Caballero Brayard (2019), de Zidrou y Porcel

Que la Edad Media ha sido fuente de historias y cómics no se discute ni mucho menos, y no es mi intención hacerlo, es más, quería hablaros de éste cómic que narra no sin realismo entre sus páginas, como pudo ser realmente aquella época de caballeros en mallas, espadas enormes, escudos y cruzadas, sin olvidarnos de los celebres cinturones de castidad. CABALLERO BRAYARD es un cómic ameno de leer, con sus dosis de crudeza, que cuenta mucho mas de lo que parece.

El caso es que el cómic nos cuenta el regreso de nuestro protagonista, de Jerusalén, ya que ha participado en las Cruzadas, cometiendo todo tipo de tropelías en nombre de nuestro Señor, junto con su fiel escudero… hasta que es atacado por una muchacha que dice ser una princesa árabe. Tras una emboscada con viejos conocidos que verifican la historia de la muchacha, Brayard regresa al castillo para conocer a sus hijos… llevándose no pocas sorpresas: su hijo mayor es una negación que no sabe defenderse de una mujer, el pequeño parece lo que hoy día sería considerado un autista, una de sus hijas mas deslenguada de lo habitual y la mediana busca ser virgen y pura, deseosa de tomar los hábitos. Sin embargo, la paz nunca dura eternamente y Brayard recibe una carta del padre de la muchacha árabe para llevarla a Alepo a cambio de un jugoso o sustancioso rescate.

Este cómic es un relato sobre el medievo crudo, desgarrador y sin miramientos sobre la Edad Media y lo que ocurría en muchas familias cuyos padres luchaban en las Cruzadas, dejando a esposas solas con cinturones de castidad y hermanos mancos vigilantes del celibato (esa insinuación de que la esposa de nuestro protagonista le ha sido infiel con su hermano…), pasando por el trato a árabes (un trato que dista mucho del de hoy día, tal y como era antaño…) y un final que refleja el destino de la chica árabe, el cual es un spoiler:

El escudero de Brayard, que cuenta la historia, recibe preguntas de monaguillos acerca del destino de la chica árabe, y sin responder nada, vemos que los rasgos de un busto de la patrona del lugar, se parece sospechosamente a los de la chica árabe.

Un comic ameno, con realismo, acción, sangre, desmembramientos, palabrotas… y coño, un toque desmitificador de un tiempo de nuestra historia del cual hace tiempo que no se habla.

1 me gusta

Me lo apuntó, parece de los mios este cómic.

1 me gusta

Te gustará, la verdad, es un buen retrato de la sociedad medieval.