/desarrollo diferente al que tomaste en tu primera run.

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Pocas son, el mejor Mv en cuanto a integrar el mundo, el diseño visual, diseño de escenarios y la musica para formar un todo. Aunque es una comparación ya más repetida que el chorizo: me recuerda mucho a DS1 y las sensaciones de jugar la primera partida fueron muy similares.


Creo que esto de aquí es la mayor locura videojueguística que he hecho nunca fuera de juegos multiplayer, me tiré muchísimas horas para hacerme el último Pantheon con todos los Bindings, pero al final lo conseguí.

Con Silksong tienen unos zapatos enormes que llenar los de Team Cherry: los suyos propios. Yo dudo que esté al nivel pero a la vez tengo la confianza por las nubes.

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Ni media hora lo aguanto. Qué coñazo de juego.

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Juegazo, aunque he de admitir que me da mucha pereza rejugarlo.

El mayor problema de Hollow Knight es que, por su diseño, ritmo lento y duración, no se presta tanto a ser rejugado nada más terminar una partida. Esa es la diferencia con otros juegos de su género (Metroid, Castlevania), incluso con los Souls de los que bebe aún más. En éstos terminas el jefe final y ya estás pensando en volver a empezar para terminarlos a mayor velocidad, con el mínimo de objetos posible, a mayor dificultad o con otro equipo en el caso de los Souls, en Hollow Knight terminas una partida y ni se te pasa por la cabeza empezar otra. Con el tiempo sí, pero no inmediatamente.

Me defraudó. Esperaba el combate de mi vida y no me resultó tan complicado. Todo Internet rasgándose las vestiduras y luego tiene unas mecánicas muy marcadas que puedes aprender en 2 minutos.

Pero sí, el juego es una pasada. Yo me lo he pasado dos veces y algún día tendré que atreverme con el modo hombre de hierro.

Yo pensaba lo mismo, pero seguí jugando y es un pedazo de juego. El inicio es bastante deficiente… Luego ya se convierte en un imprescindible

Yo pensaba lo mismo que @Marquez, pero seguí jugando y… Me siguió pareciendo un coñazo.

Y eso que fue por segunda vez, porque después de parecerme un coñazo la primera decidí intentarlo una segunda y… No, coñazo igual.

Lo peor es lo mucho que ha contaminado este juego un género que me mola tanto como el de los metroidvania, ahora metroidvania que sale si no se parece mínimamente a HK ya es directamente una mierda…

Yo prefiero que los metroidvanias que salgan se parezcan a HK lo menos posible.

Me pasa mucho, sobretodo en los metroidvanias, que cuando acabo un juego y lo juego tiempo después, lo aprecio mucho más y me lo paso mejor que en mi primera partida.
Este fue uno de ellos.

Soulsteel mode no tiene ningún misterio y el que digo quita 8 máscaras por golpe, pero no, tampoco tiene misterio, de hecho yo le hice un perfect el día 1.

Yo ya le di una segunda vuelta hace un tiempo, no me haréis darle una tercera.

Aún me falta la segunda vuelta del Blasphemous pero de este estoy esperando a que terminen de actualizarlo, que siguen sacándole cosas :xd:

En realidad, “el inicio” de HK es un mundo de diferencia dependiendo de quien lo juega: una vez superas los forgotten crossroads tienes bastante libertad para perderte sin hacer muchos skips rompejuegos siquiera.

Que es eso?

Saltarse partes del escenario xd

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¿Unos te lanzan proyectiles que te persiguen y otros rayos en línea recta?

Rin, ran, run.
En las máquinas recreativas eran todo runs. Pregunto.

Yo soy más de Ariels.

Tu lo que eres es un mierdas

Tío…

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