Detective Comics N44 (1940)

Que Detective Comics fue cuna del Señor de la Noche de Gotham City lo sabemos, y que con el tiempo se convertiría en una de sus lineas de cómics después de obtener colección propia… también. Este cómic destaca, entre otras cosas, por sus guiños a las novelas de aventuras, buscando salirse del trillado terreno de los mafiosos y villanos habituales por parte del guionista Bill Finger, siendo, por si no había dudas, Bob Kane el dibujante de este número.

Dejando de lado una imagen que anticipa lo que vamos a ver en el cómic, la historia comienza cuando Dick Grayson, nuestro “chico maravilla” favorito, lee un libro esperando a Batman, pero llega la medianoche y el Hombre Murciélago no aparece. Dick sigue leyendo hasta que aparece Batman, quien le informa de lo que ha hecho el Dr. Marko. Dick se viste como Robin y acompaña a Batman a casa del Dr. Marko, quien asegura al “dúo dinámico” haber inventado un portal para acceder a la cuarta dimensión. Tras activar la maquinaria, el Dr. Marko se va hacia una luz y desaparece ante los ojos de Batman y Robin, quienes parten en busca del científico.

Al llegar a la cuarta dimensión, nuestro “dúo dinámico” es atrapado por un gigante llamado Gorl que se los lleva al castillo de un rey, encerrándolos en una celda enorme, puesto que es una celda pensada para seres gigantes. Gracias al batarang, Batman y Robin escapan de su celda y bajan como pueden las enormes escaleras de la torre donde estaban encerrados, enfrentándose a gatos gigantes. A pesar de sus esfuerzos, ambos son de nuevos capturados por Gorl, que los lleva ante el rey de los gigantes, que se dispone a devorar un suculento festín. Batman y Robin se enteran del plan de atacar mañana a los pequeñines, rivales de los gigantes.

Superando tamaña adversidad, Batman y Robin logran escapar de los gigantes haciendo estornudar al mismísmo rey y tumbando a sus esbirros, usando un paraguas enorme como paracaidas para salir del castillo de los gigantes. Sin embargo, hay enemigos como condors gigantes (uno se lleva a Robin…), obligando a Batman a subirse a un avión de juguete con el cual atacar al condor gigante y recuperar al “chico maravilla”, o cocodrillos gigantes. Conforme van avanzando, nuestros héroes encuentran el pueblo de los pequeñines, los rivales de los gigantes, y en él, encuentran al Dr. Marko.

Batman informa al rey de los pequeñines del intento de asalto de los gigantes a sus tierras y a la mañana siguiente, los pequeñines se defienden como pueden del asalto de los gigantescos seres, usando todo tipo de defensas, desde terrestres… hasta aéreas, donde aviones similares al avión de juguete que Batman usase para salvar a Robin del condor gigante, lanzan bolsas con varios insectos que picotean a los gigantes, provocando su huida… menos uno, que se lanza desesperadamente a por Robin. Nuestro “chico maravilla” trata de escapar, pero es tarde, el gigante le tiene atrapado, a punto de comerle… hasta que Dick es despertado por Bruce, el cual fuma en pipa. Al ver a Dick alterado tras su sueño, Bruce descubre que Dick había leído “GIGANTES Y ENANOS DE MITOS Y FÁBULAS”, teniendo un sueño al respecto. Finalmente Bruce le dice a Dick que este libro es material muy potente para tener sueños o pesadillas, terminando así un cómic que publicado hoy día seria políticamente incorrecto por no decir racista (no hay personajes negros o afroamericanos en el cómic, ni presencia femenina, y ojo, Bruce fumando… y en pipa, lo cual no suele ser muy ejemplarizante, habiendo campañas antitabaco hoy día…).

Un cómic de tiempos pasados donde se buscaba sacar a Batman de las calles de Gotham… aunque fuera en sueños del “chico maravilla”.

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Buen post, aunque siempre fui mas de ec comics

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