El anuncio de CAMPOFRÍO le hace la ola a la derecha

Como suelo estar de acuerdo contigo, después de leer tu comentario me he leído el artículo para ver si me estaba dejando llevar por la opinión mayoritaria o realmente el artículo no tenía sentido.

Después de leerlo, creo que se están confundiendo chistes con discursos políticos, el humor parte de la premisa de que tanto el cómico como los espectadores saben en qué contexto se están diciendo ciertas cosas. Una barbaridad que dicha por un político sería un delito de odio, no es más que una broma si la dice un cómico, porque tanto el humorista como su público saben que no deja de ser humor… o deberían saberlo. Como eso no pasa, tenemos a muchísima gente que no sabe diferenciar una cosa de otra y que reacciona a chistes de una forma desproporcionada como si estuvieran atacando a su causa o a sus derechos fundamentales. Y de ahí llegamos a otro de los puntos peligrosos: “con el humor se pueden perpetuar estereotipos nocivos”, una vez más esto sólo pasa cuando la gente se toma el humor como algo que no es.

Una parte que me ha llamado la atención mucho es esta:

Y ese discurso es peligrosísimo, porque de repente cualquier reivindicación que surja de una minoría será considerada la queja de turno de los ofendiditos, que nos tomaremos en broma y que nadie se atreva a llevarnos la contraria. ¿El mismo sueldo para hombres y mujeres? JAJAJAJAJAJA Ofendidita… ¡Que lo que necesitáis las feministas es un buen chiste, un buen chorizo de Campofrío y una polla para quitaros la amargura!

Una mayoría de mujeres, alguna vestida casi como una sufragista del siglo XIX, acompañadas por señores muy serios, con pancartas que reducen al absurdo cualquier reivindicación que cualquier grupo minoritario pueda realizar. Porque ahí está la gran cagada del anuncio: no está diciendo que el humor sea algo precioso que debemos conservar entre todos, está diciendo que el humor es lo que la clase privilegiada diga que es y que cualquiera que proteste frente a ello es un ofendidito.

Primero el autor interpreta la intención de una parte del anuncio, luego se la toma como un ataque a sus causas y remata atacándolo no a raíz de lo que ha dicho, sino de lo que él interpreta que ha querido decir.

Luego el artículo no hace más que justificar un tipo de censura mientras exige que se hagan los chistes que el redactor quiere oir, esto se puede hacer a la inversa (y de hecho se hace contínuamente) e igualmente lleva a un bucle de agravios comparativos y a ningún otro sitio:

Algunos señalan que el anuncio es muy valiente porque se hacen “bromas” sobre la monarquía o sobre la exhumación de Franco. Pero es que eso no es ser valiente, eso es lo normal. ¿O no vamos a ridiculizar a una monarquía que se gasta 80.000€ públicos en un retrato del Rey mientras el país tiene la tasa de pobreza infantil por las nubes?

Valiente sería, por ejemplo, reírse de los que llevaron a juicio a Cassandra por un chiste de Carrero Blanco. Valiente sería reírse del ridículo internacional que está haciendo España con el Procés por culpa de un gobierno y un juez que se han inventado una causa penal. Valiente sería, por ejemplo, reírse de la Asociación de Abogados Cristianos que aprovechan que en este país seguimos legislando los sentimientos religiosos

Otra vez diciendo de qué se debe hacer chistes y de qué no. El humor no tiene porqué tener como objetivo dar la opinión del humorista sobre la totalidad de los asuntos y causas sociales, ni siquiera tiene porqué corresponderse con la verdadera opinión del cómico. Esto es tan fácil como dejar a la gente elegir de qué hablar o hacer chistes: “¿Por qué haces chistes de x y no de y?” Pues porque le ha salido de los cojones o de los ovarios y ya está.

Y ya por último, todo el mundo tiene derecho a decir que tal o cual tipo de humor no le gusta o incluso que le ofende, y a raíz de eso puede tomar la decisión de no participar de él, no darle visibilidad o criticarlo abiertamente. A lo que no debería tener derecho nadie es a exigir que se retiren sketches, que se multe a cómicos o incluso a amenazar de muerte. Como desgraciadamente esto está pasando, el anuncio o la versión de Ángel Martín tienen todo el sentido del mundo, lógicamente no puede cubrir todos los temas en 3 minutos ni falta que hace, incluso en previsión de las interpretaciones que pueda hacer la gente, meten una “moraleja” algo innecesaria al final explicando lo que han querido decir, pero ni eso ha funcionado por lo que se ve. Ojalá nos ofendiéramos tanto por otras cosas como hacemos por el humor.

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Seguramente el artículo hila demasiado fino pero en muchas cosas tienen razón, sí creo que se han dejado fuera a una parte de los ofendiditos y que mucha gente que dice que hay que respetar los símbolos de nuestro país ahora aplaude el anuncio de Campofrío como si no fuéramos todos un poco ofendiditos en distintas situaciones, es más ofendidito un gitano que se queja porque los ridiculizan en un monólogo que un payo que se indigna porque alguien se suena los mocos en su banderaa? Te haga más o menos gracia.

A mí me escandalizó que la gente no pudiera escribir en Twitter lo mismo que dice en el bar sin temor a las represalias sin ni siquiera ser humorista, que la policía pudiera ver tus publicaciones y denunciarte por ello. Sé que el linchamiento social es duro pero el estado apenas puede intervenir sobre ello y sin embargo la ley mordaza es el estado.

Que existan los delitos contra los sentimientos religiosos no es culpa de los ofendiditos tampoco y creo que es un error.

Los cómicos, sobre todo los buenos, han tenido que lidiar con ofendidos siempre, recuerdo a Milán Salcedo en una entrevista hablando de las querellas que le ponían Isabel Pantoja y Encarna Sánchez por sus sketches, gente con mucho poder en esa época y que iba a cargárselos, sin embargo seguían más fuerte porque tenían gracia, me da la sensación de que había más programas de humor y humoristas que ahora y no creo que la causa sean los ofendiditos, será que con las redes sociales ahora tienen demasiado feedback :woman_shrugging:t3:.

Los humoristas siempre han sido valientes y no creo que sean los ofendiditos el problema sino que la ley no puede permitir que a alguien lo metan en la cárcel por un chiste o por un rap.

Por supuesto que las leyes que permiten que alguien vaya a la carcel por un tuit son el verdadero problema, pero esas leyes no existirían y menos se aplicarían a humoristas si no fuera porque hay gente que no entiende lo que es el humor o que cree que este debe adaptarse a sus convicciones.

Lo son los dos, es uno de los problemas de esto, que no entiende de ideología política, sólo de gente obtusa, que por desgracia hay en todos los ambientes y contextos. El problema es que un linchamiento en twitter por hacer chistes sobre x incentiva que los del otro “bando” linchen a otro por hacer chistes sobre y en una escalada de retraso mental que lleva a la situación en la que estamos. Suma que las redes sociales exponen muchísimo todo esto y tienes el follón montado. Las redes por si solas no linchan a nadie, los ofendidos tampoco tendrían tanta posibilidad de montar jaleo sin ellas, pero si le das la pistola al mono…

Por otro lado y ahí es donde más me chirría el artículo, creo que es un error caer en ponerse a medir al milímetro si se han metido más con unos o con otros porque es algo que lleva a la escalada de la que hablaba antes y desvía la atención del mensaje principal para centrarla en algo que no lleva a ningún sitio. Seguro que hay gente a la que el anuncio no ha tocado demasiado que están aplaudiendo con las orejas y que de haberse metido con ellos estarían pidiendo cabezas, pero si no les ha dado para entender el mensaje del anuncio (que queda totalmente explícito en la explicación final) el problema lo tienen ellos.

No estoy tan segura de que esas leyes sean fruto de la petición popular, me inclino a pensar que un grupo de personas más poderoso y menos numeroso quiere controlar la opinión pública.

Lo malo de esto es que la opinión de la gente debería quedar en agua de borrajas, es simplemente eso, una opinión y también recordar que una opinión no es censura, si no te gusta el chiste no lo consumes y ya está.

Esto me suena demasiado de otro tema :sweat_smile: y sí, es un error por lo que comentas.