El cerdo vietnamita, la pitón y el varano, declaradas especies invasoras

Se ponen de moda, se adquieren y, cuando los dueños se casan, los abandonan o los entregan en unos centros de acogidas que se ven desbordados. Así ocurre con algunos animales exóticos que han llegado hasta España y suponen ya un problema para la biodiversidad local o, incluso, para la salud. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un real decreto para ampliar el catálogo de especies exóticas invasoras. Y cuatro de las nuevas inclusiones son mascotas que se han puesto de moda en los últimos años. Son tres especies de reptiles –el varano de la sabana ( Varanus exanthematicus ), la pitón real ( Python regius ), la tortuga de la península ( Pseudemys peninsularis ), originaria de Florida– y un popular mamífero, el cerdo vietnamita ( Sus scrofa domestica ).

La inclusión de estas especies supone que “queda prohibida con carácter general la posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos”. Además, “se establecen una serie de controles para su tenencia”, ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica. Este departamento ha explicado que la inclusión de las especies se hace con el respaldo de los dictámenes científicos y ante el riesgo para “numerosas especies autóctonas” de España. Además, algunas de ellas, como la tortuga de la península, son transmisoras de enfermedades como la salmonelosis.

A partir de la publicación del real decreto, explica Ricardo Gómez, jefe del Servicio de Vida Silvestre del ministerio, no se podrán comprar y vender estos animales. Y aquellos que dispongan de ejemplares “deberán impedir que se reproduzcan”.

Quizás, la especie más famosa de todas sea el cerdo vietnamita. Lo que ocurre con estos animales exóticos es que cuando sus dueños se cansan “se deshacen de ellos” y muchos “pueden acabar liberados en la naturaleza de forma tanto voluntaria como involuntaria”, apunta el ministerio. “En el caso del cerdo vietnamita, un dictamen del Comité Científico de 2016 recomendó incluirlo en el catálogo”, detalla este departamento, “por el riesgo sanitario y medioambiental que ya supone su actual presencia asilvestrada en el medio natural”. “En Baleares, hace un tiempo, tuvieron incluso que hacer una campaña de erradicación”, apunta Gómez. “Se reproducen con facilidad y se hibridan”, añade.

El ministerio alerta también del “riesgo de hibridación con el jabalí salvaje que, además de las consecuencias inherentes a la hibridación, podría aumentar los problemas de sobrepoblación de jabalíes que ya existe en muchas regiones de España”.

Los tres reptiles incluidos ahora en el catálogo (el varano de la sabana, la pitón real y la tortuga de la península) se incluyen “también por representar un riesgo sanitario y para la biodiversidad”. Gómez explica que uno de los problemas con estos animales es que entran en competencia con especies autóctonas y pueden dañar la biodiversidad.

Qué hacer si se tiene un ejemplar

La inclusión de una especie en el catálogo se realiza a partir de dictámenes científicos. Y la aprueba el Gobierno central en colaboración con las comunidades autónomas. A partir de la entrada en vigor queda prohibida su comercialización, pero, ¿qué se debe hacer si se tiene uno de estos animales? El ministerio detalla que los dueños deberán informar a los Gobiernos regionales de que disponen de uno de estos animales. El plazo para informar terminará el 1 de enero de 2022. Gómez sostiene que se ofrece tanto tiempo para que se puedan poner en marcha campañas de información a la población.

Luego, cada comunidad autónoma tendrá que establecer las medidas de actuación para impedir que se reproduzcan. “Las autoridades establecerán, en su caso, requisitos como esterilización, marcaje, declaración responsable para no liberarlo”, detalla el ministerio. “En todo caso, existe obligación de informar si se escapa”, además de la “prohibición de cesión, comercio y reproducción del animal”.

El verano ha invadido otras estaciones, en eso estamos de acuerdo.