Colección 100% Marvel: Emma Frost, Escuela Superior (2003-2004-2005)

En un principio, la protagonista de éste recopilatorio que Panini sacó en 2005, era una villana creada por Chris Claremont y John Byrne con el fin de demostrar que no solo había telépatas en el lado del bien, sino que también había telépatas malvadas, y es que la Reina Blanca del Club Fuego Infernal era pura demostración de ello. Tras varias escaramuzas, Emma Frost se volvería al lado de los buenos en los 90, salvando a buena parte de jóvenes mutantes haciendo equipo con el irlandés Sean Cassidy, mas conocido como Banshee, siendo profesora y maestra de jóvenes mutantes conocidos como GENERACIÓN X, y en los 2000, Grant Morrison la metería en sus NEW X-MEN dándola una mutación secundaria (piel de diamante) y un interés sentimental hacia Scott Summers… entre otras muchas cosas. Este tomo tiene en su interior los números 1 al 6 de una miniserie que llegó a durar casi 20 números, donde se nos revelan los orígenes de Emma hasta llegar a su posición como Reina Blanca, con guión de Karl Bollers y dibujo de Randy Green, teniendo portadas de Greg Horn.

La miniserie nos lleva al pasado de Emma Frost (un pasado que, por cierto, contradice lo que se contó de Emma en el conocido “mes Flashback”, un mes donde los cómics Marvel contaban cosas del pasado de sus personajes, todo ello con introducción del propio Stan Lee…), donde vemos que Emma saca buenas notas en el Instituto Snow Valley de señoritas, pero no son lo suficientemente buenas para su padre. Además, Emma tiene que lidiar con la chica mas popular y lista del Instituto, la rubia Matilda Brant, quien se burla de ella por sus bajas notas y su alto nivel social (un momento: ¿he dicho “rubia Matilda Brant”? Sí, Matilda Brant es rubia pero Emma… no):

Sin embargo, lo peor para Emma es llegar a la Mansión Frost, aquejada casi siempre de dolores de cabeza o jaquecas (algo que no es nuevo, cierto Profesor X las sufría al principio…): allí Emma debe soportar ser la única perdedora en una familia donde su hermano Christian casi mete la pata con un competidor de su padre, su hermana Adrienne va camino de ser una supermodelo, y Cordelia… bueno, se salva de la quema. Al día siguiente, en un enfrentamiento entre Matilda y Emma en Esgrima, Emma cae al suelo y comienza a sangrar por la nariz, sufriendo de nuevo jaquecas, siendo la Dra. Davenport quien la recomienda tomar pastillas para la migraña.

Con el tiempo, Emma comienza a recibir clases particulares con el Profesor Kendall, y con la ayuda de Christian, acude al baile de graduación sin que sus padres se enteren. La belleza de Emma llama la atención en el baile y provoca las iras de Matilda Brant, quien destroza el vestido de Emma no sin antes oir de ella cosas que solo Matilda Brant sabía y que nadie mas sabía (algo que no es nuevo, cierto Profesor X también hacía eso…). Al llegar a casa, Emma sufre la ira de su padre, quien la informa de que el Profesor Kendall le informó de lo sucedido en el baile, pero lo peor es al día siguiente, cuando después de las clases, Emma comienza a sentir en su mente las voces de todas las chicas del Instituto (algo que no es nuevo, cierto Profesor X… joder, parece que me repito), provocándola no solo sangrar por la nariz, sino caer al suelo inconsciente.

Lo que es una incipiente manifestación de sus poderes telepáticos es visto por Matilda Brant y sus acólitas como una maniobra de Emma para eludir un examen, el cual le toca hacer el día siguiente… por petición de su padre, con quien Emma discute. Al día siguiente, la protagonista hace el examen escuchando las voces de las demás chicas en sus cabeza (algo que no es nuevo, cierto Profes… coño, que es verdad, joder…), y logra una nota impresionante: Matricula de Honor. Además, Emma derrota a Matilda oyendo su mente en Esgrima… pero recibe una mala notícia, y es que debe repetir el examen debido a que varios padres (adivinad de quién…) han cuestionado la nota de su examen. Emma vuelve repetir el examen volviendo a sacar, oh sorpresa, Matricula de Honor, convirtiéndose en toda una celebridad por lograr de nuevo tamaña hazaña aunque las sospechas de que su padre amañó el examen siguen sonando en el centro.

Usando su capacidad de oír lo que las mentes de los demás dicen, Emma logra conocer y seducir al bueno de su Profesor Kendall (un cliché, el de profesor y alumna, más típico de otro tipo de cómics y películas que de otras cosas…) consiguiendo de él un beso. Un beso que le costaría al profesor su despido del Instituto debido a una grabación clandestina de dicho beso que es enviada a la directora del centro… por el propio padre de Emma.

Sin embargo, lo mejor para Emma viene durante las vacaciones escolares, pues toda la familia Frost se va a Francia, o mejor dicho, París, y Emma pilla a su padre siendo infiel a su madre. Aprovechando esta situación, nuestra protagonista trata de chantajear a su padre con el fin de que el Profesor Kendall sea readmitido en el Instituto, pero lo único que logra es provocar la admiración de su padre al usar el chantaje como arma. Además, Emma descubre que su hermano es homosexual y que su amante es un inmigrante al cual expulsan del país por unos crímenes sin resolver (adivinad quien ha movido los hilos…), haciendo que Christian sea ingresado en un sanatorio mental tras ser encontrado en su habitación en estado de ahorcamiento por perder a su amante.

Tras una amarga discusión con su padre, no sin antes pasar por comisaría, Emma decide abandonar el clan familiar Frost para vivir de manera independiente usando sus poderes telepáticos recien descubiertos, con el fin de no volver a ver nunca más ni a su padre ni a sus hermanas.

Personalmente, esta miniserie, o al menos esta parte, deja, para mi gusto, mucho que desear: de entrada, vemos una imagen de Emma Frost que se contradice mucho con lo que los cómics reflejan, dando a entender que rubia natural… ni hablar, amén de ser una joven acomplejada cuya manera en la cual se manifiesta su poder recuerda, quizá demasiado, a la que tuvo el joven Charles Xavier antes de crear a los X-MEN, llegando a tener los mismos vicios y hábitos que tuvo Xavier en el Instituto, como el de aprobar exámenes leyendo las mentes de todo el mundo, profesores incluidos. Eso sí, se usa una simbología gráfica para reflejar determinados pensamientos subidos de tono (esa botella de champán descorchándose…) y se usa a uno de sus hermanos, Christian, para captar lectores lgtbi, metiendo detalles “sutiles” (que un hermano mayor sepa de peluqueria y maquillaje por y para mujeres… uy).

Yo la recomiendo solo para los que tengan curiosidad por saber el pasado, por ahora, “oficial” (hasta que en otro cómic o miniserie lo redefinan…) de ésta mutante que comenzó siendo enemiga y finalmente acabó en el lado de los buenos.