Druuna: Morbus Gravis (1992), de Paolo Eleuteri Serpieri (+18, hay desnudos)

2001 fue un año bastante malo para Druuna: el personaje creado por Serpieri allá por 1985 iba a tener, por fin, un videojuego que debería hacer justicia al personaje de cómic y a las aventuras creadas por su dibujante y guionista desde hace años… y el juego resultó ser una masacre para los jugadores y la critica, siendo considerado uno de los peores juegos del año y quien sabe si de la década, por un control horroroso que lo hacía injugable. Sin embargo, hoy vengo a hablaros del cómic que dio pie a un mito erótico para viejales actuales que en su juventud compraban revistas como Zona 84, o compraban la Heavy Metal de importación, y que Norma Editorial tuvo a bien recopilar en uno de varios tomos que comenzase a publicar en 1992, siendo este el primero.

Estamos en un mundo postapocalíptico donde Druuna vive junto con su pareja, Schastar, el cual padece una enfermedad conocida como “El Mal”, que va deformando a la gente hasta convertirla en masas amorfas tentaculares. Para paliar la enfermedad, Druuna recoge dosis de un medicamento que es llamado “El Suero”, y que solo se consegue en centros sanitarios donde abunda la gente ávida del medicamento para poder obtener un mejor nivel de vida. En un encuentro con una misteriosa figura encapuchada, nuestra protagonista es conducida ante La Mutante, ser hermafrodita que la informa de que Schastar posee información sobre lo que ocurre realmente en La Ciudad, y la verdad que ocultan “Los Sacerdotes”, seres que gobiernan a los habitantes que sobrevivieron a la guerra que devastó a la humanidad.

Un libro que a pesar de sus dosis de sexo y de violencia (los desnudos… bueno, eso ya es evidente…), tiene una trama y una historia mas allá de lo postapocalítico, y en ello tiene mucho que ver el bueno de Schastar: el novio de Druuna ha descubierto que los “Sacerdotes”, esos vigilantes de los ciudadanos, son en realidad… robots, robots controlados por una inteligencia artificial llamada Delta, que no solo vela por la salud de los habitantes del lugar, sino que el lugar donde Druuna y los demás habitantes están no es un planeta, sino una gigantesca nave espacial, que vaga a la deriva por el espacio. No faltan momentos oníricos (ese sueño que tiene nuestra heroína con su pareja, fruto de haber leído libros, los cuales, por cierto, están prohibidos…), sobrecogedores (las veces en las que Schastar protege a Druuna de asaltantes, usando su forma deformada…), y morbosos (esa visita de nuestra chica al médico y la manera de conseguir las ampollas…).

Un cómic morboso pero con un trasfondo y una historia que busca atraparte, siempre y cuando no pierdas atención a su protagonista femenina.

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Aun recuerdo el analisis en computer hoy juegos creo que se llamaba la revista

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https://readcomiconline.li/Comic/Druuna

Aquí lo tenéis

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Buenas pajas cayeron con los 1984.

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