Animaniacs 2020: Una Retro Comparativa

Hola 2020, pero no Hola enfermera

Aviso: Hay ligerísimos spoilers de algunos gags en este reportaje.

Animaniacs fue una serie creada entre 1993 y que duró hasta 1998 con la película de El deseo de Wakko. Su autor fue Tom Ruegger, el cuál desafortunadamente, y de una manera un tanto fea por parte de los implicados en la propiedad intelectual, no fue convocado para el regreso de la serie este año pasado.

En esta ocasión la serie ha regresado de la mano de Wellesley Wild, y, como en la serie de los 90, la mano de Steven Spielberg también ha estado involucrada en su producción. ¿Está a la altura de la original? Averigüémoslo.


Animaniacs ha tenido una renovación por dos nuevas temporadas, la que ha salido y que vamos a analizar es la primera de todas.

Atención: Este reportaje viene también en forma de vídeo, que ya puedes ver aquí:

Animación

La animación de Animaniacs está muy por encima de otras series coetáneas en una cosa: el número de cuadros por segundo que usa. Su animación es muy rápida y llena de diferentes expresiones clásicas, y algunas nuevas. ¿Por qué es importante este punto? Porque esta serie tiene mucho humor slaptick, es decir, de golpear y correr, como el que tenía Charlie Chaplin.

Por esa razón, no hay demasiadas series occidentales bidimensionales hoy día de este estilo, requiere una inversión monetaria que la mayoría de estudios no están dispuestos a dar. Prefieren ganar mucho con una financiación carente de ambición referente a la fluidez.

Además, la animación da una sorprendente variedad de estilos, variando entre estilo shonen anime o parecido a Hello Kitty.

Eso en el lado más positivo. En el negativo, los personajes se ven un poco planos, a diferencia de los escenarios que están bien sombreados. Esperamos que para una segunda temporada le apliquen sombras generales en los modelos de los personajes.

Otro problema resulta en que los personajes no son tan moldeables como los originales, sino que parecen un tanto más rígidos y no se mueven con tanta plasticidad. Y, por último, un detalle menor: extrañamos los caminos exagerados llenos de curvas, que se puedan encontrar en muchas producciones Warner además de la antigua Animaniacs, como por ejemplo en el Coyote y el Correcaminos.


Han regresado con nueva animación digital, y mezclando diferentes estilos.

Banda sonora

Canciones como Reboot it, un rap que tienen (y algunas más que no quiero desvelar), tienen un gran nivel en general. Las voces corales que interpretan los Warner con sus actores originales demuestran que no han perdido el toque a la hora de cantar.

Hoy en día, la mayoría de series prescinden de tener muchas canciones porque es algo caro, puesto que además de pagar al doblador por poner su voz al personaje, hay que darle el correspondiente salario por interpretar canciones, además de pagar a la orquesta y el compositor encargados de darle banda sonora a esta serie.

Esto demuestra una ambición poco vista en estos días, y más propia de los tiempos de la Animaniacs original que de este 2020. Ojo, hay series actuales que tienen canciones, pero sólo una vez que han tenido éxito con temporadas anteriores, y en proporción con el número de episodios que tienen, Animaniacs 2020 les supera con creces.

No todas las canciones se mantienen al mismo nivel. Algunas, como la de Cute , peca de ser demasiado larga y le faltan muchos más gags. Se echan en falta, también, más canciones de elementos educativosM alguna que otra hay, pero se queda corta. Y no podemos obviar el momento en el que parece que vamos a tener una nueva versión de los países de Yakko, pero que al final acaba cortada. Una pena, se podría haber aprovechado el hecho de que ahora hay países nuevos para actualizarla a los tiempos que corren.

A pesar de esto, en general tiene buena banda sonora y los efectos cumplen de sobra. Además, se han usado sonidos de los típicos que podíamos encontrar en Cartoon Network o Hanna Barbera, que son más que necesarios para una serie de estas características.

Argumento

Bueno, “argumento”. Mejor dicho, nos referimos al contenido, ya que tanto la original como esta se basan más en los gags, las parodias y el romper la cuarta pared que la historia en sí misma. Una vez aclarado esto, vayamos a lo que nos interesa.

Empezaremos por los cuales han sido siempre mis preferidos, Pinky y Cerebro. Apenas han cambiado respecto a su versión original. Incluso la intro tiene la misma música que la original, aunque creemos que la animación es peor. Nos hubiese gustado mucho mejor que se viera a los propios ratones con su aspecto normal haciendo sus payasadas en lugar de unas imágenes pop-art que deslucen viéndose demasiado simples en comparación.

Su mecánica sigue siendo la misma. Pinky le pregunta a su compañero que van a hacer por la noche (cosa que siempre pensé que podía leerse con doble sentido), a lo que su compañero contesta con: “Lo mismo que todas las noches, Pinky. ¡Tratar de conquistar el mundo!”. La mayoría de episodios están bien, siguen el curso de Pinky de ser amoroso y estúpido, mientras que Cerebro sigue siendo un pequeño dictador en potencia que carece de empatía mientras pega a Pinky con crueldad en hilarantes golpes slaptick.

Aunque la recta final de episodios baja el nivel. Hay uno de extraterrestres que daba más de sí con la de posibilidades que tenían con ese tema y apenas pasa nada. Otro ejemplo sería la repetición de algunos patrones como el estereotipo romántico entre dos episodios, que se siente anticuado, y repetitivo teniendo en cuenta que sólo hay unos 13 episodios.


El regreso de Pinky y Cerebro era una de las expectativas más sonadas de este reboot.

Antes de pasar a los Warner, me gustaría decir que han puesto algunos cortos con otros personajes, y antes de que os ilusionéis, no, no se trata de los personajes que dejaron atrás como la ardilla Slappy o Botones y Mindy; aunque dejan abierta la posibilidad de que vuelvan.

Se trata de nuevos personajes con nuevos enfoques y estilos nuevos, que no acabamos de ver que encajen con el formato habitual de Animaniacs. Si miramos lo que la hacía la original, notaremos que personajes como Kikiriboo y Kattie Ka Boom tenían una serie de minigags que encajaban en el humor slaptick y el estilo visual era idéntico al resto de personajes.

Aquí, en cambio, estos cortos parecen que fueran descartados de otros proyectos y los han incluido para hacer tiempo. Además, no resultan tan divertidos como los otros segmentos, y cuentan con una duración demasiado larga.

Por poner un par de ejemplos, hay un gnomo que vive en las bocas de la gente, y desde el principio es algo extraño que repiten una y otra vez dentro del segmento sin que llegue a verse realmente como un chiste que funcione, y a base de repetirlo acaba siendo hartible.

Otro ejemplo sería un extraterrestre que tiene una relación con una niña al estilo de Elmyra, Pinky y Cerebro. El problema es que mientras el extraterrestre tiene aspecto toon y tiene reacciones de este estilo, la niña tiene una manera de reaccionar muy humana y real. Esto sería algo que funciona mejor en historias más tiernas como en Monstruos S.A., donde la niña Boo encaja bien en el film.

Aquí, en cambio, creemos que funcionaría mejor una niña del estilo de Elmyra o Midny, que fuese más cartoon estilo Warner para que fuera en consonancia con el extraterrestre de marras, para que no se creara esa disonancia narrativa entre ambos personajes.

Y ahora sí que sí, pasemos a los hermanos furrys, estrellas por antonomasia de esta casa. Vamos a analizar, a ojo de buen cubero en un párrafo, cómo eran cada uno de ellos en la serie noventera, para que así podamos apreciar la diferencia con respecto a sus reencarnaciones de hoy.

Wakko era el hermano menor. A él básicamente le encantaba comerse cualquier cosa, y a veces se enamoraba de las chicas que veía, sobre todo de la enfermera Hola Enfermera (sí, se llamaba así). La mayoría de golpes los daba él.

Dot era la mediana, le gustaba presumir de ser la mejor y de ser linda (era una parodia a los personajes planos de la época que sólo estaban ahí para servir de chica florero). También se fijaba en los hombres atractivos que llegaban a pasar a su lado. Tenía un carácter terrible cuando se enfadaba.

Y, por último, pero no menos importante, Yakko era el mayor, prácticamente un adolescente, y se notaba que sabía más que los otros dos debido a sus frases sarcásticas y los planes que se le ocurrían. También le gustaban las mujeres, pero debido a que era el mayor, le gustaban en un sentido más sexual que a sus otros dos hermanos. La propia serie era consciente de su obsesión con las mujeres, y lo usaban para hacer gags con ello.

Pero, para abordar a los hermanos, vamos a hacerlo desde la misma perspectiva que la nueva serie, que son donde podremos ver de dónde vienen los cambios, y en que se materializa todo esto. Estos son los temas en los que se enfanga la nueva de Animaniacs.


¿Recordáis cuando las producciones lunáticas animadas de la Warner eran irreverentes en contra de las censuras de su época?

Feminismo

La nueva serie apuesta por ser mucho más feminista. Dot en la serie original ya lo era en cierto modo, y sus comentarios sobre los chicos no eran agradables, a lo que sus hermanos tenían que defenderse, sobre todo Yakko. Y es una de las cosas que nos fallan en este reboot (más bien revival): Yakko ha perdido mucho como personaje.

Si bien sigue teniendo sus bromas adultas de “Buenas noches a todos” (cosa que se agradece) y algunas frases sarcásticas, le han quitado el factor obsesivo con mujeres y, sobre todo, le han quitado su contraofensiva cuando se peleaba con Dot. Ella no deja de meterse con su hermano y dañarle, es el momento en el que el espectador espera que haya una respuesta cómica que genere humor del conflicto, pero nunca llega.

No hay tal conflicto, ni defensa por parte de Yakko. Esto no es como Pinky y Cerebro, donde se complementan a la perfección, donde a uno le falta la inteligencia del otro y viceversa respecto a la capacidad de la empatía. Se trata de abuso por parte de Dot, y esto corresponde precisamente a la dosis de “feminismo” aplicado (al menos el feminismo visto desde el punto de vista mediático).

El hombre debe callar ante una mujer cuando esta habla, no tiene derecho a réplica. Esta es la auténtica razón tras este cambio, y es que Animaniacs incluye la equidad de género y el uso de diferentes pronombres hasta en su introducción, algo muy alejado de la locura que destilaba la intro de los 90s.

Conceptos como el mansplaining están hasta protagonizando un episodio completo. Supongo que los guionistas olvidaron accidentalmente que las mujeres tienen piernas y pueden llegar a ser maleducadas también como seres humanos que son.

Este episodio es el ejemplo perfecto de que algo falla con la actualización de los Warner, es un tipo cualquiera el que provoca el caos y ellos son el sujeto pasivo. En la comedia, es muy común ver un sujeto pasivo que es el que recibe los golpes o problemas que generan el sujeto activo. Aquí, los Warner son el sujeto pasivo, no sólo en este episodio, sino en otros, cuando mayoritariamente habían asumido el rol del activo.

De hecho, en la propia introducción nos siguen asegurando que llevaran la locura a su punto máximo, a pesar de que parecen más bien una especie de paladines de lo moral, y de lo que es correcto hacer, cuando siempre han sido ellos los que tenían la anarquía a otros, bien medio queriendo, bien medio inconsciente de forma inocente.

Ojo, en algunos episodios esto sigue pasando, pero en otros ocurre lo que comentamos. Lo que nos da por pensar que algunas personas entendieron mejor el espíritu que los caracterizaba que otros.

Otra cosa que la serie ha perdido es al personaje de Hola enfermera y la característica frase que le acompaña cada vez que los Warner la veían. Normalmente, la frase que se usa para justificar este tipo de acciones es que los tiempos han cambiado y se adapta el material a las nuevas generaciones, pero es que en este caso esa frase es absolutamente falsa.

En primer lugar, decir que la frase de “Hola, enfermera” y cualquier gag relacionado con este peculiar estilo, era coral a los tres Warner, eso es, incluyendo a Dot. Y no sólo ella, sino también otros personajes como Minerva Mink. Y, además, decir que estos personajes se escribieron por parte de mentes patriarcales es un insulto: los primeros segmentos de Minerva y la enfermera fueron escrito por mujeres, Sherri Stoner y Kathryn Page, respectivamente.

En segundo lugar, el personaje de Hola enfermera no era sólo un trozo de carne con patas para ese gag como se menciona por ahí. Si observamos lo que se dice de ella en la canción que le dedica, veremos que a su lado hasta Jesucristo y Superman son unos mindundis. Se destacan cualidades como su independencia, su inteligencia, su empatía con los animales, sus títulos académicos, y sí, también que era atractiva.

Con esta protesta que hay hoy en día, da la sensación de que se quiere tapar el hecho de que en la realidad existen las mujeres atractivas por pura envidia, más que por ser inapropiado. Y afirmamos esto por las similitudes que tienen los críticos de este estilo de personajes con monjas de clausura, pero como ni siquiera las monjas son tan taxativas a día de hoy como ellos, pues la lógica dice que debe haber razones más simples y oscuras.

En tercer lugar, los Warner besaban y abrazaban sin consentimiento a todo el mundo, indistintamente de si eran hombres o mujeres, como hacía Bugs Bunny en sus cortos.

Por lo tanto, no existe base alguna para decir que no son cosas apropiadas al día de hoy. Todos los personajes se “enamoraban” de personajes atractivos, al igual que hace toda la gente en el mundo real; es algo que les da cierta verosimilitud. En el momento en el que les quitas cosas así sientes que les falta algo, y momentos cómicos que podrían producirse jamás llegan, y se siente poco natural por eso mismo.

Además, hay que decir que la sexualización no ha desaparecido en esta nueva versión. Todo lo contrario: hay personajes tanto masculinos como femeninos ligeros de ropa, en una ocasión una mujer se saca un papel de los pechos como si de un anime ecchi se tratase, por no hablar de los pechos bamboleantes de Maria Antonieta y culos masculinos que se mueven como canicas.

Por lo tanto, no entendemos a qué venía tanto recorte censurador para que al final se haga lo contrario de lo que presume la serie. Dot ya no dice que es linda, parece que en principio es para no estereotipar roles de género. Sin embargo, tiene una canción entera donde transforma todo el planeta en cosas lindas, además de otra canción preocupada porque le sale un grano. Al final, el personaje femenino acaba estereotipado igualmente en conceptos de belleza.

Otro desafortunado incidente es, en la canción de los reboots, se puede ver un cartel donde se afirma que Johnny Deep cuenta mentiras, en alusión a que negaba las acusaciones sin fundamento ni pruebas de su mujer en un primer momento, en aras del movimiento #metoo, pero no sólo es desafortunado por esto.

Lo es también porque la salida de esta serie ha coincidido con el juicio en el que se ha visto que ella también era presuntamente maltratadora con unos audios que se filtraron y otras pruebas, y a pesar de ello, la misma Warner que ha producido esta serie obligó a Deep a dimitir de la tercera entrega de Animales Fantásticos, mientras que, curiosamente su exmujer sigue planeada para la secuela de Aquaman, también de la Warner Bros.

El feminismo de esta serie no sólo es una falsedad política e irreal que responde al intento de una imposición moral, sino que encima apenas es gracioso y se contradice de múltiples maneras.

Política estadounidense

La serie original tenía guiños a la Política sin inclinarse de manera clara a un lado de la balanza, como se puede ver al propio Clinton tocando el saxofón en la intro o un gag que tenían sobre el escándalo del mismo, que estuvo demostrado, además.

Aquí hay gags riéndose de Trump, pero hay demasiados teniendo en cuenta que sólo hay 13 episodios. Y no sólo eso, hay críticas al canal de Fox News (llamado aquí Fake News), que, de nuevo, qué casualidad , era un canal favorable a Trump, y también al presentador del mismo que hablaba bien del expresidente, el señor Tucker Carlson, que acaba teniendo un episodio donde los Warner se acaban metiendo con él de diferentes maneras.

Y no esperéis que esos sketches sean inteligentes criticando su gestión económica, de empleo o de inmigración, lo que lo haría una buena sátira política, aunque partidista. Aquí ni siquiera hay sátira, sólo política, pero del lado contrario al partido republicano.

Fijaros hasta qué punto llega esto que una serie, que presume de ser políticamente correcta en los tiempos que tenemos, llega a producir un episodio enteramente racista contra Rusia y sus habitantes. También destacan la obsesión de Putín con que el pueblo le adore. ¿Y por qué todo esto?

Precisamente porque se encontraron pruebas de que Rusia amañó los resultados de las elecciones de 2016 a favor de Trump, que es algo que se puede ver en la primera canción de los Animaniacs con unos bots con gorros rusos escribiendo muchos datos para deformar las elecciones por Facebook.

A esta serie lo único que le falta es un letrero bien grande que ponga con lucecitas de neón “Vota al partido demócrata”. Aunque con su salida, después de las elecciones norteamericanas, al haberse centrado tanto en Trump que en los próximos años estará fuera, su contenido político se nota rápidamente anticuado y sin ninguna chispa satírica, flojo como humor y pobre en contenido.

Cuando el humor es tan descaradamente obvio en a quién beneficia y a quien perjudica, el público suele tender a verlo más como propaganda que como comedia, y mucho nos tememos que es el caso de ésta.

No tenemos problema conque una serie tenga cierto tirón más hacia la izquierda o la derecha, como ocurría con los episodios originales de los Simpson, que eran sobretodo de izquierdas.

El problema llega cuando la serie te transmite que sólo existe una forma válida de ver las cosas, y que la contraria, en lugar de ser una corriente política más, es la personificación del mal, como, de hecho, ocurre con los episodios actuales de los Simpsons y de otras series como ésta, que tienen el mismo discurso monopolizado y fotocopiado hasta la saciedad, como si de un panfleto sectario se tratase.

Conclusiones

Está claro que la censura se ha hecho por miedo a movimientos de la cultura de la cancelación, pero ésta no es la manera de hacer las cosas. Si nos plegamos a movimientos de censura, cada vez nos quitarán más cosas, y la creatividad de personajes como Animaniacs quedarán relegadas a lo que el establishment quiera que sea divertido, y no lo que la gente quiera crear y divertirse.

El reboot de Animaniacs se ha centrado demasiado en que son productos de los 90s reiniciados, que es algo que puede funcionar para el primer episodio, pero cuando lo pones por una temporada entera se siente un gag estirado que no da más de sí y pierde la gracia rápidamente.

Sus referencias tan centradas en el feminismo radical actual y la política en una sola dirección, hacen que se pierda la oportunidad de parodiar los años posteriores a su cancelación de 1998. Además de perder la oportunidad de explorar otras épocas (sólo hay dos episodios que hagan esto, centrándose en la Grecia clásica y la revolución francesa). Resulta un humor que, al depender demasiado de lo actual, es un producto que va a envejecer muy rápido (o ya lo ha hecho). Muy lejos de la serie de la que es secuela, que la gente ha seguido recordando por más de 25 años, precisamente por ser incombustible.

Por no hablar de que faltan muchas parodias de películas y series que estaban en la original, parecía que prometía en ese sentido al empezar con el clip parodia de Parque Jurásico, pero nos tememos que sólo era el gancho inicial para ver la serie. Nos habría gustado ver parodias trabajadas de Prometheus, Avatar, Harry Potter, etc… Las parodias que hay se nos antojan muy escasas, con especial mención del único que destaca, el payaso de It.

Para finalizar este largo reportaje, esperamos que den marcha atrás en una nueva temporada, o al menos que no se note con tanto descaro para no perder el humor, la originalidad, y la libertad creativa. Ningún grupo mediático debe tener el poder sobre que es divertido o no, ese poder sólo corresponde a los números de audiencia que consiga Hulu entre sus suscriptores.


Seguramente para el movimiento woke y SJW el redactor de este artículo debe ser algo así.

También pedimos que vuelvan personajes clásicos. Depender solamente de los hermanos Warner y Pinky y Cerebro con episodios de 8 minutos hace que la serie se vuelva fácilmente repetitiva, ya que no son personajes demasiado complejos como para abusar de ellos y hacer demasiados episodios sin que se resienta la inventiva de los guionistas.

Si sois entusiastas del movimiento woke que desprende la serie probablemente os guste. Si sois fans de la original, os recomiendo revisitarla, que también se encuentra en Hulu, aunque hace falta una suscripción americana para poder acceder a ella (no sabemos cuándo aterrizará en España en el caso de que lo haga). Tampoco lo recomendamos para verlo acompañados de niños pequeños, es demasiado tendencioso y lavacerebros al que no creemos que sea bueno exponerlos. Además, contiene escenas un tanto grotescas y desagradables, mucho más lejos que lo que hacía el gran Wakkoroti en la primera serie.

Una oportunidad desperdiciada de explotar los cimientos actuales con los personajes que fueron los auténticos herederos de la irreverencia e incorrección política de los Looney Tunes, Groucho Marx y Tex Avery.

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Pedazo de curro @DrPingas_SgtKeroro

Tengo que admitir que me has dado ganas de ver los Animaniacs originales (que no los nuevos). Esto más que nada porque en mi juventud recuerdo que ni Animaniacs ni Freakazoid me gustaban. Recuerdo que siempre me aburrían y mitad de los chistes me pasaban al lado (algunos al ser sobre cosas de USA, ya ves tu).

Pero creo que, visto lo visto, va a ser una de esas series que voy a disfrutar más de viejo que de joven :xd:

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Es que tienen gags que se entienden mejor ahora que de pequeños, como le pasa a muchas series de la época xD

Un saludo
DrPingas

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Si este reportaje llega a Twitter íbamos a flipar por la parte del feminismo.

Recuerdo que los únicos que me gustaban eran Pinkie y Cerebro.

Gran curro DrPingas, aunque solo sea por nostalgia le daré una vuelta a la serie original.

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Acabo de ver el vídeo en Youtube y la verdad es que flipo con lo mucho que controla de animación el OP la verdad.

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Excelente video, me ha gustado, buen trabajo también con el reportaje. :+1:

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Peazo de politización de la serie está. :laughing:

Happy Snow White GIF by Disney

Gracias :blush:

Un saludo
DrPingas

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