¿Cual es a vuestro gusto, el mejor juego que haya existido?

Pues igual el WoW, el jodido es eterno…

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Minecraft.

Iba a decir que el combo Oracle of Seasons, Oracle of Ages, pero son dos. Así que digo el Twilight Princess, en parte para cabrear a los fans de Ocarina of Time.

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Terranigma

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Stalker

Para mi la experiencia narrativa es importante, y a su vez también debe ser jugablemente sólido (que no perfecto) y tener unos graficos acordes a su era, aunque no destaque. Por supuesto, single player, nada de online.

Hay 3 o 4 que me encajan, así que tiro por desempate sentimental: el primer The Last of Us, me sigue pareciendo imbatible.

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Sin lugar a dudas.

Un candidato firme:

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Hay varios muy importantes para mi, por poner 3 diría Ocarina of time, Breath of the wild o aun más recientemente TLOU Part II que ha puesto un listón que va a ser dificil de alcanzar por cualquier otra compañía en bastante tiempo.

Ups, perdón por responderte a ti Sergiotor :sweat_smile:

A mi parecer, el mejor juego que ha existido, es aquél que se acerca a -según mi criterio, por eso es a mi parecer- la perfección desde un punto de vista jugable. Dado que un videojuego es fundamentalmente un juego, por encima de todo, y por lo tanto debe de respetar y atender por encima de todo las exigencias y fundamentos de las bases lúdicas, es sencillo argumentar que componentes anexos pero al mismo tiempo tangenciales, como la banda sonora, los gráficos o la historia, son menos importantes que la parte interactiva que constituye por sí sola su naturaleza como videojuego -y que, sin ella, no se podría entender como videojuego, pese a que sí se podría entender como videojuego algo que carezca de sonido, incluso de gráficos-. Esta faceta de interacción, jugable, es la que separa al videojuego de todo lo demás, y es el elemento indivisible sin el cual no sería lo que es, sino otra cosa.
A partir de aquí, sería conveniente diferenciar entre dos tipos de jugadores, y dos tipos de consumidores hacia los que se dirige el mercado. Por un lado, están los que entienden el videojuego como una forma de expresión propia, caracterizada -aunque esto es, de todos modos, incontestable- por presentar un modelo interactivo audiovisual con el que comunicarse por medio de comandos, pudiendo este modelo transgredir en mayor o menor medida sus bases elementales para presentar un producto que ostente a algún tipo de pretensión artística. Por otro, los que entienden el videojuego como una alternativa al filme, es decir, gente para la cual y según su percepción, un videojuego no trasciende o destaca por sus virtudes lúdicas, ni por sus reglas o dinámicas de juego, sino por sus elementos terciarios, como la historia. Son dos puntos de vista válidos que conviven desde hace mucho tiempo, yo sólo me limito a describirlos, sin entrar en términos de superioridad:

“Me estaba empezando a frustrar porque algunas de las batallas contra jefes en Metroid Prime: Corruption me estaban poniendo contra las cuerdas. En ese momento me di cuenta de que no jugaba videojuegos por el reto. No necesito ni quiero que un juego que castigue por cometer errores. […] Juego para ver el siguiente nivel. No juego videojuegos para vencerlos, juego videojuegos para verlos.” (Holkins y Krahulik, 2007)
Esta cita, resume a la perfección el estado actual de la industria del videojuego. De hecho, cada año lo vemos representado en un nuevo fenómeno de Twitter, a menudo en formato “haz que este juego se adecúe a mis precisas exigencias.” Existe un choque natural, demarcado no por las trifulcas en los foros sino por la inversión monetaria de cada consumidor, entre la percepción de lo que un videojuego es, o más bien, de lo que se busca en un videojuego. Y por lo tanto, una diferencia perceptiva sobre qué debe de ser un videojuego por encima de todo. No se trata, pues, de defender la incompatibilidad entre la parte dedicada al ocio y aquella aditiva que ensalza otros valores del producto, tampoco de lo contrario; la idea es entender la diferencia entre lo que cada uno busca en la naturaleza misma del producto cuando comienza a jugar.
Después de esta breve digresión en la que no he podido evitar enfrascarme, vuelvo al punto inicial. Para mí, el mejor videojuego debe ser aquél que destaca, por encima de todo, por su aspecto activo. Ése que, acompañado o no de una interesante historia, o de una impecable banda sonora que hagan de él el todo resultante, se defiende con solvencia y por sí mismo con su mera propuesta jugable. Videojuegos como Super Mario Bros. y sus secuelas, Super Mario 64, Contra, Doom, Counter Strike, Halo, Crash Bandicoot, Street Fighter o Metal Gear Solid, que pese a su elevada carga narrativa, introduce unas ideas que sólo pueden ser replicables dentro del formato en cuestión, son serios contendientes, entre decenas, decenas de muchos otros juegos, que merecerían tal apelativo, sin haber tenido ni que mencionar mis favoritos personales, puesto que la idea de todo lo que vengo desarrollando se entiende sin necesidad de que yo exhiba mis propios gustos.
Pese a que no es santo de mi devoción, encuentro que Super Mario 64 es un buen contendiente al puesto. No sólo se trata de un juego adelantado a su tiempo, y sin duda revolucionario dentro del elenco 3D, al punto de que ha influenciado a multitud de desarrolladores de prestigio -confesamente que sepamos, y quién sabe cuántos, porque su marca se encuentra vigente en cualquier juego en 3D que se haya hecho desde entonces hasta ahora-; indudablemente definió los preceptos de cómo debe presentarse el modelo de un juego en 3D, cuáles eran los estándares de calidad, algunos de ellos todavía difíciles de alcanzar décadas después aún y cuando las actuales prestaciones tecnológicas se tornan favorables, pero es que además, gráficamente y sonoramente es un título impecable. Lo tiene todo: trascendencia inmediata y perpetua en la industria del videojuego, jugabilidad a prueba de bombas, gráficos más que decentes para su época y una banda sonora memorable. Sólo por sus virtudes jugables, hablando estrictamente del control, y su relevancia en el modelo de diseño de videojuegos en 3D, creo que está a años luz de cualquier juego que sea simplemente “muy bueno”.
No es mi videojuego favorito. Y además, nunca me ha terminado de gustar.
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Este si que necesita ya un port

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El del tigre de PS4

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Super Mario 64 era la otra opción que barajaba y podría (debería) haber jugado su baza también perfectamente, pero imaginaba que contaría con más opciones de ser respondido como uno de los primeros pretendientes al trono. Es uno de esos juegos (juegazos) incontestables. Yo sigo alucinando que Nintendo se sacase eso de la manga mientras otros no terminaban de pillar ni por dónde les daba el aire en las 3D. Sigue teniendo incluso aciertos por encima de sus secuelas, en teoría, más pulidas.

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A día de hoy, Super Mario 64, en relación a su tiempo, es la cosa más bestia que se ha visto nunca en la industria del videojuego. Yo personalmente no conozco ningún otro producto que contextualmente se haya sentido tan anacrónico.

Super Mario 64 en nuestros días sería algo equivalente a que una compañía sacase un juego de Realidad Virtual que redefiniese por completo cómo hacer juegos en 3D y se convirtiera en el modelo estándar de acercamiento.

No tengo conocimiento de un salto semejante dentro del modelo 2D.

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Yo tambien podría meterlo perfectamente, juego mítico, de N64 hay unos cuantos.

Es una pregunta muy difícil de contestar, cuando ha probado todo en esta vida. Aunque un solo juego, que aún me sigue encantando y eso que lo compré en Magadrive a principios del 92 y pagué 7.500 ptas por él.

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https://www.youtube.com/watch?v=R69XHafIhm8

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