El Espíritu Perdido (2010), de Gwen De Bonneval y Matthieu Bonhomme

Un buen cómic, si señor, premio en el certamen de Angouleme en 2010 al mejor cómic intergeneracional. Un cómic que con guión de Gwen De Bonneval y dibujo de Matthieu Bonhomme, nos mete en un mundo medieval con sus pinceladas de fantasía medieval en la que el conocido como “Camino del Héroe” cobra un significado mas impresionante, si cabe.

Corren malos tiempos para la familia de Saunhac: Helís, la hija mayor de la familia, ha desaparecido y los hombres del prometido de su viuda están buscándola desesperadamente. Guillaume, el hijo pequeño, ignora donde puede estar su hermana, pero comparte la idea de que su padre no murió como en un principio se dijo, llegándose a enterrar un cadáver con una cruz en su tumba.

El Señor Brifaut espera a que Hélis aparezca para poder casarse, pero Guillaume decide ir a por su hermana por su cuenta, “tomando prestado” elementos químicos que petenecían a su padre, marchando por el bosque. En su camino, el pequeño conocerá al Caballero de Brabançon, el cual le acompañará en su viaje.

Por el camino, no solo conocemos un poco más al Caballero, sino también a la tía de Guillaume, Ysane, la cual vive en el bosque y no ha visto a Hélis, y al amigo de ésta, el trovador Courtepointé. Poco a poco se van sabiendo detalles del padre de Hélis y Guillaume, así como la relación que hay con el Señor Brifaut, en un viaje lleno de traiciones, viejas rencillas, y seres extraños en los que Guillaume deberá confiar con el fin de ver a su hermana… y a su padre.

Una historia fascinante, no solo por el guión, sino también por el dibujo: una gozada ver splash pages impresionantes en determinados momentos del cómic que te dejan con la boca abierta, como ésta, por ejemplo:

La historia del viaje de Guillaume en busca de su hermana y de su padre es de lo más impresionante, ya que durante la trama vamos conociendo detalles y secretos de Guillaume y su familia, en especial, de su madre, la cual, ojo, spoiler, es capaz de transformarse en un gato negro que ataca a su familia, siendo responsable, al parecer, de la muerte de su marido, un conde que prefirió la medicina antes que combatir.

Intrigas palaciegas, magia, conexiones espirituales (Guillaume usa unas judías mágicas a las cuales pregunta cual es el camino para encontrar a su padre…), pesadillas (Guillaume en el infierno…) y una trama que poco a poco se va resolviendo en un final adecuado para la misma, y que puede recordar un poco a determinados funerales Jedi.

Un cómic que nos demuestra que no todo son superhéroes con o sin trajes, metiéndonos en un mundo de fantasía en un medievo no muy fantástico.